Alianza PAN-PRD al garete

PAULINO CÁRDENAS

Al quedar desinflados sus globos en los aparecían los nombres de Eruviel Ávila Villegas en uno y el de Alejandro Encinas Rodríguez en otro, la coalición PAN-PRD se quedó sin candidato, una vez que en la entidad federativa en la que hay alrededor de nueve millones de ciudadanos registrados en el padrón electoral, una raquítica muestra dijo ‘sí’ el domingo pasado a la alianza de estos partidos para participar en los comicios del próximo 3 de julio, fecha en que se elegirá al gobernador que sustituya a Enrique Peña Nieto en el estado de México.

La apuesta de panistas y perredistas era que cualquiera de los dos aspirantes que quedaron ya firmes para contender por la gubernatura mexiquense –uno como candidato único del PRI y otro por las ‘izquierdas unidas’– pudiera haber sido el abanderado de esa alianza que, de hecho, quedó al garete. Peña Nieto buscó y logró tronar uno de esos globos al cambiarles la jugada. Si todavía insistieran en su propósito tendrían que echarse a buscar a alguien que pudiera estar a la altura de las circunstancias.

Los aliancistas daban por hecho que si Alfredo del Mazo Maza lograba la designación priísta, les dejaría el camino abierto para que el ahora ex alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila, aceptara ser su abanderado renunciando previamente al PRI, en un imaginario esquema parecido a lo que habían hecho el año pasado con los candidatos ex prístas que al final ganaron para la coalición panista-perredistas en Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

El otro globo se los pinchó Encinas Rodríguez, al creer que a última hora diría que sí a la propuesta de ser el abanderado de la alianza PAN-PRD, quedándose como el perro de las dos tortas una vez que el ex jefe de Gobierno capitalino y coordinador de los diputados perredistas en la Cámara baja reiteró que sí iría en alianza, pero con ‘las izquierdas’, ratificando su ‘no’ a ir en alianza con el partido blanquiazul. De paso dejó en claro que tampoco iría en alianza con el PT y Convergencia, si el PRD no está en ella.

Acaso desde Los Pinos pudieran insistir en seguir picando piedra para hallar candidato para la alianza con vistas a los comicios de julio venidero en el estado de México, que sería una prueba con miras al 2012. Pero como quedaron los momios y como se ven las cosas, se da por hecho que esa intención aliancista tiene contados sus días, aunque todavía creen en la casa presidencial que el Consejo Estatal del PRD, que se reunirá este fin de semana, podría empujar el ‘sí’ a una alianza con base en los resultados de la muestra dominguera donde se asegura que fueron inflados los resultados.

Nadie cree que el PAN se imponga con el triunfo llevando al frente al ya precandidato Luis Felipe Bravo Mena, ex secretario particular de Felipe Calderón, quien dejó fuera a los otros dos aspirantes del albiazul, el senador Ulises Ramírez y José Luis Durán Reveles ex subsecretario de gobernación y ex alcalde de Naucalpan. Solo, Bravo Mena no ganaría. Incluso dejó abierta la posibilidad de hacerse a un lado, si se concreta la alianza e impusieran a un perredista como abanderado, que no sería otro que Encinas que ha dicho ‘no’, pero que muchos piensas que todavía quién sabe.

Desde donde se ha estado empujando la idea de la alianza ven a otros suspirantes que tal vez quisieran ser apuntados, como Rubén Mendoza Ayala o Mauricio Valdés, ambos ex priístas. También creen que alguno de los aspirantes priístas que se quedaron en el camino –Alfredo del Mazo Maza, alcalde de Huixquilucan; Ernesto Nemer, coordinador de la bancada del PRI en el estado o Ricardo Aguilar Castillo, líder estatal del tricolor–, todavía pudiera alzar la mano, renunciar a su partido y abanderar las aspiraciones de la coalición panista-perredista.

Luis Videragay, diputado y ex secretario de Finanzas de Peña Nieto, otro frustrado aspirante, es ahora coordinador de la precampaña del precandidato Eruviel Ávila Villegas. Se espera que su muy personal estilo no choque con el del abanderado priísta por considerarse más allegado al actual gobernador que el aspirante a sucederlo.

Se cree que al final, la contienda electoral en el estado de México, quedará sólo entre dos aspirantes: Eruviel Ávila de PRI quien más ventaja llevaría porque tendría todo el aparato y la pesada maquinaria roja a su favor, y Alejandro Encinas que sería el candidato de ‘las izquierdas’ con el apoyo de las bases del PRD, PT, Convergencia y el Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, que están con su mentor político, Andrés Manuel López Obrador.

Pero al final no habrá que dar tantos brincos estando el suelo tan parejo, ya que quienes tendrán la última palabra serán los votantes mexiquenses que irán a las urnas el domingo 3 de julio.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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