La fuerte lucha por el poder militar

PAULINO CÁRDENAS

Mientras llega el desenlace de la lucha postelectoral en la que las izquierdas perdedoras no aceptan la derrota, por el lado de los altos mandos castrenses, entre el generalato sobre todo, existe otra lucha que está dejando de ser soterrada y empieza a ascender a la palestra pública. Se trata de una fuerte lucha para ver quién de entre los generales de cinco estrellas llega a alcanzar el poder militar y logra estar al mando del Ejército y de hecho de las Fuerzas Armadas, en el próximo sexenio que encabezará Enrique Peña Nieto, quien tendrá como asesor militar al general colombiano Oscar Naranjo cuyo gran mérito fue disminuir casi a cero el poder omnímodo del capo Pablo Escobar.

Es en medio de esa pelea de altos mandos castrenses en donde precisamente se ubica el caso del general Tomás Angeles Dauahare, arraigado por la PGR por supuestos vínculos con el narcotráfico, aunque su aislamiento obedece más bien por haber criticado la fallida estrategia del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado, en una reunión organizada por la Fundación Colosio y en la que estuvo presente el entonces candidato priísta. Como se sabe, el militar fue subsecretario de la Defensa Nacional en el arranque de este sexenio. Las imputaciones que le han hecho al general son falsas, dicen sus abogados.

Las acusaciones que le han hecho no se han podido demostrar, señalan. Una corresponde a un anónimo presentada en marzo del 2010, la cual se basa en tres declaraciones del testigo protegido ‘Jennifer’, y quien al final de cuentas “no le consta nada, dice que todo lo sabe a través de un tercero”, dicen los abogados del militar. Otra acusación, esta del testigo protegido ‘Mateo’, también resultó falsa. Este dijo haberle entregado en julio de 2008 cinco millones de dólares provenientes del cartel de los Beltrán Leyva, no obstante que su defensa demostró que en esas fechas su defendido estaba en Alemania.

Y por ahí van las ‘indagatorias’ del gobierno federal en contra del general arraigado, dando tumbos. Incluso hubo una reciente ‘acusación’ de otro testigo protegido, que lo responsabilizaba de haber promovido el narcomenudeo en el Colegio Militar cuando Tomás Angeles Dauahare fue su director, la cual fue desechada por la PGR. Es una denuncia anónima que al verificarse verificar no resultó positiva, señaló la procuradora Marisela Morales. Dijo que esa acusación no forma parte de la investigación por la que el general se encuentra actualmente bajo arraigo.

Se da por hecho que al final de todo ese montaje contra quien fuera subsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional al inicio del sexenio calderonista, todo quedará en el ridículo nuevamente, como han sido los casos del famoso ‘michoacanazo’, del de ‘Greg’ Sánchez, el de la fracasada detención de Jorge Hank Rhon, el del anuncio de que habían atrapado al hijo del ‘Chapo’ Guzmán, así como el caso su socio Ismael ‘El Mayo’ Zambada, que no pudo ser detenido no obstante el ‘pitazo’ que había dado la DEA a las autoridades mexicanas. Están también las acusaciones contra ex gobernadores priístas de Tamaulipas por presuntos vínculos con el narcotráfico, lo cual hasta ahora tampoco ha podido demostrarse cabalmente. Se cree que el arraigo del general Angeles Dauahare acabará en lo mismo.

Pero este caso del general arraigado, quiérase o no, ha detonado dentro de los altos mandos del generalato de la Secretaría de la Defensa Nacional, una serie de pugnas y discusiones internas, en las que además de las que participan en su mayoría generales, también están opinando altos mandos de la Marina-Armada de México. En esas discusiones también hay voces de coroneles y capitanes y sus equivalentes en rango de la Marina. Pero el verdadero golpeteo está entre los generalotes de cinco estrellas que aspiran a suceder al general secretario Guillermo Galván. Aunque Angeles Dauahare se desmarcó de opinar, sin duda él podría saber quién sí es apto para el importante cargo.

Ahora bien, si la violencia será el componente central de la lucha política en el siguiente sexenio, y el objetivo básico, como se está viendo desde ahora, va a ser el querer desligitimar día a día al próximo mandatario de la nación de extracción priísta como sin duda lo hará una vez más López Obrador con sus huestes como lo hizo contra el panista Felipe Calderón cuando sufrió su primer derrota como aspirante presidencial, entonces es donde está el punto de la discusión y está encendido un foco rojo de latente inestabilidad para el país, ya que se tiene información de que a ese movimiento amlista, impulsado por el rencor, la frustración y el odio, pudieran sumársele grupos muy radicales resentidos con el sistema, e inlcuso hasta grupos armados que actúan en la clandestinidad.

