¿Evitará divisiones el PRI?

PAULINO CÁRDENAS

Es obvio que al interior del PRI hay al menos dos grupos antagónicos que habrán de enfrascarse rabiosamente por el deseo de imponer uno a otro sus criterios de selección de candidato para la elección presidencial. Esto no obstante de que al término del Consejo Político Nacional de ese partido celebrado este fin de semana en la sede del tricolor, se escuchó decir que el Revolucionario Intitucional irá en unidad por la victoria en julio del año que viene para sacar al PAN de Los Pinos.

Los dos grupos más señalados que no coinciden en muchos enfoques respecto a ese propósito son los peñanietistas y los manliofabistas. En medio está el dirigente priísta, Humberto Moreira, quien insiste en pugnar porque la unidad no se rompa y que la suma de fuerzas sea el denominador común del objetivo primordial que es el de llegar juntos, élite, militantes y adherentes, a la definición de quién habrá de ser el abanderado tricolor para la madre de todas las elecciones a celebrarse en el 2012.

En términos generales se insistió en que no habrá ‘agandalles’ por candidaturas y que en ese partido se escucharán todas las voces, ‘hasta las minorías’, aunque nadie garantiza que haya pronunciamientos anticipados –las organizaciones para promocionar a un candidato ‘no están autorizadas’ se dijo–, en especial por ‘el prospecto más probable’ como se refieren internamente al gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto.

Por lo pronto, un tema que quedó inanimado en dicho cónclave fue el caso del diagnóstico hecho por la Secretaría de Acción Electoral del PRI en el que se evaluaba la posibilidad de que el Presidente de la República actúe ‘como jefe del PAN para las elecciones de 2012’, en el cual se afirma que Felipe Calderón se encuentra en un “delirium tremens” por evitar a toda costa que el PRI pudiera llegar a Los Pinos, como quedó demostrado con la campaña que encabezó antes de las elecciones del pasado 3 de julio.

En dicho documento oficial se lee: “El Presidente de la República se ha convertido en operador político de su partido, olvidando su condición de Jefe de Gobierno y Jefe de Estado y está poseído por un inocultable ‘Delirium Tremens’. Quiere evitar, a toda costa, que el PRI gane en el 2012, y quiere que no se materialice la preferencia electoral, que sitúa al PRI como el más probable ganador de las elecciones del 2012”.

Añade: “Para ello, no le importa caer en la promiscuidad ideológica de las alianzas inconfesables, incongruentes y contradictorias; ni tragarse las ofensas de sus cómplices transitorios; no hacerle de ‘pepenador elecotorero’; ni menospreciar a su partido, a su militantes ni a su historia, convirtiendo a su Instituto Político en una simple franquicia electorera; ni degradar los instrumenros y las instituciones del Estado, usándolas con fines electorales; todo con tal de tratar de evitar lo inevitable, el triunfo del PRI en el 2012”.

Esto acontecía casi al mismo tiempo que el dirigente del PRI, Humberto Moreira, se reunía en Los Pinos con el presidente Felipe Calderón el pasado miércoles, en la que también estuvo presente el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, reunión que al parecer fue respetuosa, con un diálogo civilizado y acuerdos políticamente correctos. Sin embargo, el documento de Acción Electoral del PRI revela otra cosa. Enseña que no todos están de acuerdo en que haya civilidad ni armonioso diálogo con el poder que ha fustigado al priísmo.

Después que el periódico Milenio publicó el pasado jueves la nota sobre los calificativos que contiene el documento oficial de Acción Electoral, al día siguiente el propio dirigente del partido Humberto Moreira descalificó los adjetivos y el diagnóstico hecho y reprobando su contenido en la parte que se injuria al Presidente, documento que sería discutido el pasado sábado durante el Consejo Político Nacional y que en esa parte ni en esos términos lo fue.

Muchos se preguntan de quién es la mano que empieza mecer esa cuna y que busca ahondar las divisiones que hay en el PRI con miras al 2012. Alguien no quiere que la ‘cargada’ vaya en un solo sentido. ¿Es la misma que tiene una firme liga en Los Pinos y que está dispuesto a que el ‘prospecto inevitable’ no llegue a serlo? Es obvio que en el PRI hay divisiones que pronto aflorarán.

El mismo Moreira aceptó que la campaña para regresar a Los Pinos no será sencilla, pues advirtió que la oposición hará todo “cuanto esté a su alcance para que le vaya mal al PRI”. Y dentro podría haber deslealtades. Porque en política las traiciones, negociaciones y deslealtades, son el común denominador. Y la lucha por el poder es la lucha por el poder.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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