Piden juicio contra Calderón

PAULINO CÁRDENAS

El jefe del Ejecutivo, Felipe Calderón, sin consultarle al Poder Legislativo, habría pedido a su homólogo norteamericano Barack Obama ‘asistencia técnica’ para que pequeños aviones militares de reconocimiento no tripulados, manejados y controlados por especialistas militares de Estados Unidos, realicen a distancia, a control remoto desde el Pentágono, operaciones de vigilancia en espacio aéreo nuestro, dizque para seguirle los pasos a los cárteles de la droga y del crimen organizado que se mueven en territorio mexicano.

 

Esas incursiones –supuestamente pedidas a Obama como SOS para combatir a los cárteles de la droga por parte del Presidente mexicano en sus viajes a Washington– “no son violatorias de nuestra soberanía” dijo la canciller Patricia Espinosa al tratar de calmar los ánimos en su comparecencia de ayer en el Senado, en donde corre insistentemente la exigencia de su renuncia y se habla de juicio político contra el mandatario panista, por permitir que aviones norteamericano no tripulados realicen operativos de vigilancia en territorio nuestro.

El diario estadounidense “The New York Times” dio a conocer esta semana detalles relacionados con los sobrevuelos de aviones no tripulados de reconocimiento en la frontera norte de México, con el pretexto de localizar las guaridas de los narcotraficantes. Según la edición impresa del rotativo, los vuelos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos son fruto de varios acuerdos bilaterales firmados entre los presidentes Barack Obama y Felipe Calderón.

El reporte periodístico fue confirmado, horas después, por el secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, quien explicó que el Gobierno federal dio autorización para esas actividades de vigilancia. “Cuando se realizan estos operativos siempre se hacen con la autorización, vigilancia y supervisión operativa de agencias nacionales, incluida la Fuerza Aérea Mexicana”, agregó en un comunicado dicho Consejo.

De esos sofisticados aviones hay una versión más grande conocidos como ‘drones’ que han sido utilizados por Washington no sólo para reconocimientos sino para realizar mortíferas operaciones militares desde hace una década. Hay informes de que el primero se llamó ‘Predator’ (Depredador) y su sucesor ‘Reaper’ (Segador). En Pakistán, Afganistán y Yemen han usado esos robots que también pueden ser cargados con misiles y que son manejados a control remoto desde las instalaciones del Pentágono.

El primer vehículo aéreo “cazador-asesino” sin tripulación, el Predator, fue utilizado por el Pentágono en Bosnia en 1995 y después en los 78 días de la guerra aérea contra Yugoslavia en 1999. En 2001 los Predator fueron equipados con misiles Hellfire (fuego del infierno) y partieron desde Pakistán y Uzbekistán para lanzar ataques dentro de Afganistán. El año siguiente salieron de la base militar de Estados Unidos en Camp Lemonnier en Djibouti con el mismo fin en Yemen.

Hace apenas hace unos días el tema era el caso del plan encubierto denominado ‘Rápido y Furioso’ del que, según Washington y Los Pinos, “no estaban enterados”. Pero ahora es de los aviones no tripulados del Pentágono que, según se afirma, desde 2009 sobrevuelan territorio mexicano realizando operaciones de vigilancia contra el narcotráfico y el crimen organizado, información que las áreas de inteligencia norteamericana pasan al área de Seguridad Interna de los Estados Unidos que encabeza Janet Napolitano, y éstas se envían posteriormente de manera selectiva a las dependencias armadas de México.

A este respecto diversas voces de entre los legisladores de oposición del Congreso se han alzado para condenar que esa permisibilidad del gobierno de Calderón es violatorio de nuestra soberanía, no obstante que se niegue oficial y categóricamente. Porfirio Muñoz Ledo, del Partido del Trabajo, ha propuesto solicitar un juicio político para el Presidente, a quien acusó de traición por haber permitido la “intervención” del gobierno de Estados Unidos en México.

Dijo el diputado petista que el país está en un nivel tal de deterioro, que en cualquier momento la intervención armada norteamericana podría ser directa, y acusó a Washington de estar montando un gobierno paralelo a la autoridad nacional a través de su embajador en México, Carlos Pascual Serrano.

Al igual que lo hizo el mandatario panista cuando asumió el cargo y le declaró la guerra a las mafias del crimen organizado y los cárteles de la droga en diciembre de 2006, en este asunto acordado con Washington de los vuelos no tripulados para dizque vigilarle los pasos a los mafiosos en territorio mexicano sin consultarle al Congreso, el jefe del Ejecutivo tampoco ‘peló’ al Poder Legislativo. Por ello, se dice, a Calderón podrían iniciarle juicio político. ¿Será? Por lo pronto la oposición lo señala como ‘presunto culpable’ de que Estados Unidos esté violando nuestra soberanía.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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