El Ejército actúa desconfiado

PAULINO CÁRDENAS

En múltiples ocasiones en este y otros espacios se ha dicho que las instancias operativas que forman parte del gabinete de seguridad en México, trabajan sin coordinación, más que nada por la desconfianza que existe entre ellas. La razón es simple: la corrupción que impera en medio de mandos y capos del crimen organizado permite que siempre haya infiltrados que anticipadamente pasen información a las mafias, sobre los operativos que se programa llevar a cabo contra tal o cual cártel, razón por la cual es común que los asaltos sorpresivos resulten frustrados.

Entre el Ejército, la Marina-Armada de México y las Fuerzas Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública federal, así como los grupos armados del gobierno a nivel estatal y municipal –en estos últimos donde por desgracia más proliferan las traiciones y deslealtades–, de plano hay una total desconfianza entre sus mandos como para ponerse de acuerdo y actuar coordinadamente en cuanto viene una orden de realizar un operativo en determinada zona del país, lo que los hace actuar de modo independiente y terminan con pobres resultados, lo que hace quedar mal al Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Felipe Calderón.

Suele suceder que cuando el Ejército o la Marina actúan solos, obtienen mejores resultados. Y solos es un decir, porque casi siempre está atrás de ellos la DEA norteamericana, que con un más eficiente aparto de inteligencia y rastreo con los que asesoran a mandos y tropas de México, es cuando éstos culmina con éxito un operativo aunque no acaben siendo limpios, porque siempre hay cuotas de sangre que pagan buenos y malos en los encuentrso armados. Se afirma que incluso hay agentes norteamericanos que actúan en esos operativos ocultando su rostro tras las máscaras que utilizan.

Los comentarios que muchos analistas han hecho, muchos provenientes de fuentes habitualmente confiables, coinciden con lo que en días pasados ha hecho público el afamado sitio WikiLeaks, en el que se dio a conocer que, en la lucha contra el crimen organizado, el Ejército prefiere trabajar por separado porque desconfía ‘de la policía’, alusión directa a las huestes del titular de la SSP federal, Genaro García Luna, quien es el caballero de armas por excelencia del presidente Felipe Calderón en lo que se refiere a la guerra que le decretó a las mafias organizadas desde que llegó al poder.

El documento filtrado tiene fecha del 26 de octubre 2009, en el que se describe una reunión entre el titular del Ejército mexicano, e general Guillermo Galván Galván y el ex director de inteligencia estadunidense, Dennis Blair, en la que según éste, el más alto mando castrense mexicano dijo desconfiar de la policía y preferir “trabajar por separado”, por la corrupción que impera entre los mandos operativos de las otras corporaciones y las mafias del crimen organizado y de las drogas, lo que supone una gran muralla para celebrar con éxito cualquier operativo conjunto.

Pero además, el cable diplomático ‘secreto’ de WikiLeaks, revela que el secretario de Defensa Nacional de México “lamenta” el papel del Ejército en la lucha antidrogas y prevé que la participación de sus tropas se prolongue en las calles entre 7 y 10 años más. Sin embargo, dice el mensaje, “Galván dejó entrever que un aumento de la asistencia de Estados Unidos con información de inteligencia podría acortar ese tiempo”.

Añade que funcionarios de otros organismos de aplicación de la ley mexicana, como la policía civil, se han dejado corromper y han filtrado información en el pasado a la delincuencia organizada, refiere el cable citando la percepción de Galván. Indica asímismo que al participar en la lucha antidrogas, el Ejército “corre el riesgo de perder prestigio público y ser criticado en materia de derechos humanos”, pero su participación va a extenderse, incluso por una década más.

El cable, publicado por The New York Times, también cita al general diciendo que los militares mexicanos “estarían dispuestos a aceptar cualquier entrenamiento que EU pueda ofrecer”, y que dos oficiales ya habían sido enviados al Centro de Inteligencia en El Paso, Texas, para acelerar el intercambio de información.

El general Galván, según el cable, habló con Blair sobre las acciones tomadas para la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, líder del cártel de Sinaloa y el narcotraficante más buscado (¿?) del país. Según el generl Galván, el capo sinaloense se ha evadido porque cuenta con un destacamento de seguridad de hasta 300 hombres y que le han permitido escapar de entre 10 y 15 lugares. (¿¿??)

¿Es decir que las fuerzas armadas del Chapo son más eficientes, poderosas, efectivas y con mucho mejor aparato de inteligencia que lo que disponen el Ejército y la Armada juntos? ¿De veras? ¿No será que es bastante cierta la versión de que Guzmán Loera es el más protegido de todos los cárteles en México por parte del gobierno mexicano como lo denunció Servando Gómez alias ‘La Tuta’? ¿Para quién trabaja el Cisen? ¿Para quién lo hace el Centro de Inteligencia de la Policía Federal? Por lo demás, nadie cree que las cosas vayan a cambiar de aquí a que termine el sexenio por la corrupción que hay en medio.

Se dice que contactada por NYT, la oficina del presidente mexicano, Felipe Calderón, no hizo comentarios sobre la información contenida en este cable. Por su parte, la secretaría de la Defensa Nacional y la SSP indicaron que se persigue al ‘Chapo’ Guzmán con la misma intensidad que a cualquiera de los otros principales líderes de las drogas en México. ¿Será? Por lo pronto, lo que más resonancia ha motivado ese cable diplomático ‘secreto’ que hizo público WikiLeaks, es que la guerra decretada por el presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado en diciembre de 2006, durará alrededor de una década más. Habrá que esperar lo que haga quien venga a sucederlo en Los Pinos.

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