Narco podría adquirir misiles

PAULINO CÁRDENAS

Más que el trasiego de drogas, lo que más preocupa a Washington es que los cárteles de la droga mexicanos pudieran adquirir misiles y armamento mucho más sofistificado que el que tienen ahora y con el que le hacen frente al acoso de las fuerzas gubernamentales armadas de México. Recursos en dólares les sobran. Relaciones que con diversas mafias internacionales también. Esto es justamente lo que teme la Casa Blanca.

Un cable filtrado por el sitio WiKileaks reveló a principios de diciembre del año pasado que el Departamento de Estado norteamericano considera que podría haber una triangulación entre Venezuela, las FARC colombianas y el crimen organizado mexicano para que éstos pudieran adquirir proyectiles antiaéreos.

Según el documento 014070, enviado por dicho Departamento a su embajada en Moscú, el gobierno de Barack Obama pidió entablar conversaciones con Rusia sobre la venta de material bélico destinado a Venezuela, principalmente misiles antiaéreos. En dicho cable el gobierno de Estados Unidos expresó su preocupación por la posibilidad de que el crimen organizado en México pudieran obtener armamento de alta tecnología a través de sus nexos con la guerrilla colombiana de las FARC.

Quizá por ello, a principios de este mes, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, señaló que los narcotraficantes mexicanos “afrontarán una reacción aplastante” si llevan su violencia a las comunidades de Estados Unidos, en especial las fronterizas con México.

La funcionaria sentenció en un discurso en la Universidad de Texas en El Paso,  fronteriza con Ciudad Juárez: “Hoy digo a los cárteles (mexicanos) que ni siquiera piensen en traer su violencia o sus tácticas a este lado de la frontera”, Y advirtió: “Ustedes (los traficantes de narcóticos) afrontarán una reacción aplastante” si lo hacen, “Continuaremos trabajando con nuestros socios en (el gobierno de) México para desmantelarlos y derrotarlos”.

También la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha señalado que México cada vez más se parece a la Colombia de hace 20 años y que en el país se está empezando a ver una creciente “insurgencia” de los cárteles de las  drogas y que había signos que antes no se veían como el estallido de coches-bomba en algunas ciudades.

Salvo en el discurso, la guerra contra el narcotráfico y otras actividades del crimen organizado que lleva a cabo el gobierno mexicano desde hace poco más de cuatro años, no cede ni se acota; al contrario. Por ello  resulta indudable que México está bajo la lupa de Washington en la lucha contra ese flagelo que lleva a cabo desde hace poco más de cuatro años el gobierno que encabeza el presidente Felipe Calderón.

No sólo las matanzas, ejecuciones, decapitaciones y gente que aparece desmembrada en bolsas diseminadas en lugares céntricos es lo que ha preocupado al gobierno del vecino país, sino los crímenes contra algunos de sus connacionales, y de los mandos policiales mexicanos e incluso titulares de seguridad, como fue el caso del general Manuel Farfán Carreola que fue muerto a tiros a principios de mes junto a cuatro de sus escoltas y a su secretario particular, apenas 33 días después de asumir el cargo como jefe de la policía de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Resulta evidente que el Departamento de Estado norteamericano tiene temor de que las mafias del crimen organizado lleguen más allá y pudieran adquirir misiles, como se dejó ver en el cable filtrado por WikiLeaks, lo que representaría un alto riesgo para México y para la propia seguridad interna de Estados Unidos. Lo declarado por Janet Napolitano refleja ese temor. Además, la cifra de más de 34 mil muertos en cuatro años que lleva la guerra contra el narco podría aumentar considerablemente al finalizar el sexenio.

Se sabe que los cárteles mexicanos han logrado corromper autoridades y han llegado a operar en colusión con las mafias italianas, colombianas y norteamericanas en las calles de muchas ciudades de la Unión Americana para distribuir droga, sobre todo cocaína, lo que ha sido revelado por estudiosos del tema y que no ha sido negado por los cuerpos que combaten a los capos y sus sicarios de aquel lado de la frontera.

Es cierto que hace menos de tres semanas resultó un éxito el golpe del FBI a la mafia de la Cosa Nostra que opera en Nueva York, Nueva Jersey y Rhode Island. Pero eso no se acaba. Y los vínculos internacionales de las mafias mexicanas no sólo son con las mafias italianas sino con las colombianas y muchas otras más. Es lo que preocupa a Washington. Su seguridad interna está primero.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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