¿Chantajearon al PRI?

PAULINO CÁRDENAS

Las cosas se pondrán color de hormiga para el PRI, sobre todo para sus aspiraciones electorales de este año y para el 2012, si es cierto, como lo publicó la revista Proceso esta semana, que el Poder Ejecutivo ha integrado “expedientes negros” de gobernadores priístas vinculados con “actividades ilícitas”, y que varios generales advirtieron al nuevo dirigente del Revolucionario Institucional, Humberto Moreira, que si no eran aprobados los cambios propuestos por el Ejército en la Ley de Seguridad Nacional, dichos expedientes serían publicados, lo que evidentemente dañaría la imagen del tricolor y de su candidato más adelantado, Enrique Peña Nieto.

De cualquier modo, el grupo parlamentario del PRI en San Lázaro habría decidido ayer mismo no votar en este periodo ordinario de sesiones que concluye mañana, los cambios a la minuta de dicha ley que el Senado había recibido del Ejecutivo desde el año pasado y que había enviado a la colegisladora. Trascendió que pese a que el diputado Alfonso Navarrete había querido empujar su aprobación en este período junto con el presidente de la Comisión de Defensa, Rogelio Cerda, el acuerdo de la bancada tricolor fue posponer la discusión para retomarlo en septiembre, ‘para no darle armas al PRD’ de cara a las elecciones en el estado de México.

Los diputados federales del PRI tenían la consigna de aprobar una nueva Ley de Seguridad Nacional como la estaba proponiendo el Ejecutivo al Senado de la República, que diera sustento jurídico a la intervención de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado y que otorgaría autonomía al Ejecutivo federal para autorizar la presencia de militares y que, “de manera encubierta”, permitiría declarar estados de sitio o de excepción que suspenden temporalmente las garantías individuales.

Señala la información de Jesusa Cervantes en el semanario Proceso que luego de que el PRI –partido que con sus 237 votos puede dictar agenda y condicionar aprobación de leyes en la Cámara de Diputados– se mostró renuente a respaldar propuestas de la Secretaría de la Defensa Nacional, terminó aceptando todos los cambios que demandaba la Sedena, a pesar de que algunos legisladores del tricolor los había considerado “inaceptables” o generadores de una “alta politización” que haría difícil el tránsito de la nueva ley en el pleno.

El viraje del PRI, de acuerdo con tres fuentes consultadas por la reportera, habría sido provocado por la amenaza del Poder Ejecutivo de dar a conocer públicamente los llamados “expedientes negros” que se están elaborando en contra de actuales gobernadores priístas por su presunta participación en actividades ilícitas. La reportera del semanario constató esta versión por tres fuentes de información distintas que participaron en la negociación: sector castrense, PRI y Senado.

En un largo reportaje la periodista narra pasajes tramo a tramo de cómo se fueron dando las negociaciones y los cabildeos de los personeros de la Secretaría de la Defensa con los legisladores del tricolor en San Lázaro. Luego de un promenorizado recuento de encuentros y desencuentros legislativos, la periodista escribe que el 23 de abril de 2009, Felipe Calderón envió una propuesta de reforma al Senado de la República, en donde quedó congelada durante un año para ser aprobada en abril de 2010 y llegar a la Cámara de Diputados ese mismo mes.

Como el asunto desde entonces quedó estancado, enfadados, los principales mandos de la Sedena pidieron un encuentro con el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín –cercano a Beatriz Paredes–, el 1 de marzo de 2011, para solicitar una definición del Poder Legislativo en torno a la ley, señala la información de referencia.

Ahí, el propio presidente de la Mesa Directiva consideró difícil que se aprobara la reforma en el actual periodo ordinario, que concluye mañana sábado 30 de abril. Sin embargo, esa primera semana de marzo la posición del PRI empezó a virar. Señala que a uno de los ‘grupos políticos fuertes’ dentro del PRI llegó la versión de que la Procuraduría General de la República preparaba expedientes políticos en contra de gobernadores priistas, según le revelaron fuentes de ese partido.

“Nos dijeron que esos expedientes de varios gobernadores los darían a conocer una vez que se supiera el nombre del ganador al gobierno del Estado de México. Esto tendría dos efectos: uno, pegarle al PRI en general, y el otro, golpear al aún gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, por ser el puntero en la carrera presidencial”, reveló un funcionario del PRI, según el semanario.

Si esa línea de investigación periodística es cierta, más allá de que se hubiese pospuesto el análisis y aprobación de las reformas de la Ley de Seguridad Nacional, el tricolor de cualquier modo estaría quedando como rehén del PAN y a expensas del chantaje para sus aspiraciones de julio próximo en el estado de México y para la elección presidencial del 2012.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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