Obama no cumplió sus promesas

PAULINO CÁRDENAS

Especialistas, analistas y sobre todo ciudadanos en Estados Unidos atribuyen la derrota de Barack Obama y su partido el Demócrata en las elecciones intermedias del pasado martes, a que el presidente norteamericano no cumplió sus promesas de campaña. La recesión económica y el alto índice de desempleo que aqueja a la Unión Americana fueron los dos factores que influyeron en esa derrota, cuyo triunfador absoluto fue el Partido Republicano.

El republicano John Boehmer quedó como líder de la mayoría en Cámara de Representantes y ya adelantó que piensa rechazar la reforma sanitaria, recortar los impuestos a los más ricos y endurecer las políticas de inmigración. “El pueblo estadounidense ha enviado un mensaje inequívoco y ese mensaje es que cambien estrategias”, expresó. Acá este clamor popular también ha sido desatendido por parte del presidente Felipe Calderón.

Los candidatos republicanos al Senado, Marco Rubio, en Florida y Rand Paul, en Kentucky, lograron imponerse al recibir el voto de millones de ciudadanos estadounidenses cansados por la recesión y por el alto índice de desempleo que aqueja a Estados Unidos desde hace tres años. Y al estilo priísta, Paul el republicano, dijo: “Vamos a regresar al gobierno nuevamente”.

Obvio es que Obama tendrá que navegar contra la corriente en los dos años que le quedan de gobierno, y desde ahora los momios no le favorecen como para que repita otros cuatro años en el poder en el 2012. El panorama le anticipa una difícil gestión, peor de la que ha tenido que sortear desde que arribó al poder, pero ahora con un Congreso en contra. Él mismo acepta que la derrota fue una paliza.

Dicen algunos analistas que en el resultado no sólo tuvo que ver la labor del Tea Party, una vieja corriente de protesta de derecha integrada por los políticos más radicales del Partido Republicano, sino el hecho de que Obama es un hombre de color, lo que los políticos tradicionalistas, aún demócratas, no han podido asimilar. Para muchos de ellos ha sido una afrenta estar gobernados por un hombre que no es blanco.

Habrá que ver cómo le va a México, ya que el líder de la Cámara de Representantes advirtió desde el martes por la noche que habrán de endurecerse las políticas de inmigración, lo que le pegará directamente a millones de mexicanos que viven en Estados Unidos en calidad de indocumentados, además de que quienes pretendan pasar sin papeles al otro lado seguramente tendrán que enfrentar a las autoridades migratorias y militares.

A raíz de la derrota de Oabama por no cumplir sus promesas de campaña, en México muchos observadores están viendo que el presidente Felipe Calderón y su partido, el PAN, podría correr la misma suerte en el 2012, porque  tampoco ha cumplido sus promesas de campaña como la creación de empleos, baja de impuestos, mejoría económica, etc.

En México la prioridad única del gobierno ha sido el combate al crimen organizado desde que comenzó el sexenio sin que a otro rubro se le haya dado la misma importancia, por lo que sigue y va de mal en peor la deteriorada economía, el creciente desempleo y la falta de oportunidades a favor de las áreas productivas, cuyos dueños de empresas han tenido que despedir gente por el encarecimieno en sus costos y la falta de incentivos.

Para colmo, ya Hacienda anunció que el 2011 también será año de más alzas en el precio de las gasolinas. La idea es equiparar el precio al de Estados Unidos. Ojalá también en México se equipararan con el del país vecino los sueldos de la gente que tiene la suerte de tener empleo.

Esto sin contar con los lugares que ha descendido México en todos los rubros según diversas calificadoras internacionales, que coinciden que en los ultimos diez años –los mismos que tiene el panismo en el poder–, el país se ha ido a pique. ¿Alguien querrá volver a votar por el PAN en el 2012?

 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.