¿Cuál será pues, el destino de México en el próximo sexenio, visto desde la óptica militar y en los términos de un escenario de violencia como el que se vislumbra habrá de gobernar Enrique Peña Nieto a partir de diciembre? Eso es justo lo que discuten y pelean en estos momentos los diferentes grupos del generalato, para tratar de imponer a ‘su’ candidato que sería el sucesor del general Galván, salido de una posible terna la designación que hará el mexiquense una vez que lo declaren Presidente Electo. Quien sea, no la tendrá nada fácil. Y menos con la experiencia del general Naranjo, quien aplacó los ímpetus delictivos nada más y nada menos que de Pablo Escobar.

@Paulinocomenta

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La vida de Peña Nieto ‘corre riesgo’

PAULINO CÁRDENAS

Reportes de al menos dos agencias de inteligencia indican que pudiera haber ‘muy pronto’ derramamiento de sangre por los enfrentamientos derivados de la violencia que de hecho ya dio comienzo al menos de manera verbal, a causa del descontento, el odio y la frustración que ha motivado la derrota del ex candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, quien por más de 3 millones de votos perdió en las urnas el pasado 1 de julio frente al ganador de la elección presidencial, Enrique Peña Nieto, que sigue siendo el principal blanco de los insultos de las huestes del perdedor. Uno de los reportes confidenciales destaca que la vida del priísta ‘corre riesgo’, por las amenazas de quienes quieren incendiar el país interpretando el sentir de su caudillo.

Además de que la ira de los perdedores está centrada principamente en el priísta, también lo está en contra de su partido, en contra de las autoridades electorales, y en contra de las empresas de tarjetas de descuento y monederos, Soriana y Monex respectivamente, que según los amlistas ‘se prestaron a la compra de 5 millones de votos por parte del PRI’. Sin embargo, lo que más preocupó a las agencias de inteligencia fueron los reportes recogidos en la “Convención Nacional contra la Imposición” celebrada este fin de semana en San Salvador Atenco organizada por ‘estudiantes’ del movimiento YoSoy 132.

En esa reunión se aprobaron varios acuerdos para “impedir” que Peña Nieto “tome posesión como Presidente de la República”, no obstante que el Tribunal Federal Electoral tiene de plazo hasta el 6 de septiembre para analizar las impugnaciones lopezobradoristas, tomarlas en cuenta o desecharlas, elaborar el dictamen respectivo y hacer la declaratoria de Presidente Electo. De hecho esos acuerdos revelan que los amlistas reconocen tácitamente a Peña como ganador. Y es lo que no pueden tolerar.

Incluso trascendió de algunos reportes de inteligencia que los movimientos clandestinos político-militares que hay en el país, pudieran decidir el apoyar ese movimiento amlista; con el poder económico que cuenta éste para fondear las acciones de descontento y desatar la división y los enfrentamientos, pudieran las huestes más radicales del ex candidato perdedor, hacerse de armas a través del mercado negro que prolifera en el sur de nuestra frontera, según un trascendido extraoficial de una de esas áreas, lo cual constituiría la principal amenaza a la paz y la estabilidad del país, desde la perspectiva de algunos mandos castrenses.

Cabe reconocer que junto a los grupos más violentos que están a favor del candidato de las izquierdas, hay una corriente más moderada que difiere en llevar las cosas al extremo de propiciar enfrentamientos y violencia, porque saben que solo faltaría una chispa para que el pasto seco que hay en el país, se encienda. Los más acelerados ya hablan de hacer ‘una revolución del pueblo’ y quieren que los demás los sigan, sobre todo los jóvenes y grupos ya apuntados bajo la marca del YoSoy 132, que están siendo usados como ‘carne de cañón’ por gente que quisiera emprender una lucha social de largo aliento, llevando como bastión al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra  de Atenco entre otras organizaciones agraviadas por el sistema.

Ya hay brigadas amlistas de reclutamiento que están invitando a organismos obreros, campesinos y familias en general, a sumarse a ‘su lucha’. Uno de los grupos apuntados en ese activismo es el SME. Se espera que la actividad de estos grupos irá creciendo, además de lo que han venido realizando de hecho en las manifestaciones que se han realizado desde que perdió el tabasqueño, como la que se celebró este fin de semana en el Distrito Federal y otras ciudades del país, en donde con enardecidos insultos se están yendo sin más ni más a la yugular del priísta ganador, contra su partido y las empresas que según López Obrador fueron la causa de su derrota en los comicios donde perdió por más del 6 por ciento de votos ante el ganador.

