Otro papelazo del gobierno

PAULINO CÁRDENAS

El caso del ex alcalde Jorge Hank Rohn es penoso para el gobierno federal que encabeza Felipe Calderón. No se le pudo acreditar la acusación de acopio ilegal de armas ni de haber sido detenido ‘in fraganti’, por lo que fue ordenada su libertad de la cárcel de El Hongo en Tecate. Pero inmediatamente fue reaprehendido y trasladado a un hotel de Tijuana en donde quedó arraigado para investigar lo que sabría sobre un presunto asesinato, según un ‘testigo’ desconocido. Pero el juez que debía ratificar el arraigo, no lo hizo porque no encontró razones jurídicas para ello, por lo que el ex edil ‘volvió’ a ser liberado en un mismo día, esta vez definitivamente.

No obstante, la cacería del gobierno federal panista sigue feroz. Ahora la mira está puesta en el líder del PRI, Humberto Moreira. Ayer el panista Federico Doring acusó ante la PGR al coordinador coordinador general administrativo del tricolor, Vicente Chaires Yañez, de súbito enriquecimiento. Asegura que es prestanombres del coahuilense.  Por lo pronto, las fallas en el procedimiento en el caso de Hank Rohn puso en ridículo al gobierno federal en pleno. Y el de Pablo Salazar Mendiguchía podría correr la misma suerte.

Quien quedó mal parado de cara a la nación fue en primera instancia el presidente Felipe Calderón quien se fue con la finta de los anunciados expedientes ‘negros’ y que asumió el mando para que se persiguiera a toda prisa, antes de las elecciones del 3 de julio próximo, a cuanto priísta se pudiera detener para que el efecto mediático pudiera poner en evidencia al partido tricolor de cara a las elecciones de este año y las del 2012.

Pero no sólo en México está desplegando esa estrategia. Ahora que estuvo en California, también le dio con todo al pasado priísta, al que podrá culparse de todo, menos de haber dejado en 70 años o más la escandalosa cifra de miles de muertos que dejará el mandatario panista en sólo seis años, a consecuencia de su necia y fallida estrategia de guerra contra los cárteles de la droga y los capos del crimen organizado.

El vergonzoso tsunami político-judicial también alcanzó a la procuradora federal, Marisela Morales, y al Ejército mismo, institución que siempre ha sido muy respetada por los mexicanos, pero que con este asunto pierde mucho ante todos los sectores de la sociedad, por prestarse a ese delirante juego persecutorio contra el priísmo que lleva el evidente propósito de restarle simpatías a los aspirantes que contenderán en los comicios a celebrarse en el estado de México y otras entidades como Coahuila, donde los candidatos del PAN ni siquiera pintan.

Aunque no todo en la política es delirio de persecución, las conjuras existen. La orden superior es hacer pinole al PRI a como dé lugar, denostando a personajes de ese partido acusando y arrestando a quienes supuestamente tienen expedientes ‘negros’. En el tricolor dicen que es ‘la otra guerra de Calderón’. Afirman  que el propósito es claro: se le quiere restar simpatías a los aspirantes del Revolucionario Institucional para los comicios del mes próximo  y para las elecciones del 2012.

Enrique Peña Nieto es el blanco de todas las tiradas. Incluso acaba de tener  una reunión con el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, en la que, dicen, esa charla que duró casi una hora en el antiguo Palacio de Covían, acabó en agria discusión. Están habiendo reuniones urgentes para cerrar filas, aunque muchos opinadores señalan que eso sería difícil a estas alturas porque hay marcadas divisiones en el tricolor y no todos jalan la carreta para el mismo lado. No obstante, la actitud persecutoria los hará unirse.

El jefe del Ejecutivo, quien tiene la sartén por el mango seguirá insistiendo. Primero fue Jorge Hank Rohn, gente allegada al llamado grupo Atlacomulco –léase a Peña Nieto – y luego contra Pablo Salazar Mendiguchía, ex priísta, ex gobernador de Chiapas y ahora prolopezobradorista. Fue detenido por el gobierno de Juan Sabines, amigo del Presidente. Está pendiente el caso de Ulises Ruiz, ex gobernador de Oaxaca quien es acusado por su sucesor Gabino Cué de no acreditar el gasto de 2 mil millones de pesos cuando aquél fue mandatario. Cué es amigo del Presidente. ¿Sigue Moreira?

Como sea, al estilo Pancho Villa, los hechos están demostrando que primero se efectúan las detenciones y luego ‘viriguan’. Así fue el ‘michoacanazo’donde judicialmente hubo muchas inconsistencias y los 35 detenidos acusados por supuestos vínculos con los cárteles de la droga un año después tuvieron que ser puestos en libertad. Las consignaciones no tenían sustento y todo aquel complot se vino abajo. Fue el primer papelazo del gobierno federal. Lo de Hank Rohn fue otro. ¿Cuántos faltan?

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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