EU: coto a narcolavado

PAULINO CÁRDENAS

Ante la creciente preocupación de que organizaciones terroristas o movimientos insurgentes hagan alianzas estratégicas con grupos criminales o cárteles del narcotráfico para diversificar más sus actividades a través de continentes y fronteras, el gobierno de Estados Unidos ha decidido actualizar y reforzar su estrategia de combate a los cárteles de la droga y del crimen organizado. Las agencias antinarcóticos y las encargadas de supervisar las actividades bancarias y financieras norteamericanas irán contra el lavado de dinero, que es la vía rápida para frenar el poderío de las mafias.

El anuncio del combate al crimen organizado transnacional fue hecho por la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano. La medida tocará directamente a México por la laxitud de sus leyes y de los altos niveles de corrupción y complicidad que existe entre mafias y autoridades, por lo que han proliferado las actividades criminales. Fuera de Estados Unidos, nuestro país estará encabezando la lista en el combate a los cárteles mexicanos que no sólo operan en nuestro territorio sino porque han extendido sus tentáculos hacia la Unión Americana y otras naciones del orbe.

El avance que han tenido en México los cárteles desquicia al gobierno norteamericano, y el número de muertos –se calculan alrededor de unos 50 mil o más– que ha cobrado esa guerra, aterra en la Casa Blanca. La medida de esa nueva estrategia también es porque en algunas ciudades de aquella nación ya empezaron a sufrir en carne propia el despiadado modo de operar de las mafias mexicanas. La línea fronteriza del lado americano tendrá un despliegue especial de sus fuerzas antinarcóticos para interceptar el paso de drogas, señaló la señora Napolitano.

Lo mismo sucederá con el indiscrimnado paso de armas que se realiza por tierra, mar y aire, como quedó visto con el vergonzoso caso de Rápido y Furioso que ha dejado mal paradas a las autoridades de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos que autorizaron ese programa, donde se sospecha que estarían involucradas también autoridades mexicanas, respecto a lo cual hasta ahora no ha habido un reclamo formal del gobierno mexicano por violación flagrante a nuestra soberanía.

Internamente, el objetivo primordial, dijo la funcionaria, es “romper el poder económico del crimen organizado”, “terminar con su poder de corrupción” que se da a través de inconfesas alianzas con funcionarios estatales y “proteger a mercados estratégicos y al sistema financiero estadounidense” de la “penetración y abuso” de estas organizaciones criminales que no conocen fronteras.

Señaló que los cárteles de la droga y las mafias del crimen organizado son entidades a las que su gobierno considera “más complejas, más volátiles y desestabilizadoras” y que invierten poco más de un billón de dólares al año en corromper a funcionarios gubernamentales o a intermediarios en entidades bancarias y financieras. Por ello se les buscará cerrar el acceso al lavado de dinero. Pero se infiere que no sólo en Estados Unidos, sino que invitarán al gobierno que encabeza Felipe Calderón a hacer lo mismo en México.

Declaró que esta nueva medida es un intento por contrarrestar la expansión de organizaciones criminales que se han diversificado en países como el nuestro las distintas vertientes de actuación del crimen organizado, empezando por el tráfico de drogas, la trata de personas, paso ilegal de armas y actividades de lavado de dinero. Señaló que el presidente Barack Obama emitió una orden ejecutiva para reducir considerablemente el margen de actuación de “organizaciones que amenazan la estabilidad política y los sistemas económicos”.

En dicha orden se da por hecho que “estas organizaciones se han convertido en entidades cada vez más sofisticadas y peligrosas para Estados Unidos; están cada vez más arraigadas en las operaciones de gobiernos extranjeros y en el sistema financiero internacional, debilitando instituciones democráticas, degradando el estado de derecho y minando los mercados”. El combate al lavado de dinero partir de hoy será un componente esencial de la lucha contra el crimen organizado transnacional, aseguró.

Sin duda que esta medida obligará al gobierno que encabeza Felipe Calderón a plegarse a esa disposición del mandatario norteamericano, ya que de aquel lado de la frontera es donde existe mayor capacidad de recursos, inteligencia y pertrechos bélicos con tecnología de punta para luchar contra ese flagelo. Acá, por más dinero que se le ha metido al combate al narcotráfico y pese al escandaloso número de muertes que ha cobrado esa lucha, y al desgaste del Ejército, no hay resultados satisfactorios.

Después del anuncio hecho por Janet Napolitano, se estará pues a la espera de mejores resultados de los que ha habido en México, principalmente por las colusiones que hay entre violentos y corruptos que trabajan amparados bajo el velo de impunidad que existe en el país. Por lo pronto allá Obama sí es capaz de cambiar de estrategia en la lucha anticrimen; acá el Presidente se resiste. ¿O será que el que hace la mano hace la tras?

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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