La situación actual del país ciertamente se encuentran en un contexto en el que el propio gobierno ha ido creando las condiciones de inconformidad en prácticamente todos los sectores de la sociedad, por darle prioridad única a la guerra contra el narcotráfico, sin que se hayan resuelto tantas urgencias que han venido demandando los mexicanos, empezando por la pobreza que en este sexenio aumentó en más de seis millones según cifras oficiales, y tantos otros rezagos que hay. La pregunta es, ¿por qué a Calderón no se le increpa nada de su mal gobierno, ni siquiera los más de 80 mil muertos que ha dejado su inútil guerra antinarco, cuando en Atenco hubo sólo dos muertos? ¿En dónde está el misterio o la razón?

Parece simple esa razón: AMLO, como se adivinaba desde que comenzó su campaña, reclamaría el fraude, el complot y la conspiración en su contra y haría todo un escándalo postelectoral, si perdía la contienda, y así fue. Calderón por nada del mundo quisiera que el PRI sacara al PAN de Los Pinos. De ahí que al final de la película haya nacido una ‘natural’ alianza entre el ‘espurio’ y el ‘legítimo’ contra el priísta. ¿Hay recursos federales en esa estrategia antiPeña o es mera simpatía ver desde la casa presidencial los crecientes reclamos y amenazas dirigidos al priísta? Ya vendrá el tiempo de saberlo.

@Paulinocomenta

En un manifiesto pintarán su raya

PAULINO CÁRDENAS 

Más allá de la lucha postelectoral de la coalición de izquierdas que reclama la invalidez de los comicios que difícilmente prosperará, sus asesores le han preparado a Andrés Manuel López Obrador un plan que dará a conocer esta semana en una especie de ‘manifiesto a la nación’, donde se declarará oficialmente el antagonismo amlista con respecto a ‘la mafia del poder’ imperante en México ‘que se prestó a las trampas electorales para robarle el triunfo al candidato de las izquierdas’, en el cual quedará asentado el decálogo de sus principios y las acciones que tomará en lo sucesivo el movimiento que impulsó la frustrada llegada del tabasqueño al poder federal por segunda vez consecutiva.

El documento que dará a conocer le han llamado “Plan Nacional para la Defensa de la Democracia y la Dignidad de México”, el cual será presentado públicamente en un mitin que seguramente habrá de ser convocado en el zócalo capitalino. Se trataría de una exposición de hechos primordialmente políticos, sin descartar los económicos y sociales, que han incidido en lo que consideran un ‘despojo’ del triunfo electoral del tabasqueño, y las opciones y desafíos que será necesario afrontar para hacer lo correctamente viable a partir de la derrota, según la óptica de quienes metieron mano para elaborar el texto del mencionado plan.

López Obrador cree que fue hecho para reposicionarlo en su intento de buscar por tercer vez consecutiva el poder federal en 2018 lo que para muchos sería otra fracasada aventura, ya que para algunas tribus AMLO ya es un cartucho quemado. Como nadie sabe para quién trabaja, los puntos que contiene dicho manifiesto pudieran estar destinados, paradójicamente, para apuntalar la candidatura del mandatario capitalino Marcelo Ebrard e incluso para el sucesor de éste, el jefe de gobierno capitalino electo Miguel Angel Mancera, quien llegará al mando en el DF con un mejor cartel que su ex jefe y que el tabasqueño. Máxime si hace un buen gobierno.

Por ahora el gran perdedor se ha mantenido aparentemente paciente y dimisimula una prudencia que lo alienta la supuesta confianza que tiene en que el Tribunal Federal Electoral le dé la razón jurídica a sus alegatos políticos, aunque sabe que las pruebas que presentó a las autoridades calificadoras de los comicios su ex coordinador de campaña Ricardo Monreal, no servirán para declarar la nulidad de la elección ni para decretar su invalidez, ya que entre otras cosas, son pruebas conseguidas en su mayoría por denuncias ciudadanas y a través de las redes sociales, además que no llenan las condiciones legales para lo que pretenden las izquierdas.

