Teme EU que haya emigración masiva

PAULINO CÁRDENAS

El gobierno de Washington ve con preocupación cómo la violencia del narco cada vez empeora en México, por lo que teme que haya una emigración masiva de mexicanos hacia el lado americano por temor a ser víctima del fuego cruzado en los escarceos que se dan diariamente y que ha dejado una estela impresionante de muerte, cuya cifra anda cerca de los 24 mil  decesos por esa guerra en lo que va del sexenio.

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, desde marzo pasado había advertido que estaba en preparación un “plan de contingencia” por si, ‘en el peor de los casos’, la violencia a causa de la guerra que sostienen las fuerzas federales contra el crimen organizado en territorio mexicano, genera una “emigración masiva” de México al vecino país del norte.

“Un escenario muy remoto, pero que sería parte de ese plan es si hubiese una emigración masiva a Estados Unidos de quienes buscan huir de los carteles”, explicó. “Estamos hablando de centenares de miles de personas que intenten huir de los cárteles; pero no estamos ni remotamente cerca de esa situación”. Pero era marzo. Hoy las cosas han cambiado radicalmente y es lo que preocupa en Estados Unidos.

¿Qué pasaría con esa diáspora de mexicanos que estarían huyendo al otro lado de la frontera por temor a ser víctimas del ‘fuego cruzado’ y que acaben siendo parte de una estadística que el gobierno minimiza llamando ‘daños colaterales’ a la muerte de gente inocente que es víctima de la narcoguerra?

Los sitios señalados en el mapa mexicano como susceptibles de que haya emigración masiva a causa de la narcoguerra están ubicados en los estados de Chihuahua, Baja California, Tamaulipas, Morelos, Coahuila, Durango, Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Sonora, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit, y estado de México principalmente. Otros estados como Quintana Roo y Veracruz están también en la lista.

“No hay duda de que nuestro gobierno ha hecho todos los esfuerzos imaginables para asegurar nuestra frontera a través de inversiones sin precedentes en personal, tecnología e infraestructura”, sostuvo Janet Napolitano. Sin embargo para Washington parece que el tiempo  y la paciencia ya llegaron a su límite. Al mando de ese país le preocupa que en México la violencia del narco cada día empeora más.

Entre los agentes de seguridad nacional norteamericana se preguntan qué ha pasado en México con las ayudas que desde hace tres años ha enviado Estados Unidos a nuestro  país para contener el avance del narcotráfico. ¿Qué ha pasado con el envío de recursos monetarios, los cursos de adiestramiento, la asesoría de sus agentes y el equipo y armamento de última generación? ¿De qué ha servido la Iniciativa Mérida si las cosas cada vez están peor?

Para Estados Unidos el avance del crimen organizado en México está acelerando las decisiones de enviar no sólo más refuerzos a la frontera con su vecino para tratar de frenar el trasiego de estupefacientes y armas por las aduanas y por las zonas colindantes, muchas de ellas aisladas y sin vigilancia permanente, que alcanzan más de tres mil kilómetros de largo entre ambos territorios.

Se estaría pensando en otro tipo de estrategia que tal vez corresponda con lo que dijo en México el ex presidente Bill Clinton, de un Plan México que ya se tenía listo, parecido al Plan Colombia.

El presidente Felipe Calderón, en su último viaje que realizó a Washington, le planteó a su homólogo norteamericano Barack Obama formalizar una política de seguridad común. Y el presidente norteamericano estaría en principio enviando más soldados y agentes civiles a su frontera sur, para prevenir el flujo de armas y dinero ilícito del crimen organizado hacia México.

Pero la preocupación en Washington está yendo más allá. Ha trascendido que sí hay un ‘plan de contingencia’ para coadyuvar a frenar la violencia del narco en México  –que se ha incrementado en la última semana y que tiene visos de arreciar– y que estaría en vísperas de echarse a andar. ¿De qué manera? Habrá que ver.

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