También el IFE ayuda a AMLO

PAULINO CÁRDENAS

No sólo el presidente Felipe Calderón ayudó a Andrés Manuel López Obrador a reposicionarse públicamente al señalar hace no mucho que seguía siendo ‘un peligro para México’ y al tildar de ‘fanáticos’ a sus seguidores, sino que el IFE también le hizo el favor al tabasqueño al citarlo a comparecer para reclamarle una serie de asuntos que el ex candidato presidencial supo capitalizar para su beneficio, aprovechando los reflectores, cámaras y micrófonos de los medios escritos y electrónicos nacionales, muchos de los cuales lo tienen vetado.

El pasado 8 de octubre en este mismo espacio bajo el título de “¿Estará en sus cabales Calderón?”, al referirnos al absurdo político que para el PAN-gobierno significaba volver a revivir al tabasqueño, escribimos lo siguiente:

“Ahora resulta que, como si fuera un dictadorzuelo intolerante y no un presidente democrático como se ostenta, Felipe Calderón cuestiona, reprueba e insulta a los 15 millones de mexicanos que prefirieron votar por Andrés Manuel López Obrador y no por él en el 2006, llamándolos ‘fanáticos’ y volviendo a señalar a éste como ‘un peligro para México,’ cuando para millones de familias, decepcionadas por las fracasadas políticas públicas del gobierno panista y las promesas incumplidas, consideran que el peligro para México es otro”.

Añadíamos: “¿Qué pretende el Presidente? se preguntan no sólo sus adversarios políticos sino incluso muchos miembros de su propio partido. Hay la seria preocupación por ese extraño comportamiento que ha tenido el jefe del Ejecutivo a últimas fechas, quien parece ser adicto a ‘agitar el avispero’ sin medir las consecuencias y alcances de sus palabras, que no es simple verborrea, sino que llevan implícitas intenciones de provocación abierta”.

En la misma línea del absurdo político, el Instituto Federal Electoral solicitó la comparecencia de AMLO y fue el pasado miércoles cuando asistió a la primera de dos citas para responder a las increpaciones formuladas en la Dirección Jurídica del IFE, donde López Obrador afirmó que no realizó actos anticipados de campaña, ni mucho menos llamó a votar por algún partido político, como era la acusación.

Contrario a ello, acusó al IFE de amenazarlo e intimidarlo. Reprobó el hecho de que ese instituto le haya solicitado toda su infomación financiera; asímismo, aseguró que el grupo en el poder quiere destruir políticamente su movimiento de una alianza popular de izquierdas para que no participe en los comicios de 2012.

En la pirmera de dos audiciencias promovidas en su contra por el PAN, dijo que  la palabra “mafia”  la utiliza no para insultar o denigrar a alguien, sino para “describir la realidad”. Explicó que calificó de “tragedia nacional” que vive el país es culpa de Felipe Calderón a quien acusó de ser el responsable de tal tragedia, “cuya ineptitud y mal gobierno se demuestra en el hecho de que hay millones de desempleados y nuevos pobres”.

Ante la imputación del presidente Calderón de que sigue siendo “un peligro para México” López Obrador le reviró almandatario panista y dijo que es él “quien menoscaba y denigra la imagen presidencial y degrada las instituciones porque no ha sabido estar a la altura de los anhelos del pueblo”.

Dijo el tabasqueño que esas citas que le ha formulado el IFE en las que le se pretende acusar de que violó la legislación electoral por los spots que han estado pasando por radio y televisión patrocinados por el Partido del Trabajo, son el banderazo de arranque de la nueva campaña de odio y rencor “en contra nuestra”.

A quienes le vendieron la idea a Calderón y al IFE de que era bueno volver a cuestionar a Andrés Manuel López Obrador para empezar a denostarlo con miras a su intención de participar en las elecciones del 2012, el tiro les salió por la culata. Ambos lo han vuelto a poner en el ánimo de mucha gente. Lejos de perjudicarlo, lo han ayudado.

 

 

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