El ex candidato de la coalición Movimiento Progresista ha dicho que “no se afectará a terceros” lo que venga aparejado con las impugnaciones, refiriéndose, sin decirlo, al “Plan Nacional para la Defensa de la Democracia y la Dignidad de México”.  Pero pocos le creen. El dilema que trae encima como pesada lápida, es qué le tendrá que decir a sus seguidores y al nuevo movimiento ‘estudiantil’ que se apuntó a su favor desde su ‘espontánea’ aparición el pasado 11 de mayo, quienes por lo pronto han comenzado a hacer ejercios de ‘calentamiento’ y a peregrinar por el Paseo de la Reforma partiendo del monumento a la Independencia y llegando al zócalo de la capital del país, gritando consignas de reprobación e insultos al candidato ganador y a las autoridades electorales. En otras entidades, a mucho menor escala, han hecho lo mismo sus brigadas de apoyo.

Mientras esperan la señal de su caudillo para empezar a multiplicar sus mitotes, otras células del mismo colectivo estudiantil dizque ‘apartidista’, se habían reunido este fin de semana con los integrantes del Frente en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco en una Convención Nacional contra la Imposición organizada por los universitarios, donde se acordaron una serie de movilizaciones e incluso boicotear la toma de posesión de Enrique Peña Nieto en el Congreso. Se habla de que en dicha reunión hubo la reprentación de 250 organizaciones de 25 estados de la República, en la que diversas voces lanzaron serias acusaciones contra el ganador y su entonces gobierno mexiquense. A propósito, ¿quién paga todo eso?

Mientra culmina la etapa del pataleo en que están los intergantes de la coalición Movimiento Progresista en busca de que el Tribunal Electoral decrete lo que seguramente no va a decretar, la impugnaciones tendrán la debida respuesta de los acusados entre los que están el PRI, las televisoras y los medios que según López Obrador fueron ‘inequitativos’ con él, así como los abogados de las tiendas Soriana, y de Banca Monex entre otros agraviados. Los más de 33 millones de ciudadanos ‘tontos y ciegos’ que no votaron por el tabasqueño se preguntan ¿quiénes los defenderán en tribunales de las arremetidas del atrabiliario gran perdedor y sus secuaces?

Por otro lado, vinculado a lo mismo, ojalá que al ‘presidente espurio’ como le ha llamado López Obrador a Calderón durante todo el sexenio, con el poder que aún le queda, no se le ocurra apoyar al ‘presidente legítimo’ en su acelerado plan de querer dividir a los mexicanos, ya que el mandatario sigue sin aceptar que será el PRI el que saque al PAN de Los Pinos, lo que le eriza la piel. Ojalá que no cometa otro error más, por el bien del país.

@Paulinocomenta

Juntos, por la reconstrucción del país

PAULINO CÁRDENAS

Habrá que ver si Enrique Peña Nieto se allega de políticos progresistas de pensamiento y obra, que además de contar con experiencia, logren romper con el estigma de que el PRI, que sacará al PAN de Los Pinos el 1 de diciembre próximo será el regreso al pasado de ‘la dictadura perfecta’, y que lejos de ello su mira sea muy alta y esté puesta en el futuro promisorio que merece México, echando a andar desde el primer día de su gobierno prácticas democráticas que demuestren que tendrá una visión de Estado como gobernante, y que no habrá de quedarse en el intento de la solución de los problemas ni en la coyuntura del diagnóstico para atender las demandas sociales, como sucedió con los gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón, quienes dejaron a los mexicanos con muchas promesas de campaña incumplidas.

El próximo Presidente de México debe recordar ante todo que el PRI no goza, ni con mucho, de una luna de miel con el electorado, sino al contrario. Habrá de esforzarse para establecer un diálogo permanente con las fuerzas políticas de oposición, y ocuparse personalmente de trabajar con sus mejores cartas en el Congreso de la Unión con responsabilidad compartida con los demás partidos, para construir acuerdos sustantivos que permitan sacar adelante las reformas necesarias que requiere con urgencia el país. Eso será fundamental en el arranque de su administración. Para ello acaba de presentar a sus Tres de Caballería que inicialmente coordinarán los ejes sustantivos en los que soportará sus primeras acciones de gobierno.

Ellos son Jesús Murillo Karam, Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong. Los tres se ocuparán, durante el periodo previo a la toma de posesión y al nombramiento formal del gabinete de Enrique Peña Nieto, de coordinar varias tareas por encargo de su jefe. Se habla de que el primero podría ser nombrado en la Secretaría de Seguridad Pública, el segundo en la Secretaría de Hacienda, y el tercero la Secretaría de Gobernación.

