Hillary: bipolaridad verbal

PAULINO CÁRDENAS

Hillary Clinton, la secretaria de Estado norteamericano, de paso vino a tirar línea. Señaló que quien llegue a la Presidencia en el 2012, debe continuar el compromiso de luchar contra la delincuencia para dar seguridad a la ciudadanía. Exactamente lo mismo que había dicho en una entrevista radiofónica el presidente Felipe Calderón el pasado viernes 21 en Ixtapan de la Sal, cuando afirmó que decir sólo malas noticias y no las buenas del país, causa un efecto de demolición del ánimo nacional.

La influyente funcionaria  -quien ya anda sugiriendo que no seguirá con Barack Obama en caso de que repita otros cuatro años al frente de la Casa Blanca-, parece haber arrancado una parte de la declaración del mandatario panista hecha a la radio al cerrar su intervención en su visita relámpago que realizó a México el lunes, para hacer creer, junto con la ‘flor’ que le echó a Calderón, de que el combate contra las mafias ‘va muy bien’, lo que contrasta con las declaraciones que ha venido haciendo respecto al crimen organizado que opera en el país.

Esa aparente bipolaridad verbal obedece a crear la apariencia de que las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y México son excelentes, cuando la verdad es otra a raíz de las filtraciones que la red WikiLeaks ha hecho a través de varios medios escritos internacionales, uno de ellos El País de España, que ha revelado lo que quiere saber Washington a través de su cuerpo diplomático acreditado en México, sobre el principal huésped de Los Pinos y su conducta personal y desempeño como mandatario.

Al hacerse públicos algunos comentarios del embajador Carlos Pascual a su jefa la señora Clinton, y aunque ella ya se había encargado de advertirle anticipadamente a la cancillería mexicana la posibilidad del escándalo que podría venir, de cualquier modo en Los Pinos hubo un gran malestar por lo que la funcionaria insistía en saber de Calderón, por lo que por vía de mientras le fue aplicada la ley del hielo al diplomático, lo que empezó a preocupar en Washington.

Incluso el presidente Barack Obama habría llamado telefónicamente a Calderón para tratar de amortiguar el efecto de las revelaciones de los famosos cables secretos filtrados por WkiLeaks, pero al parecer eso no fue suficiente para apaciguar los ánimos de su homólogo a quien no le pareció que se le estuviera escudriñando su comportamiento ni vida privada a través de los diplomáticos destacados en México.

De ahí la decisión de que la secretaria de Estado tuviera que venir de urgencia a México, so pretexto de revisar la agenda de cooperación norteamericana para coadyuvar en el combate al crimen organizado. Evidentemente traía algún recado de su jefe para su homólogo el mandatario panista, el cual debía ser entregado personalmente y no por interpósita persona, por lo que fue recibida fuera de agenda la noche del lunes en Los Pinos para reunirse en privado con Calderón.

Lo demás fue protocolo puro. Sonrisas para la foto y las imágenes de video en Guanjuato con el majestuoso fondo de la Alhóndiga de Granaditas de la calle 28 de septiembre, en donde se dio una conferencia de prensa y hubo declaraciones que a muy pocos convencieron porque era sabido de antemano que la razón de la visita fue otra.

Además, tanta lisonja a favor del jefe del Ejecutivo mexicano que comanda la guerra contra los capos de la droga y sus sicarios por parte del gobierno federal, contradice las expresiones que la funcionaria había venido repitiendo hasta hace poco, sobre que México se parecía a la Colombia de hace 20 años y que en el país había una insurgencia delincuencial con tintes terroristas y estallidos de coches-bomba.

Dijo que Estados Unidos confía en el Ejército mexicano y destacó los avances en los operativos militares en el combate al crimen organizado, no obstante que ya había recibido comentarios comentarios negativos de su embajador, según WikiLeaks, del secretario de la Defensa, Guillermo Galván, y del titular de la SSP federal, Genaro García Luna, dándole en cambio todo el crédito a la Marina-Armada de México a la que ayuda la inteligencia norteamericana en sus operativos contra los sicarios de los capos.

Al finalizar su visita declaró que quien llegue a la Presidencia de México en el 2012 habrá de continuar con el plan de guerra contra las mafias, plan que aunque conlleva costos, no tiene alternativa, mismo concepto que ha venido repitiendo Calderón cuando habla de la ‘estrategia’ de guerra, que no es otra que tratar la violencia con más violencia. La señora Clinton dijo que en ese plan ‘estamos progresando’. Estamos, Kimosabi.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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