‘No’ magisterial a subsidio

PAULINO CÁRDENAS

Aunque la manifestación popular organizada por la Sección 22 del magisterio de Oaxaca se vio como un vil repudio a la visita del presidente Felipe Calderón a esa ciudad capital, en el fondo su protesta fue encaminada a rechazar la medida anunciada por el mandatario panista del subsidio a colegiaturas de escuelas privadas, por considerar que alienta a la educación privada y atenta contra el artículo tercero constitucional.

No obstante, el reclamo, al que se están uniendo los maestros de las Secciones 9 y 10 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en la capital de la República, podría empezar a enderezar sus baterías para exigir que se construyan más escuelas públicas, se incremente el número de becas para estudiantes de la clase pobre, y pobre alta en todo el país, y se mejoren los sueldos de los maestros, alegando lo que parece obvio: que el subsidio busca ayudar a los que más tienen y se olvida nuevamente a los más necesitados.

Como sea, el pasado martes, durante la visita que realizó el Presidente a aquella ciudad se suscitó un zafarrancho monumental que volvió a incendiar aquella ciudad capital y a poner a muchos oaxaqueños en pie de lucha popular en sus céntricas calles. Los marchistas reprocharon al gobernador Gabino Cué el que ande haciendo migas con quien anuncia privilegios para quienes pueden pagar colegiaturas, dejando a un lado la obligación del Estado de promover e incentivar la educación pública como lo ordena el artículo tercero constitucional.

Los maestros parecen coincidir en que debía derogarse el subsidio al pago de escuelas particulares y que la medida se ciña a lo que señala el artículo tercero constitucional de fijar las aportaciones económicas necesarias para el fomento de la educación pública gratuita y laica, en virtud de que el beneficio anunciado, de deducción de impuestos vía el pago de colegiaturas, incluye escuelas de enseñanza religiosa.

La reacción en cadena podría ir en aumento, sobre todo si la dueña del SNTE que maneja al sindicato más grande de América Latina aprovecha la coyuntura para sumarse al reclamo por no haber logrado todo lo que buscaba en Los Pinos, aunque hay quienes sospechan que su influencia pudo estar en los disturbios del pasado martes en Oaxaca. No obstante, crispó a muchos el trato meloso por parte del mandatario estatal con quien tanto le debe a México por el incumplimiento de promesas.

El anuncio presidencial “es un proceso típico de privatización de la enseñanza desde la política pública del Estado” puntualizó el jurista Diego Valadez. Señaló que el decreto “es una política altamente regresiva, típica de gobiernos de derecha”. Puntualizó que por supuesto existen excepciones y casos muy respetables de instituciones de educación privada. Dijo que si bien se debe auxiliar a los padres de familia debe hacerse, “pero no en detrimento de la educación pública”.

Señaló el ex procurador general de la República y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, que no deben ponerse en juego ni la calidad de la educación, ni las condiciones de trabajo de los profesores que están en este momento en las escuelas privadas que se encuentran desprotegidos en materia de seguridad social y que no tienen garantizada la estabilidad del empleo.

El pasado martes, desde antes de la llegada de Calderón a Oaxaca, amanecieron desplegados en los que se declaraba que no era grata su presencia en esa ciudad. Ese día se organizó por parte de los integrantes de la Sección 22 una protesta pública en el Centro Histórico de aquella ciudad capital, la cual quiso ser contenida por militares y la Policía Federal resguardados detrás de vallas metálicas, iniciándose una refriega que dejó más de una docena de heridos y varios detenidos ocasonados por golpes y lanzamiento de gases lacrimógenos.

Después de dimes y direte, al final el secretario general de la Sección 22, Azael Santiago Chepi, pidió a nombre de los maestros que el gobernador Cué destituya a la secretaria general de gobierno, Irma Piñeyro; al titular de Educación, Bernardo Vázquez y al de Seguridad Pública, Marco Tulio López Escamilla, además de exigirle al mandatario “les ofrezca una disculpa” por la represión a los profesores oaxaqueños.

Esas muestras de repudio que empezaron en Oaxaca y siguieron en el Distrito Federal  podrían ir en aumento y ese movimiento pudiera convertirse en una nueva veta en contra de la actual administración que encabeza Felipe Calderón, por parte del magisterio disidente. Pero si la maestra Elba Esther Gordillo capitaliza el asunto y lo toma como bandera propia para cobrarse los favores no recibidos por parte de su otrora socio de andanzas electoreras, las cosas podrían alcanzar un punto de verdadera preocupación.

pcardenascruz@yahoo.com



Anuncios

Los comentarios están cerrados.