La guerra por el dinero

PAULINO CÁRDENAS

Hay un pleito casado entre el PRI y el PAN por la reforma que pide el tricolor a la Ley de Coordinación Fiscal que contribuiría a otorgarle más recursos a estados y  municipios. Este será el tema central del debate una vez que comiencen los trabajos legislativos para discutir, analizar y aprobar el Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos para el 2012, año de elecciones, no sólo para votar por el nuevo Presidente de la República a nivel federal, sino de las que habrá en otros estados del país para elegir  gobernadores, presidentes municipales, legisladores, jefe de de Gobierno del DF y jefes delegacionales.

Lo cierto es que los dineros del erario siempre han sido usados caprichosamente para el dispendio de los influyentes personajes de la clase política de los tres niveles de gobierno –mandatarios, ediles, legisladores, funcionarios públicos, líderes partidistas, ilusos precandidatos, miembros del gabinete o Presidente de la República–, quienes gastan millones y millones de pesos para promocionar su imagen más que para cumplir cabalmentes con su aplicación en obras e infraestructura y bienes y servicios a favor de la ciudadanía, aunque en sus informes eso digan.

Un botón de muestra, entre muchos miles de dispendios, despilfarros y corrupción que se dan en el país con dineros del erario, es el de los recursos públicos que se usaron, por parte del gobierno federal, para el famoso monumento ‘Estela de Luz’, en donde de manera vil y descarada mucho de ese dinero fue a parar a cuentas bancarias de los funcionarios involucrados en ese proyecto, lo que ha tenido que reconocer incluso el titular de la Secretaría de la Función Pública, Salvador Vega Casillas.

Aunque hay exrañas excepciones de gente honesta y bien intencionada, los políticos andan siempre en busca del voto para llegar al poder y administrar los recursos que el sistema mexicano les otorga, olvidándose de cumplir sus promesas con el pueblo que los llevó al cargo y utilizando los recursos públicos para asuntos que nada tienen que ver con su gestión, amparados en la impunidad que les da el hecho de no ser auditados ni tener quien les exija rendición de cuentas. El 2012 es pues, ocasión propicia para pelear en el Congreso, a muerte si es necesario, por más talegas de dinero público.

La iniciativa de reformar la Ley de Coordinación Fsical fue del dirigente del tricolor, Humberto Moreira, la cual ha sido secundada por el coordinador de la bancada priísta en la Cámara Alta, Manlio Fabio Beltrones. Al respecto el panista José González Morfín, dijo “no” a una reforma en este sentido y se pronunció porque se saque de la congeladora una iniciativa del senador Fernando Elizondo, que propone “regular” las finanzas de los estados, lo que evitaría endeudamientos y generaría rendición de cuentas y transparencia por parte de gobiernos y municipios.

Los priístas han coincidido en señalar que el dinero que les otorga la Federación a los estados y municipios no les alcanza. Los recursos que se les detina a las entidades no son suficientes, señaló el senador Beltrones, en tanto que el coordinador de los diputados del PRI, Francisco Rojas, anticipó que al comenzar el periodo ordinario de sesiones el próximo primero de septiembre, el tricolor presentará su propuesta de reforma a la Ley de Coordinación Fiscal.

Al pronunciarse por incrementar los recursos para gobiernos y muncipios, Moreira había acusado hace unos días a las dos administraciones federales panistas, de castigar las finanzas de los estados de la república, en tanto se han incrementado en 30 por ciento el pago de sueldos y prestaciones de los altos funcionarios. El dirigente priísta justificó el endeudamiento millonario de algunos estados al asegurar que éste se utiliza para construir infraestructura y obra pública.

Aseguró que los créditos en las entidades son necesarios para enfrentar la “inequitativa distribución del presupuesto” y garantizar el empleo y el desarrollo. Rechazó que Coahuila en donde fue gobernador, sea una de las más endeudadas en el país. En rueda de prensa, bajo el título de “Lo que no dice el PAN”, las láminas expuestas por el PRI reflejan que mientras el gobierno federal eroga un billón 300 mil millones de pesos para sueldos y gastos de operación, los estados gastan en infraestructura y obra.

Por su parte Juan Molinar Horcasitas, secretario de Acción de Gobierno del CEN del PAN, calificó de ‘inmoral’ –el burro hablando de orejas; remember el caso de la guardería ABC– el hecho de que los gobernadores priístas quieran modificar la Ley de Coordinación Fiscal para que se puedan otorgar mayores recursos a los estados al permitirles el endeudamiento.

Dijo que el PRI no busca la equidad al querer modificar la Ley de Coordinación Fiscal, sino que es para usarla como “tapadera a sus abusos y despilfarros y pretenden que todos los mexicanos asuman los costos de unos cuantos gobernadores ineptos y derrochadores”. Ni a quién creerle.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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