Sigue sin saberse del ‘Jefe’ Diego

PAULINO CÁRDENAS

Han pasado cinco semanas y nada se sabe oficialmente de Diego Fernández de Cevallos. El gobierno al parecer sigue desentendido del caso. La PGR se hizo a un lado arguyendo que su hijo había solicitado a las autoridades que se mantuvieran al margen del caso para favorecer la negociación, anteponiendo la vida e integridad de su padre.

A partir de su desaparición forzada el pasado 14 de mayo, supuestamente al llegar por la noche solo en su camioneta a su rancho La Cabaña ubicado en el estado de Querétaro, por falta de información oficial todo ha sido especulaciones. Nadie sabe bien a bien si sigue con vida, aunque los expertos suponen que sí, y respecto a las negociaciones de su rescate de dice que en éstas participan agentes de una empresa especializada internacional.

Juristas, políticos e intelectuales se han cuestionado el nocivo precedente que ha dejado el gobierno de Felipe Calderón, al renunciar a investigar el caso cayendo en prevaricato, y se preguntan qué puede esperarse de los plagios de quienes no son famosos ni tienen los influyentes vínculos políticos y la fortuna que posee Fernández de Cevallos. Por lo pronto el silencio oficial continúa.

Para algunos resulta aberrante que no se actúe con toda la fuerza del Estado en el caso Diego, no tanto por tratarse de un influyente político panista, que lo es, sino porque ese secuestro, que mantiene a la expectativa a la clase política y a parte de la sociedad, viene a ser un golpe del crimen organizado para el propio gobierno panista quedando  sometido a sus designios.

Algunos consideran que atrás de ese secuestro está el cártel más influyente de México para darle un escarmiento a X por algo que no cumplió. Otros dicen que al revés, es un favor de ese cártel a X por favores recibidos. Pero ¿por qué escogieron a Diego? ¿Cuál es la lectura que hay que darle a ese mensaje? Y si fue para mantenerlo quieto por razones políticas, para otros ya fue mucho tiempo. La mayoría coincide en que el ‘Jefe’ Diego podría aparecer cerca del 4 de julio.

El escritor Carlos Fuentes hace unas semanas aseguró que debido a la poca preparación del gobierno de Felipe Calderón y del PAN, México está sumido en un grave problema. Puso como ejemplo el caso Diego, que al renunciar a su responsabilidad de indagar y resolver el caso, es prueba de la incapacidad de la actual administración para gobernar.

Por su parte el presidente del Senado, Carlos Navarrete, en días pasados exigió al gobierno federal que no se “eche para atrás” por la desaparición de Fernández de Cevallos, porque no es un expediente cerrado ni debe serlo, por las consecuencias que ello implicaría para el sistema de justicia.

El periódico The Wall Street Journal, en una nota firmada por Nicholas Casey para el diario Reforma publicada el pasado viernes, señala que la decisión de detener la búsqueda, es un hecho sin precedentes tratándose de un secuestro de tan alto perfi que ha desatado una controversia en México.

“Piense en el precedente que sienta esto”, dijo a ese diario Eduardo Miranda, presidente de la Unión de Juristas de México, grupo con tendencia de izquierda que representa a jueces y abogados. “El estado simplemente no puede renunciar a su deber de esta manera”. Y preguntó: “Si el Estado no investiga, ¿entonces quién?”.

Desde que el presidente Felipe Calderón tomó posesión de su cargo a finales de 2006, los secuestros se han disparado. En los primeros 3 años se reportaron casi 2 mil 450, cifra cercana a lo que reportó la administración de su predecesor en el cargo. La gran  mayoría de los secuestros nunca son reportados escribe Casey.

Los narcotraficantes han imitado a los grupos guerrilleros en el secuestro de empresarios acaudalados por un rescate, señala la nota de The Wall Street Journal. Esto podría confirmar alguna sospecha. Por lo pronto, el ‘Jefe’ Diego oficialmente sigue sin aparecer. No vayan a salir al rato con que estaba dormido debajo de su cama y nadie lo vio. Nuestras autoridades son capaces. Ya lo vimos con el caso Paulette.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.