El informe del Comandante Supremo

PAULINO CÁRDENAS

Al dar a conocer el pasado domingo a través del comunicado que llamó ‘La Lucha por la Seguridad Pública’, el presidente Felipe Calderón inauguró de hecho lo que podría ser el Primer Informe del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. El documento es un recuento sobre las causas que lo llevaron a tomar la determinación de emprender la lucha abierta contra los cárteles de la droga con toda la fuerza del Estado, desde que asumió el poder en diciembre de 2006.

El singular informe, además de ser una suerte de aceptación tardía de lo que muchos no sólo saben sino que han sufrido en carne propia, busca justificar el por qué su gobierno se decidió a dar el paso que sus antecesores no se atrevieron a dar, y deja entrever el reconocimiento de que esa lucha es contra un monstruo de mil cabezas en donde desde siempre ha prevalecido la corrupción y por tanto la impunidad.

El documento, que cualquiera puede hallar en el sitio de Presidencia, es la crónica de un problema crítico, insalvable en la práctica y cuya brutalidad ha hecho que se siga acumulando cada día el número de muertes, en un sanguinario y tenebroso juego de sangre y fuego que no parece tener fin  ni solución al corto plazo, por lo que la gente se pregunta que habrá de hacer quien lo suceda en la Presidencia y que en broma preguntan si no andará buscando la reelección, pero como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Calderón insiste en su documento que hay quienes proponen la retirada del gobierno y que es una falsa premisa creer que los criminales por sí solos abandonaran sus actividades violentas y delictivas. Pero que se sepa nadie ha dicho ni propuesto tal cosa. Eso sí, hay quienes han puesto en duda la ‘estrategia’del gobierno para combatir al crimen organizado.

Pese de que su gobierno asegura que esa estrategia para combatir a los cárteles de la droga si funciona, las propias cifras oficiales desmienten su aseveración al reconocer que en tres años y medio de guerra contra las mafias organizadas, van alrededor de 24 mil muertos y las cosas siguen igual o peor.

Lo que han dicho y propuesto varios especialistas e investigadores es que al narcotráfico hay que cortarle los vasos comunicantes del dinero con el que financian sus actividades, cuyas enormes cifras anuales, miles de millones de dólares en efectivo, son ‘lavados’ a través de instituciones bancarias y financieras, curso al que no sólo en México sino en otros países donde operan las mafias, los gobiernos no han querido ponerle coto a esa actividad. Con ese dinero se compran armas y conciencias.

El documento reconoce fallas a causa de los ‘arreglos’ entre el crimen organizado y las autoridades. Señala que ‘esta nueva actividad de los criminales’ –el cohecho o cochupo, las corruptelas pues–, ‘sorprendió’ a unas debilitadas estructuras institucionales del Estado, responsables de la seguridad y de la administración y la procuración de justicia: policías, ministerios públicos, gobiernos municipales, estatales y federal, entre otros, ‘que no habían enfrentado algo semejante’.

Calderón reitera que la existencia y proliferación de las mafias en México es por culpa principalmente de Estados Unidos, considerado el país que ocupa el primer lugar mundial en el consumo de drogas. Y para justificar las acciones de su gobierno en esa lucha señala que el narco ha proliferado en México por la negligencia de gobiernos pasados incluído el de su antecesor, el también panista Vicente Fox.

Los suspicaces señalan que, además de tardío, el extenso documento más bien tiene el propósito de tender una cortina de humo justo en vísperas de las elecciones de julio próximo en las que, según las encuestas, aún las más benévolas, se da por hecho que volverá a perder el partido en el poder.

A otros les queda claro que Calderón se siente más cómodo con el rol de Comandante Supremo de la Fuerzas Armadas que como Presidente de la República, y que por ello el país seguirá por el mismo sendero de la lucha del gobierno contra las mafias organizadas como gran prioridad, con las cruentas cifras que esa guerra seguirá acumulando.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.