Por lo pronto, se encargarán de coordinar los trabajos para la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, que se ocupará de investigar y sancionar actos de corrupción de los tres órdenes de gobierno y de los tres Poderes de la Unión a partir de la denuncia ciudadana. Asímismo tienen el encargo de conformar una iniciativa que dote de mayores facultades al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), para que pueda tener competencia en asuntos estatales, municipales, del Poder Judicial y del Legislativo.

También tienen la indicación de su jefe, de iniciar el estudio para crear una ‘instancia ciudadana y autónoma’ que supervise la contratación de publicidad entre los tres niveles de gobierno y los medios de comunicación, con el propósito de abonar al acceso a la información y la transparencia. Las tres iniciativas requerirán que la Constitución sea modificada. Y es precisamente para alcanzar acuerdos en el Congreso de la Unión, que se requerirá de un intenso trabajo y tejido fino para tender los puentes necesarios con la oposición, con miras  a lograr que se ventilen en San Lázaro las propuestas del Ejecutivo, previo estudio y adecuaciones si fueran necesarias, antes de la aprobación de las mismas.

Tras manifestar su confianza en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación calificará la elección del pasado 1 de julio a su favor, Peña Nieto expresó que como Presidente de la República privilegiará el diálogo, escuchará y tenderá canales de comunicación permanentes para permitir que la democracia avance. Sabemos, dijo que en el Legislativo el PRI no contará con mayoría absoluta, por lo que habrá que trabajar conjuntamente con los demás partidos representados en el Congreso, para sacar adelante las reformas que requieran pasar por el tamiz cameral.

Se sabe que en la agenda legislativa estarán programadas diversas reformas estructurales como la Laboral, la Fiscal o Hacendaria, y la Energética ­o de Pemex por mejor decirlo, e incluso que se le dará especial énfasis a la de Seguridad Pública, entre las que más se han mencionado. Sin embargo la más más caballona, la que coronaría todo lo demás y le daría mucha fuerza y reconocimiento a su gobierno, sería lograr una reforma integral del Estado, lo que significaría el primer gran paso para la modernización del Gobierno mexicano, que garantizaría un futuro más promisorio para la nación.

Su gobierno tendrá un papel fundamental que desempeñar, no sólo en el combate a la pobreza y la nivelación de la desigualdad social, sino en otro gran tema como es el del combate a la delincuencia organizada, en donde sin duda pondrá especial interés, ya que la horrorosa herencia de muertos producto de la trágica guerra de Calderón, será motivo necesario de replantear una nueva estrategia. ¿Logrará sus propósitos Peña Nieto? Mucho dependerá del trabajo de sus primeras figuras que acaba de presentar en sociedad y los que más adelante dé a conocer, pero sobre todo de la suma de voluntades para lograr acuerdos entre los legisladores priístas con los de la oposición. Lo que sí ha reiterado es que bucará que todos vayan juntos en pro de la reconstrucción del país.

@Paulinocomenta

¿Qué está por ocurrir en México?

PAULINO CÁRDENAS

Hoy es un día clave para el ex candidato de la coalición Movimiento Progresista. Andrés Manuel López Obrador podría empezar a ser víctima de su propio destino. Cuando creía que su argumento de compra de votos prosperaría y lo llevaría a lograr fácilmente la nulidad de la contienda electoral, el pasado martes le desvaneció su ánimo su principal asesor en la materia, Arturo Núñez, quien señaló que es imposible probar la compra de votos y que habría que buscar fuera de las urnas probables causas constitutivas de ilegalidad. Sin embargo, pese a esa lapidaria verdad, seguirá moviéndose porque esa es su naturaleza de animal político. Aunque sus cálculos le hayan fallado, después de lo que pudiera dar a conocer el Tribunal Federal Electoral querrá seguir adelante, porque no puede fallarle a su gente.

De lo que resulte dependerá lo que siga en su agenda respecto de sus reclamos. La resolución de ese tribunal podría convertirse para él en una gran encrucijada parecida a la de hace seis años, para saber si sigue adelante con su plan B de azuzar a los suyos al escándalo y al mitote con un alto ingrediente de repulsión y odio, o de plano desistir del propósito, aceptar lo irremediable, y volver a intentar en el 2018 ir por tercera vez por la Presidencia de la República. Luiz Inácio Lula da Silva lo intentó cuatro veces y lo logró en Brasil. Pero acá, quien iba a ser su secretario de Gobernación, ya se le adelantó.

