Vengará Al Qaeda a Osama

PAULINO CÁRDENAS

“La batalla entre nosotros y la tiranía internacional es larga y no se detendrá por el martirio de nuestro querido león del islam”, dijo un vocero de Al Qaeda refiriéndose a la muerte el domingo de Osama Bin Laden, su hijo y varios allegados a manos de un comando armado que dirigió la CIA norteamericana. Esto coincidió con la declaración del propio director de la CIA, Leon Panetta, encargado del operativo, quien dijo que “aunque Bin Laden está muerto, Al Qaeda no lo está”. Y advirtió: “Los terroristas casi con toda certeza intentarán vengarlo”.

Cuatro helicópteros habían lanzado el ataque en el poblado de Abbottabad, aproximadamente a 100 kilómetros al norte de Islamabad, en donde se hallaba refugiado el líder de Al Qaeda, junto con algunos familiares y guardias de seguridad. Funcionarios paquistaníes y testigos dijeron que gente armada de Bin Laden abrió fuego desde el techo del edificio y uno de los helicópteros se estrelló. El sonido de al menos dos explosiones sacudieron la casona donde se encontraba Bin Laden, quien habría muerto por una bala que le atravesó la cabeza. Se dijo que ningún estadounidense salió herido en el ataque.

Al tiempo que se hacía oficial su muerte, el Departamento de Estado norteamericano notificó a todas sus embajadas en el mundo que reforzaran la vigilancia y la seguridad de sus sedes y pidió a los ciudadanos norteamericanos que desempeñan trabajos en otras naciones o están de paseo, que tengan a la mano los números telefónicos y correos electrónicos de sus consulados. Asímismo se dio la orden de extremar el paso en las aduanas de los aeropuertos y se hicieran minuciosas revisiones de equipaje y de cateo a los viajeros en toda la Unión Americana. La misma recomendación se hizo para los aeropuertos internacionales de todas las naciones con las que Estados Unidos tiene relaciones.

La alerta roja se encendió desde el domingo cuando empezó a trascender la noticia de la muerte del líder rebelde de Al Qaeda, quien por razones no muy claras su cadáver acabó siendo tirado al mar, dizque por apego a los ritos mortuorios propios de la tradición islámica. No obstante, fuentes militares dijeron que fue arrojado al mar para evitar que su tumba se convirtiera en un templo para sus seguidores. Antes le habrían aplicado ‘técnicas de reconocimiento’ del rostro y pruebas de ADN con sangre de una hermana del líder, para verificar que el cuerpo correspondía a él.

Al menos en dos ocasiones anteriores se había dado por muerto al líder militar y moral de Al Qaeda. El 2 de noviembre de 2007 se anunció que había muerto en un enfrentamiento armado, lo cual luego fue desmentido. El 31 de enero 2010 se dio a conocer que Bin Laden había muerto a causa de un cáncer en el riñón que padecía. El 25 de marzo de ese mismo año, Bin Laden no sólo desmintió la versión de su fallecimiento, sino que aprovechó para lanzar nuevas amenazas de ataques a instalaciones estratégicas de Estado Unidos y de sus aliados.

Al poco tiempo, el 21 de abril de 2010, vino a misteriosa explosión y derrame de la plataforma “Deepwater Horizon” que extraía petróleo frente a las costas dde Luisiana en el Golfo de México para la empresa British Petroleum, cuyas investigaciones han quedado en el limbo. ¿Coincidencia?

Esta es la primer ocasión que un presidente norteamericano, en este caso Barack Obama, da el anuncio oficial del asesinato de Osama Bin Laden, lo que supone tiene visos de verdad, aunque en el propio Estados Unidos hay dudas de los opositores republicanos del mandatario de esa nación, quienes le han cuestionado aclare asuntos sobre su vida y creencias: que si es norteamericano, que cuál es su orígen étnico, que si profesa la religión musulmana, que si lee el Corán, que si es pro-islámico, que si es judío, etc., etc.

La caída del largamente perseguido líder de Al Qaeda, que era el símbolo más poderoso del terrorismo mundial y a quien siempre le atribuyeron los ataques del 11 de septiembre del 2001, ha puesto en alerta al mundo. En toda la Unión Americana se festina la muerte de Bin Laden, pero Al Qaeda podría volver a ser la peor pesadilla para los norteamericanos y para sus aliados.

Sólo habría que recordar que la titular de Seguridad Interna de Estados Unidos, Janet Napolitano, dijo en febrero pasado que el cártel de los Zetas que opera en México tendría vínculos con Al Qaeda. No se sabe si esa versión es cierta. Lo que sí se sabe es que el poderío de ese cártel es impresionante. Acá el presidente Calderón felicitó a Obama por su perseverancia y calificó a Osama como un criminal. Habrá que ver si los Zetas no le respingan.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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