SME: Calderón responde a huelguistas

PAULINO CÁRDENAS

En torno a la huelga de hambre que sostiene un grupo de sindicalistas de la extinta Compañía de Luz y Fuerza del Centro, desparecida por decreto presidencial el 11 de octubre de 2009 y que de un plumazo dejó sin materia de trabajo a más de 44 mil trabajadores del sector eléctrico, hay quienes apuntan que su ayuno sólo es una treta para tratar de obligar al presidente Felipe Calderón para que acceda a la solicitud de ser recibidos en Los Pinos, amenazando con que llevarán su propósito hasta las últimas consecuencias.

Y parece que esa estrategia o treta, funcionó. El mandatario panista acaba de responderles y turnó la solicitud a la Secretaría de Gobernación para atender sus peticiones. Así lo dio a conocer ayer Cayetano Cabrera, huelguista del Sindicato Mexicano de Electricistas que hasta ayer llevaba 89 días de ayuno, quien dijo haber recibido un comunicado firmado por el secretario particular del jefe del Ejecutivo, Luis Felipe Bravo Mena, informándoles que la dependencia que encabeza José Francisco Blake Mora, será la encargada de atender sus demandas. A no ser que sólo sea un distractor.

“El señor Presidente ya me mandó una respuesta a la solicitud de audiencia que queríamos con él”, afirmó. Agregó que sobre el conflicto “él gira instrucciones a Gobernación para que le dé solución y aprovecho la ocasión para que si me escucha Gobernación, pues ya que nos dé hoy una respuesta favorable y nos levantamos de la huelga”, dijo Cayetano. Antes había dicho en entrevistas por radio, que “la respuesta favorable es que nos regresen, nos reintegren a nuestra labor”. Se le había escuchado lúcido, coherente, sin problemas de dicción o de lenguaje.

De ahí empezaron las especulaciones sobre si los ex trabajadores de Luz y Fuerza y su huelga de hambre era real o simulada, y si acaso no sería una estrategia para llamar la atención de la opinión pública, de los medios y de observadores extranjeros, estando la mayoría con aspecto moribundo en su lecho de reposo que tienen ubicado en pleno zócalo de la ciudad de México, donde de hecho no le han permitido el paso a nadie extraño a ese gremio.

Alfredo Verdiguel, el médico que según él mismo ha dicho, voluntariamente se ha encargado de ver por el estado de salud de los huelguistas, quien afirmó en entrevista radiofónica que no puede ira más allá para tratar de impedir que caigan en un estado comatoso, porque él debe respetar el Tratado de Malta que le otorga sólo a ellos, el derecho de estar en permanente ayuno o de suspender su huelga de hambre si así lo consideran. Sólo cuando no tengan razón de sí podría intervenir de lleno la ciencia médica.

Explicó que dicho tratado contempla que mientras los huelguistas tengan conciencia de las consecuencias de sus actos se tiene que respetar su decisión, aunque una vez que pierden el estado de alerta sería responsabilidad de los médicos determinar si los trasladan a un hospital para su atención. Hasta el momento son 14 los trabajadores en huelga de hambre, 11 hombres y 3 mujeres. Doce de ellos decidieron sacarse sangre ayer y con ella escribieron una leyenda a favor de su causa.

Si es como parece, quiere decir que la resistencia de los ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro pudo más que la del principal huésped de Los Pinos. Por lo que se ve, el poder no quiere arriesgarse a que haya un desenlace fatal de los huelguistas en ayuno, ni quiere saber si es simulada o no esa estrategia de presión a su gobierno, porque una mala noticia como sería el deceso de alguno de ellos, provocaría un escándalo que trascendería las fronteras de nuestro país en donde el presidente Calderón ahora sí que cargaría con el muerto.

Si el actual régimen estuviera instaurado en la supremacía del derecho otra cosa sería esa huelga de hambre si fuera simulada. Pero desde el momento en que la extinción de  LyFC fue decretada, para los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas fue un acto de autoridad unilateral que lesionó sus derechos laborales y constitucionales, los momios se empatan. Aunque la poderosa alquimia del poder funcionó y la Suprema Corte dio por bueno el decreto de extinción.

El pasado 5 de julio, por mayoría, la Corte calificó de constitucional el decreto de extinción. Los ministros consideraron que contrario al fundamento con el que el SME promovió el amparo que fue rechazado, los derechos de los trabajadores quedaron resguardados y que toda queja o denuncia contra ello lo podrán hacer ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Pero esta instancia está bajo la férula del titular de Trabajo, Javier Lozano Alarcón. De esta manera, se cierran los caminos jurídicos que tenía el SME para impugnar la legalidad de dicho decreto en términos reales. Ante ello, su última carta es la huelga de hambre. Si las cosas van como los trabajadores creen, la discusión sería ahora el asunto del ‘patrón sustituto’. Pero si el comunicado que les dirigió Calderón es sólo un distractor, ¡aguas!. Por lo pronto, los atencos, encabezados por Ignacio del Valle, recién salido de la cárcel, se unieron al movimiento sindicalista.

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