El jefe de gobierno del Distrito Federal, al ver la debacle de su jefe, prefirió anunciar que desde el 6 de diciembre próximo iniciará su campaña rumbo a la Presidencia para de aquí a seis años. ¿Se lo permitirá López Obrador? Ese será otro cuento. Por lo pronto, sus seguidores están en espera de ver qué señal les da el gran jefe. ¿Qué seguirá después?, se pregunta el resto de la población. ¿Operará el tabasqueño el plan B? ¿Lo apoyará en esa peligrosa aventura su nuevo aliado, Felipe Calderón, a quien el gran perdedor siempre llamó el presidente ‘espurio’?

Lo que ha trascendido es que lo que expresó públicamente en varias entrevistas el mandatario panista, de que las autoridades electorales ‘deben aclarar’ la compra de votos por parte del PRI, será usado a favor de su causa ante el Tribunal Federal Electoral y el IFE, por los dirigentes de los tres partidos –PT, PRD y Movimiento Ciudadadano– que se unieron en coalición para apoyar al tabasqueño a través del Movimiento Progresista para que alcanzara la victoria en la elección presidencial del pasado 1 de julio, que el tabasqueño no logró. Calderón tendrá que ‘aguantar vara’ y si es convocado, podría ratificar sus dichos ante el Trife.

El asunto es que si no hay pruebas que sustenten jurídicamente las quejas de que hubo coacción del voto a 5 millones de ciudadanos para que supuestamente votaran por el PRI, mal habrán quedado, tanto Andrés Manuel López Obrador, como su aliado de lujo Felipe Calderón, de cara a la nación. Al final de la película ambos sumaron sus odios contra el priísmo y contra Peña Nieto, no obstante que hace seis años el mandatario panista y sus estrategas acusaron a AMLO de ser ‘un peligro para México’ cuando buscaba ser presidente por primera vez, y que durante la presente administración el tabasqueño siempre se refirió a Calderón como presidente ‘espurio’ y ‘títere’ de la mafia del poder.

La peor pesadilla para los mexicanos, empezando por los que habitan la capital del país,  podrían empezarla a vivir a partir de unas horas más, si el dictámen del Tribunal Federal Electoral no favorece los alegatos del Peje. Existe el temor de que comiencen los disturbios callejeros, azuzados por su caudillo, el gran perdedor de la contienda electoral 2012. Se supone que su jefe máximo los convocaría, a través de las redes sociales, al zócalo capitalino, para, en asamblea plenaria, después de hacer los planteamientos del por qué las instituciones no accedieron a sus necedades, acatar ‘lo que decida el pueblo’.

¿Qué podría decidir un ‘pueblo’ dolido por la derrota? El odio y la frustración son malas consejeras. Las protestas callejeras les quedarán chicas. Podrían desatarse actos de vandalismo que irían subiendo de tono, si López Obrador no los frena. Tendría que emular a Cuauhtémoc Cárdenas cuando no ganó las elecciones de 1988, y los suyos le exigían realizar actos subversivos como protesta por lo que consideraron un robo en los comicios que finalmente ganó Carlos Salinas de Gortari.

Al grito de ‘!Repudio total al fraude electoral!’, aquella vez sus seguidores quisieron lanzar al michoacano a la aventura de tomar las calles y empezar disturbios que sin duda acabarían en una guerra civil, ya que los ánimos estaban muy exacerbados. Pero el candidato perdedor no aceptó entrarle a esa aventura. Ojalá ese recordatorio le sirva esta vez al tabasqueño. Y a su aliado de lujo, ya que los ánimos de los perdedores podrían ser motivo de una ola de violencia que podría convertirse en un tsunami sangriento. Eso sin contar que el crimen organizado anda más desatado que nunca. ¿Qué está por ocurrir en México?

@Paulinocomenta

‘Espurio’ y ‘legítimo’ muy del brazo

PAULINO CÁRDENAS   

El cártel antiPeña que encabeza Andrés Manuel López Obrador, tiene un aliado de lujo: Felipe Calderón. El presidente ‘espurio’ y el presidente ‘legítimo’, decidieron unir fuerzas para ir en contra de quien consideran un enemigo común, Enrique Peña Nieto, el priísta ganador de la elección presidencial 2012. Ahora resulta que andan muy del brazo dispuestos a mandar al diablo a las instituciones, involucrarse en la serie de argumentos mentirosos de que hubo una supuesta coacción del voto de 5 millones de ciudadanos, lo cual no se la creen ni ellos mismos.

Esa alianza postelectoral le vendrá muy mal a ambos de cara a los millones de ciudadanos que votaron en las urnas el pasado 1 de julio y que quieren ser tratados, por uno y por otro, como si fueran débiles mentales; el caudillo perdedor sabe que cuenta con sus huestes que están dispuestas a todo si tan solo reciben la señal de su máximo líder. Antes los volvería a convocar al zócalo capitalino para hacer ‘lo que le ordene el pueblo’. Y en esa aventura va como El Borras su nuevo aliado.

