Temblor recordó el 9/11

PAULINO CÁRDENAS

El miedo que subyace en el subconsciente de los neoyorquinos desde los ataques terroristas a las torres gemelas del World Trade Center y a las instalaciones del Pentágono de hace casi diez años, volvió a aflorar este martes cuando en una amplia franja de la costa este y parte del medio oeste de la Unión Americana se sintió un temblor de 5.8 grados en la escala de Richter. El temblor ha llamado la atención de expertos y de las agencias de inteligencia y antiterroristas norteamericanas, porque se dio en una zona que no tiene precedentes sísmicos.

Las áreas que integran el gabinete de seguridad nacional del vecino país están en estado de alerta e investigan lo que por ahora parecen meras especulaciones, ya que el epicentro, ubicado por el Servicio Geológico estadounidense al noroeste de Richmond, Virginia, a 3.7 kilómetros de profundidad, está en la misma zona geográfica de donde se hallan las instalaciones del Pentágono que es la sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, localizado en el Condado de Arlington.

En Virginia dos reactores nucleares cercanos al epicentro quedaron desactivados como medida de precaución, informó la Comisión para la Regulación Nuclear.  Los dos reactores, operados por la empresa Dominion Generation, están ubicados en la estación North Anna, en la localidad de Mineral, en las cercanías del área donde se situó el epicentro del terremoto.

Lo que más extraña es que de la amplia zona en donde se sintió el movimiento telúrico, no había registro de un temblor desde 1897. La onda sísmica con origen en Virginia se extendió a Maryland, parte del estado de Nueva York, Nueva Hampshire y Carolina del Norte, así como en el medio oeste, en Ohio y Michigan. Incluso hubo reportes de que la onda sísmica llegó hasta Canadá en las zonas colindantes con Estados Unidos.

La sacudida se sintió en la ciudad de Nueva York donde cientos de personas con el pánico reflejado en el rostro abandonaron rápidamente los rascacielos y se concentraron en los cruces de avenidas y plazas. Mucha gente salió corriendo de los edificios donde laboraban pensando que a unos días de cumplirse 10 años de los ataques del 11 de septiembre de 2001 nuevamente se estaría repitiendo un evento terrorista similar por parte de algún grupo extremista como sucedió en aquella fecha.

A causa del sismo, que no registró víctimas, fueron desalojadas las oficinas del Capitolio y la Casa Blanca en Washington, del Pentágono en Virginia y de muchos edificios no sólo de la ciudad conocida como la Gran Manzana, sino de muchas otras ciudades norteamericanas. El sismo provocó el cierre de aeropuertos, la caída del servicio telefónico en varias regiones y el desquiciamiento del sistema de transporte en diversas zonas. Incluso en ciudades canadienses como Toronto y parte de Montreal se sintió el extraño movimiento telúrico que duró alrededor de 45 segundos.

Hace unas semanas la red terrorista Al Qaeda había amenazado con lanzar diversos ataques a Estados Unidos para vengar la muerte de Osama Bin Laden muerto en mayo pasado a manos de las fuerzas estadounidenses. Algunos analistas y especialistas del tema sugieren que después del asesinato del líder máximo de Al Qaeda, esta red terrorista, cuando se creía que quedaría debilitada, tiene la capacidad para resurgir y lanzar ataques temibles contra la Unión Americana.

Coinciden las crónicas que después del temblor las comunicaciones se vieron colapsadas en varias ciudades, los sistemas de telefonía celular se vieron saturados, mientras los medios de comunicación tocaban a las puertas del Departamento de Seguridad Interna no sólo para conocer los alcances y daños del extraño sismo, sino para saber si habría algo más grave que sólo conocerían la inteligencia y las agencias antiterroristas norteamericanas.

Esos servicios están “cada vez más preocupados” porque Al Al Qaeda podría estar preparando ataques contra Estados Unidos como venganza por el asesinato de Bin Laden.  A mediados de este mes, un artículo publicado en The New York Times refería que una célula de esa red terrorista en Yemen podría estar prperando un ataque  biológico contra la Unión Americana. El diario indicó que durante más de un año esa filial ha adquirido “grandes cantidades” de semillas para producir ricina, una toxina cuyo polvo blanquecino sólo con inhalarlo llega al torrente sanguíneo y es mortal.

Por lo pronto y partiendo de la premisa de que el tembor se registró en una zona que no tiene precedentes de ser sísmica, los servicios de seguridad estadounidenses continuarán investigando en el sigilo las causas de ese raro fenómeno, mientras descartan que el motivo pudiera haber sido otro.  Por lo pronto mantendrán encendida la alerta roja en el vecino país  del norte, sobre todo porque el próximo 11 de septiembre se cumplen 10 años de los atentados terroristas que conmocionaron a Estados Unidos, aunque hay estudiosos de ese país que cuestionan la historia oficial del 9/11. Pero esa es otra historia.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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