El PAN apoya a Sandoval Iñiguez

PAULINO CÁRDENAS

No sólo la jerarquía de la iglesia católica en pleno, sino el Partido Acción Nacional apoya a Juan Sandoval Iñiguez, cardenal de Guadalajara, ante las acusaciones que por daño moral y las que resulten levantó ayer en su contra el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien en su demanda le exige al prelado eclesiástico, retractarse de las acusaciones de haber sobornado a los ministros de la Suprema Corte para aprobar las bodas gay y la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo.

El PAN, que como todo mundo sabe es manejado desde Los Pinos, ya se pronunció, junto con la Conferencia del Episcopado Mexicano, a favor de las acusaciones del llamado ‘Príncipe de la Iglesia’ católica, y le dan su respaldo incondicional pese a haber aflorado en él su vena discriminatoria al referirse a las personas que tienen preferencia por el mismo sexo, como ‘maricones’ y ‘lesbianas’, en una charla con periodistas, en Aguascalientes.

Aunque el presidente Felipe Calderón hasta ahora no se ha referido al asunto, el 26 de enero de 2006, siendo candidato a la Presidencia de la República por el PAN, Joaquín López Dóriga en su noticiero del Canal 2, puso en el banquillo al aspirante michoacano a quien le advirtió que le haría una serie de preguntas rápidas.

–Contésteme usted igualmente rápido por favor. ¿Cuál es la posición de Felipe Calderón sobre el aborto?

–Estoy en favor de la vida, Joaquín.

–¿Cuál es la posición de Felipe Calderón en cuanto a la muerte asistida?

–También estoy en favor de la vida, de manera tal que debe procurarse la defensa de la vida.

–¿O sea esto es estar contra el aborto y contra la muerte asistida?

–Son dos maneras de cortar la vida.”

Hizo una pausa.

–Cadena perpetua y pena de muerte,  pregunta López Dóriga.

–Estoy en favor de la cadena perpetua, especialmente para los secuestradores, que lastiman o mutilan a sus víctimas. Y porque estoy en favor de la vida, no estoy en favor de la pena de muerte.

–¿La píldora del día siguiente?

–No la incluiría en el cuadro básico de medicinas.

–¿Pero la quitaría?

–Si la píldora del día siguiente es abortiva, como está demostrado, no tengo por qué incluirla en el cuadro básico de medicinas.”

Cuando López Dóriga le preguntó sobre la unión y los derechos de los homosexuales, hace hace casi cinco años, Calderón respondió: “Soy y seré respetuoso de las preferencias sexuales y desde luego respetaré las personas que tienen preferencias homosexuales, pero para mí el matrimonio es, por definición, la unión de un hombre y de una mujer para formar una familia”.

Y al inquirirle si se oponía a los matrimonios entre personas del mismo sexo, la respuesta del hoy mandatario panista sin chistar dijo ‘sí’.

Esa fue, desde entonces, la ´línea’ que quien es hoy Presidente le tiró a su partido y a la jerarquía eclesiástica, y a quien se atribuye manejar desde Los Pinos los destinos de su partido y de instruir a la dirigencia del PAN lo que tiene que hacer y decir, en este y otros sensibles temas donde la iglesia católica quiere imponer su criterio por encima de los acuerdos de ley.

Hoy viene a cuento el recordatorio de lo expresado aquella vez por Calderón en el principal noticiario de México, lo que para efectos del litigio que se avecina y que ha puesto en jaque al jerarca eclesiático Juan Sandoval Iñiguez, puede ser una tabla de salvación ante el Tribunal Superior de Justicia, aunque su acusación tenga con el ceño fruncido a los ministros de la Suprema Corte a quienes el ‘Príncipe de la Iglesia’ trató de corruptos. La demanda incluye al vocero de la Arquidiócesis, Hugo Valdemar.

Para quienes saben de estas jugadas de tres bandas  resulta obvio que detrás de todo este escándalo hay la malévola intención de preparar ‘camitas’ de carácter electoral que al parecer van dirigidas a las aspiraciones de Marcelo Ebrard para el 2012, aunque otros creen que el capoteo es para tentar a toros de lidia más pesados, obviamente de la llamada izquierda, que en realidad se resume a uno.

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