¿Lo que quieren ambos es poner al país en una condición de emergencia nacional echando a andar a los seguidores del Peje y a su subversivo movimiento ‘estudiantil’ en protestas generalizadas por las principales plazas públicas del país, calles y avenidas, para que la nación se convulsione e intervengan las fuerzas del orden federal junto con el Ejército y la Armada, llevando a México a una etapa postelectoral inédita, armándola en grande mediáticamente, para llamar la atención mundial?.

Al menos eso es lo que ha empezado a trascender de fuentes castrenses habitualmente bien informadas. Existe, se dice, la posibilidad de que si las cosas se salen de madre, hasta un golpe de Estado vendría. Eso sería conspirar contra el país al romper de facto con la institucionalidad y con lo que dicta la Constitución en material electoral.

Por lo pronto, el argumento al que se le ha unido Calderón a López Obrador, es a su necedad de que hubo coacción del voto con la ‘compra’ de tarjetas de descuentos de Soriana y de monederos electrónicos Monex, de lo cual dicen tener ‘pruebas’ que ya habrían presentado ante el Tribunal Federal Electoral. Lo más probable es que dicho tribunal los mande a freír chongos porque, si no hay pruebas contundentes que acrediten jurídicamente sus dichos, no será por la vía de las presiones políticas con las que puedan avanzar los perdedores.

Y a la suerte de esa locuaz aventura se ha sumado el presidente panista Felipe Calderón. ¿Por qué? Simplemente porque el mandatario panista vomita todo lo que sea priísmo.

Desde joven aprendió a odiar a ese partido, según cuentan quienes lo conocen desde hace muchos años. Se dice que incluso juró ante la tumba de su padre, nunca aceptar nada del PRI. Hay una anécdota que cuenta Gustavo Carvajal Moreno a Julio Scherer García para su libro ‘Calderón de cuerpo entero’, que señala que un día le trajo a regalar a Calderón una caja de puros de San Andrés Tuxtla. Era una caja especial de 20 puros con el nombre de Felipe Calderón.

“Se trataba de un regalo significativo, un signo de amistad”. Añadió: 

“Calderón vio la caja y la observó colérico. Descompuesto el semblante, me increpó. Me dijo que rechazaba el objeto, que debía saber para siempre que nada aceptaría de los priistas”. Y remató. “Mi padre me enseñó a odiar a los priístas”.

 Ese odio contra el PRI ha trascendido los tiempos.

Por otra parte, la coacción del voto ha sido una práctica principalmente del gobierno federal, de siempre, durante todo el año, de cada año, a través de los programas de ayuda de instancias como Sedesol. Pero en épocas electorales, esa ayuda populista se convierte descaradamente en coacción del voto, práctica que sucede en los tres niveles de gobierno, incluida la jefatura de gobierno del Distrito Federal y sus delegaciones.

Un ejemplo que todo mundo vio no hace mucho tiempo, fue cuando el propio presidente Calderón repartió dinero en efectivo a mucha gente pobre en diversos poblados del país,  -fue aquella vez que regañó a una maestra diciéndole ‘atrás de la raya que estoy trabajando’ y que todo mundo le reprobó-, dinero que por más de 15 mil millones de pesos le había pichicateado a los labriegos que habían resultado damnificados por las sequías y que incluso los legisladores de la Cámara de Diputados le exigieron al Ejecutivo que soltara.

Ese botón de muestra dibuja quién es Calderón, quien ahora anda de manita sudada con el Peje, con tal de que hacer la trastada, pasando por encima de las instituciones, de que el priísta Enrique Peña Nieto no llegue a Los Pinos. Eso se llama querer conspirar contra el país. Como uno no sabe perder y el otro ya se va, entonces que a México se lo cargue la chingada, parece ser la maquiavélica consigna.

