Migrantes víctimas de mafias

PAULINO CÁRDENAS

A juzgar por el comportamiento de los agentes del Instituto Nacional de Migración que se dedican a extorsionar e incluso vender indocumentados –de Centro, Sudamérica y otras naciones incluso de Asia–, a las mafias tratantes de personas, como ha sido documentado una y otra vez, será menos que imposible que la nueva ley migratoria que anunció hace unos días con bombo y platillo el presidente Felipe Calderón, se aplique cabalmente. Él mismo lo reconoció cuando suscribió el acuerdo para su promulgación, que las cosas “están funcionando mal” en migración.

Como en otros rubros, ahí siguen prevaleciendo dos problemas graves: la corrupción  y la impunidad. Incluso la ONU acaba de denunciar los crímenes que se cometen contra los migrantes en su paso por México. Ese organismo internacional comparó el caso de nuestro país con lo que sucede con los migrantes en Libia y Siria en donde no se respetan los derechos humanos de la gente que huye del hambre y de las guerras. Las llamadas de atención han sido constantes por parte de Naciones Unidas contra las violaciones a los derechos humanos de los migrantes que se encuentran en tránsito aquí.

“Sufren extorsiones y secuestros por parte de organizaciones criminales relacionadas con el narcotráfico. Está claro que en México existe el llamado negocio de la migración y resulta altamente preocupante que el gobierno no haya hecho progresos evidentes para procesar a los responsables del delito de tráfico de personas”, había señalado hace poco el relator del informe sobre México, Francisco Carrión Mena. Reconoció que la acción de las bandas criminales “distorsiona el esfuerzo que se plantea el Estado” mexicano para combatir este delito, pero recordó que eso no excluye su “responsabilidad” para atajarlo. También admitió que el problema de la corrupción dinamita ese trabajo.

Por su parte Ana Elisabeth Cubias Mena, integrante del mismo comité, señaló: “Constatamos con preocupación el recrudecimiento de las violaciones a los derechos de los trabajadores migrantes (…) “Existe un verdadero negocio de la migración (…) Vemos que el problema se extiende como cáncer y que funcionarios locales se aprovechan de esa situación; hay que poner freno a esta situación”, sostuvo.

En el papel la nueva ley habría de procurarle garantías a los migrantes que entran a nuestro país privilegiando el respeto a los derechos humanos en su paso por México en tránsito hacia Estados Unidos en busca del ‘sueño americano’. Sin embargo, la realidad a la que habrán de enfrentarse, con todo y ley, es a la colusión que hay de malos elementos de esa dependencia con las mafias que cometen abusos contra los migrantes que son víctimas de extorsión, a violaciones u obligados a ser parte del crimen organizado y a que sus familiares paguen rescates en dólares a cambio de dejarlos en libertad.

Y si no cumplen puede sucederles lo que aconteció aquel martes 24 de agosto de 2010 cuando fueron encontrados 72 cadáveres de migrantes en el ejido El Huizachal del municipio de San Fernando en el estado de Tamaulipas, los cuales provenían de Centro y Sudamérica y a quienes ejecutaron por la espalda, hallados muchos de ellos incluso con el tiro de gracia. Los cuerpos estaban apilados y a la intemperie, según las crónicas. Las autoridades señalaron al cártel de Los Zetas como los autores de esas ejecuciones. A saber.

“Espero que esta nueva ley migratoria simbolice también una nueva era migratoria”, puntualizó el mandatario panista, quien instruyó al secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, a acelerar la depuración del Instituto Nacional de Migración y advirtió que “quienquiera que viole la ley será llevado ante la justicia”. Sin embargo, para el crimen organizado y los funcionarios corruptos no bastan ni los buenos deseos ni las advertencias.

Basta echarle una mirada a casos como el de las dos jovencitas hondureñas que al querer alcanzar el ‘sueño americano’, al pasar por la frontera sur con Guatemala, en Chiapas mismo fueron secuestradas y dedicadas a la prostitución por dos agentes de Migración que se convirtieron en los ‘padrotes’ de las adolescentes. Hace unos días detuvieron a dos de ellos luego de haber sido acusados por una de las chicas explotadas sexualmente. Pero fueron puestos en libertad de inmediato por un juez local. El caso quedó documentado en el programa televisivo de Denisse Maerker de la semana pasada.

La nueva ley faculta al Instituto Nacional de Migración para combatir la corrupción al interior del instituto y le da sustento a la aplicación del sistema de profesionalización y certificación de su personal a través de un Centro de Evaluación y Control de Confianza. Pero, ¿quiénes van a ‘certificar’ al personal? ¿De veras son de fiar? Por otro lado el propio reconocimiento del presidente Calderón de que que las cosas “están funcionando mal” en migración, habría sido una buena noticia para la delincuencia organizada.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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