“Peligrosa bomba social”

PAULINO CÁRDENAS

El mundo está nuevamente al borde de una crisis alimentaria global. En varias partes del mundo los aumentos explosivos de los precios de los alimentos se están convirtiendo, dicen los especialistas, en una ‘peligrosa bomba social’. La volatilidad en los precios de trigo, maíz y arroz –productos que conforman la base de la pirámide alimentaria en el mundo en desarrollo– constituye un “riesgo adicional” a la crisis económica que  prevalece en muchos países en vías de desarrollo, como México.

El rápido incremento está generando la preocupación de que en el 2011 se repita la crisis de 2007-2008, que desembocó en intensos disturbos sociales en las calles de varios países que fueron sofocados con la fuerza pública, como sucedió en Filipinas, Haití, Egipto, Bolivia y Vietnam, escenas dramáticas de protesta que están empezando a darse en algunas naciones como Argelia, Túnez y Jordania.

La pregunta es si el gobierno mexicano está de veras listo para afrontar esta ‘peligrosa bomba social’, además de las que ya carga en su morral como el de la inseguridad, el estancamiento económico y la escasez de empleos permanentes, rubros que, entre otros,  han sido asignaturas pendientes de la actual administración que encabeza el presidente Felipe Calderón, aunque las prospectivas oficiales sean tan optimistas.

Desde noviembre pasado la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, venía advirtiendo que serán “los consumidores” los que pagarán las consecuencias del incremento de precios registrados en los últimos seis meses del 2010 sobre la mayor parte de los productos básicos agrícolas, fenómeno que ha empezado a reflejarse desde que inició el año y que podría irse agravando.

El organismo de la ONU tenía considerado que también se redujeran 7 por ciento las reservas de granos, con un descenso del centeno de 35 por ciento, maíz 12 y trigo 10 por ciento, debido a que en lugar de aumentar 1.2 por ciento, como se preveía en junio pasado, la producción de cereales cayera 2 por ciento. El azúcar es otro de los productos que contribuye al aumento del precio de la canasta alimentaria mundial en los últimos meses. Según la FAO, los precios del azúcar, que superaron recientemente sus niveles más altos en 30 años, permanecieron elevados y muy volátiles el año pasado.

Un reporte del Banco Mundial coincide con el pronóstico de la FAO y también advierte la posibilidad de que la escasez alimentaria haga crisis pronto. Se señala que el alza de precios de granos básicos “esta llegando a una zona de peligro” como dijo el economista en jefe del organismo para la Agricultura y la Alimentación de la ONU, Adbolreza Abbassian. Son niveles similares a los que se dieron entre 2007 y 2008, cuando se elevó de 862 millones a 923 millones el número de personas que padecen hambre en el mundo.

El banco mutinacional apuntó que la volatilidad en los precios de alimentos generaría, además de escasez y carestía, riesgos adicionales que serían una carga extra especialmente para los productores del campo de bajos ingresos que cuentan con limitados mecanismos para hacer frente a estas fluctuaciones –ya no se diga para los campesinos más pobres–, así como para los consumidores que habrían de destinar una mayor parte de su ingreso a la compra de comida.

La variación de precios de productos de la canasta básica, principalmente de los tres granos que suelen estar procesados y presentes en la mesa como el maíz y el trigo, además del arroz, han registrado alzas muy considerables, un  aumento vertiginoso de precios en los productos básicos. Tan sólo en la segunda mitad del año pasado, el precio de los aceites y las grasas se disparó 57 por ciento, y el del azúcar se incrementó hasta 77 puntos porcentuales. En México el precio de la harina de trigo sunió 20 por ciento según poductores.

La causas también están en “los choques climáticos”. Las torrenciales lluvias e inundaciones así como las sequías e incendios forestales que se registran en los campos de cultivo en los cinco continentes, han incrementado el problema de escasez, el alza en los precios, y el encarecimiento en el costos de la producción de granos básicos. Hay otros factores que han incidido en el problema como el uso de algunos granos para producir a nivel industrial combustibles para vehículos automotores. La mayor demanda de alimentos para ganado también es causa.

Dice la FAO que los precios internacionales podrían elevarse más si la producción no se incrementa este año de forma importante, en especial la de maíz, soya, trigo e incluso el arroz, cuyo suministro, aunque es más abundante que el de otros cereales, puede verse afectado. El asunto pues, no es de la menor importancia; al contrario. ¿El gobierno mexicano estará capacitado para tomar providencias respecto a esta real amenaza?

 

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