@Paulinocomenta

Calderón ‘no vale nada’ dice Sicilia

PAULINO CÁRDENAS

“Un hombre que falta a su palabra, no vale nada. El presidente (Felipe Calderón), en este momento, no vale nada para nosotros. Está faltando a su compromiso y a su palabra. Está violentando la Constitución”, señaló muy molesto el poeta y escritor Javier Sicilia al saber que el Poder Ejecutivo había regresado con observaciones al Congreso la Ley General de Víctimas, en lugar de haberla publicado en el Diario Oficial de la Federación. Hizo un llamado “muy fuerte al Presidente de la República”, añadió, para que honre su palabra y sea digno con las víctimas inocentes de su guerra contra el narcotráfico, dijo el dirigente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

Respecto a ese reclamo, Emilio Alvarez Icaza, vocero del movimiento, señaló que “no se atrevieron a vetar la ley durante el proceso electoral, y ya que perdieron, lo hicieron”. Explicó: “Como el Presidente Felipe Calderón no quiso vetar la ley en el marco del proceso electoral, se observó un procedimiento fuera del marco legal, donde el decreto de la ley fue secuestrado 20 días, entre el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el panista Óscar Martín Arce Paniagua y la Secretaría de Gobernación”, señaló. Así de marrullero es el team, por órdenes de su gran jefe.

Pues ese mismo Calderón que ‘no vale nada’ es el que está decantando su ánimo a favor del reclamo lopezobradorista, en una especie de alianza postelectoral, pronunciándose de hecho, con el pretexto de que hubo coacción del voto, porque haya nulidad o invalidez de la elección como lo está exigiendo el gran perdedor de la contienda electoral del pasado 1 de julio, según lo ha estado manifestando el mandatario panista en diversas entrevistas. Incluso está en el plan de presionar a las autoridades electorales, lo que habla de la carta que traía escondida bajo la manga si ganaba Peña Nieto.

En lugar de andar de apoyador del Peje, el Presidente debería actuar como fiel de la balanza y predicar con el ejemplo para que todo se conduzca por las vías institucionales y como lo marca la Constitución en material electoral. Lo demás es estarle echando gasolina al fuego. Y eso puede colocar al país al borde de una guerra civil. ¿Eso lo habrá calculado Calderón? Alguien se lo tiene que hacer ver, antes de que sea demasiado tarde. ¿O ya lo sabe y le vale? ¡Cuidado! Y como él pretende irse del país una vez que concluya su administración, no sería justo que deje al país incendiándose. Su llamado debería ser a la cordura, a la unidad de toda la sociedad y a la pacificación, por el bien de México. Pero no.

En entrevistas con diversos medios, ha estado insistiendo en que ‘es inaceptable’ que se dé la compra de votos y dijo –como si ya tuviera las pruebas en la mano–, que el asunto de las tarjetas, refiriéndose sin decirlo a las de Soriana y a los monederos Monex, ‘son una compraventa de voluntades políticas’. Eso, recalcó, ‘es simplemente inaceptable’, y se pronunció porque la autoridad electoral ‘rectifique de inmediato y la castigue si debe castigarla’. ¿Sabrá que el jurídico de Soriana presentará esta semana una denuncia penal contra el metrosexual ex coordinador de campaña de AMLO, Ricardo Monreal, por las acusaciones que éste públicamente ha hecho, al vincular a esa empresa a la supuesta “compra de votos” del PRI?

Como sea, es obvio que el Presidente le está siguiendo el juego a López Obrador. ¿Por qué? Muy simple: porque por supuesto que no le cayó nada en gracia que el priísta Enrique Peña Nieto haya sido el ganador de la elección presidencial, ya que su antipriísmo ha quedado de manifiesto a lo largo de su gestión, pese a que gracias a ese partido pudo rendir protesta ante el Congreso de la Unión el 1 de diciembre de 2006, cosa que ha preferido olvidar. Lejos de eso ha estado sistemáticamente en su contra.

Después de las elecciones intermedias del 2009, donde el PRI arrasó con el PAN, se dice que el mandatario panista habría jurado que ‘por nada’ permitiría que el PRI regresara a Los Pinos. Por ello no se ha cansado de ordenar la persecusión de priístas supuestamente vinculados al narcotráfico, asuntos que no han podido ser probado y que solo ha hecho quedar en ridículo a su gobierno. ¿Por ello su alianza postelectoral con el Peje a favor de su reclamo de nulidad de la elección?

Lo que parece vislumbrarse en los 152 días que quedan para que el virtual ganador de la contienda tome posesión como Presidente República, es que las ‘manos negras’ del cártel antiPeña, apoyados en sus huestes y en el subversivo movimiento ‘estudiantil’, tienen toda la intención de acelerar el descontento, de ahondar el encono social, de propiciar la violencia y de llevar las cosas al terreno de los enfrentamientos e incluso al derramamiento de sangre si es necesario, en busca de crear un ambiente de emergencia nacional, Eso la mayoría de los mexicanos por supuesto que lo reprueba.

@Paulinocomenta