Lana del narco y votantes

PAULINO CÁRDENAS

El pobre IFE rico, de suyo una Institución que con el tiempo ha ido perdiendo rumbo, prestigio y credibilidad en cada elección, está atrapado en su propio mal fario. Ahora tiene en contra por dos vías a la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), que le echa en cara querer usurpar funciones del Congreso con respecto al derecho de réplica, y porque esta agrupación se opone a la nueva disposición de ese Instituto de recortar los tiempos de subida al aire de spots de las campañas de los partidos políticos para las elecciones del 2012.

Ambas instancias en conflicto tiene cada una su razón. El Instituto esgrime argumentos de reglamentación que debe cumplir la industria de la radio y la televisión para las campañas del año que viene. Y la CIRT –organismo que representa institucionalmente a los concesionarios y permisionarios de la radio y la televisión del país– rechaza la nueva reglamentación por razones de peculio, ya que esa industria dejaría de percibir cantidades millonarias durante el periodo de campañas previo a las elecciones para la sucesión presidencial al tener que subir al aire los spots de manera gratuita.

El pasado lunes, tras un debate de más de seis horas, el consejo general del IFE aprobó el nuevo Reglamento de Radio y Televisión que reduce los plazos de entrega y difusión de spots de los partidos políticos en tiempos electorales ‘con el propósito de agilizar las campañas, generar debate y variedad de mensajes’ entre los candidatos o institutos políticos, rumbo a la contienda presidencial del año próximo. Se acordó reducir el tiempo de programación de los spots en época electoral de 10 a 4 días, incluyendo las 24 horas que tiene el IFE para “darle luz verde” a contenidos.

Excepto el PAN, los demás partidos coinciden en mayor o menor medida en que el IFE no tiene la capacidad técnica para procesar los spots de más de 14 mil candidatos a cargos de elección popular, incluidos los de los candidatos presidenciales del 2012, donde se esperan más de 30 mil versiones distintas de promocionales, aunque otros hablan de que no son miles sino de millones de spots que deberán distribuirse, programarse y subir al aire.

Sebastián Lerdo de Tejada, representante del PRI ante ese Instituto, acusó que el PAN apoya este reglamento porque será ideal para que, desde ahí, promueva “campañas negras”, pues ahora habrá inmediatez para contestar a una determinada situación en pocos días a diferencia del pasado, donde pasaban al menos 10 días hábiles, que a veces se prolongaban hasta 14 días.

Respecto a la afirmación de que acortar tiempos de programación y puesta al aire de los spots de los partidos políticos, podría ‘poner en riesgo’ las elecciones del 2012, ese Instituto rechazó la aseveración que consideró infundada. Sostuvo que esa normatividad busca dar mayor equidad, transparencia y certeza a todos los involucrados en esas elecciones e incluso facilitará el cumplimiento de la transmisión en tiempo y forma de los promocionales y spots de los partidos.

En cuanto al tema de derecho de réplica Leonardo Valdés había señalado que “a partir de la tesis relevante emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, esta institución encauzará hacia procedimientos especiales sancionadores las quejas que presenten los ciudadanos cuando consideren que ha sido vulnerado su derecho de réplica”. Esto fue interpretado por la CIRT como la pretensión del IFE de una virtual intromisión en un tema que sólo compete al Congreso.

Pero en esas discusiones las partes en conflicto han dejado tres cabos sueltos que les deberían de preocupar: Uno, que no hay voluntad de los partidos políticos representados en la Cámara de Diputados para concretar los acuerdos y consensos necesarios para la elección de los tres consejeros electorales que hacen falta para completar el número de ellos en el IFE con miras a blindar el proceso electoral de 2012 y apostar a que ese Instituto se consolide y no se debilite.

Otro, que el modelo de fiscalización de recursos públicos y privados destinados a las campañas ‘tiene limitantes para detectar el financiamiento del crimen organizado’, según lo confesó el propio titular de ese Instituto, quien dijo que aunque no se le puede considerar como un fenómeno fuera de control, ‘el narcotráfico busca penetrar en las campañas’, obviamente aportando lana.

Uno más, y sin duda el más importante, es que en esa lucha de intereses, a los votantes ni los pelan. Y son los que al final de la película van a determinar muchas cosas, no sólo para el IFE y para los partidos políticos y la radio y la televisión que habrán de difundir las campañas junto con otros medios de información, sino para el futuro de México, porque la ciudadanía ya está hasta la madre de que cada quien quiera llevar agua a su molino a sus costillas.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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