Entre dudas y sospechas

PAULINO CÁRDENAS

Luego de señalar que “respetamos y respetaremos siempre el profesionalismo con el que se desempeña la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por ser una institución comprometida con la justicia y sociedad”, el secretario de Marina, almirante Francisco Sáynez Mendoza, arremetió contra las agrupaciones civiles que defienden los derechos fundamentales de los ciudadanos, a través de los cuales, dijo el funcionario, “los grupos delictivos tratan de manchar el prestigio y el buen nombre de las instituciones” utilizando a aquellas mediante engaños.

Dijo que al utilizar la bandera de los derechos humanos la delincuencia intenta como fin obstruir la participación  de  las mismas en su contra “y así tener el campo abierto a su maldad”. Por supuesto sus palabras causaron escozor en los grupos ciudadanos dedicados a la defensa de los derechos humanos en México, quienes consideraron sin fundamento esas declaraciones. No tardarán en exigirle al titular de la Marina-Armada de México que cuanto antes presente pruebas de sus aseveraciones.

Esta exigencia podría darse hoy durante la reunión que sostendrán con legisladores los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, en la que se esperan compromisos tangibles por parte de los representantes del Legislativo con respecto a los seis ejes del Pacto Nacional por la Paz a favor de las víctimas de la narcoguerra cuyos familiares exigen que no queden en el olvido ni en el anonimato, ni como simples ‘daños colaterales’ de la inútil guerra contra las mafias.

Apenas hace unas semanas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió  la obligación constitucional de todas las autoridades de respetar y hacer valer los derechos humanos y de que los militares y marinos que violen garantías de ciudadanos en labores de seguridad pública sean juzgados en el fuero civil. Acaso por ello, en su discurso pronunciado el pasado martes en una ceremonia celebrada en Antón Lizardo, Veracruz, Sáynez Mendoza se comprometió a que en la institución a su cargo “no se tolerará ni protegerá” a quien viole los derechos fundamentales de la población.

Otro caso es el del Comité de Supervisión Gubernamental del Congreso de Estados Unidos que preside el republicano Darrell Issa, quien citó a comparecer el pasado martes a varios de los mandos  de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) y a los funcionarios responsables que operan en México. De los asuntos tratados en esa audiencia entre congresistas y jefes de esa corporación, dos de ellos resultan relevantes para México.

Uno, que los funcionarios de la ATF revelaron que en 2010 invitaron a funcionarios de la Procuraduría General de la República para que conocieran de esa operación de envío de armas por la frontera norte de nuestro país a las que dizque se les seguiría el paso por tierra y aire a través de aviones no tripulados manejados por agentes antinarcóticos y dar con escondites y guaridas de capos de los cárteles de la droga y del crimen organizado en nuestro territorio.

Otro, que gran parte de esas armas –se habla de más de 2 mil que habrían pasado a nuestro país según la propia ATF– quedaron en manos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, como lo reveló Carlos Canino, actual jefe de esa oficina en México. ‘Armamos al cártel de Sinaloa y eso es repugnante” expresó el funcionario norteamericano.

El vocero de la narcoguerra, Alejandro Poiré, salió al paso para insistir que el gobierno ‘no tuvo conocimiento’ del trasiego de armas de la ATF. De haberlo sabido, “lo hubiésemos impedido y reclamado”. ¿Será? Respecto de que parte de las armas que pasaron deliberadamente a México por indicaciones de la ATF, fueron a parar a manos de ‘El Chapo’, simplemente el funcionario del gabinete de seguridad se abstuvo de hacer comentarios.

No haber negado esto último y decir que de haber sabido del infame trasiego de armas a México, el gobierno lo hubiera impedido, llama a sospecha. Esto equivale a decir que al gobierno le pasan de noche las cosas sobre un tema que para el Presidente ha sido superprioritario. ¿Y la ‘inteligencia’ de la que tanto se presume? En todo caso no hubo reclamo diplomático por la violación de la soberanía por el paso ilegal de armas. Luego entonces las argumentaciones del gobierno son poco creíbles.

En fin, que pese a la gastada retórica oficialista, en la mayoría de los mexicanos cada vez se acendra más la duda y la sospecha con respecto a la narcoguerra emprendida por el gobierno federal, cuyos resultados son decepcionantes, por decir lo menos. Eso por no hablar de los miles de muertos que la misma ha cobrado, más  tantísimo dinero tirado -¿será que tirado?- en esa aventura bélica, mientras las mafias siguen actuando con impunidad. ¿Qué intereses hay detrás de esa fallida lucha contra los cárteles?, se preguntan muchos, millones de mexicanos.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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