Policía víctima de bullying

PAULINO CÁRDENAS

Una bravucona tipa y otra enardecida mujer agredieron verbal y físicamente a un policía encargado de vigilar a los borrachos al volante con el sistema del alcoholímetro en la zona de Polanco, a quien le dijeron majadería y media con el léxico arrabalero, después de que alguien reportó que un par de borrachas o drogadas andaban de rijosas en esa zona de la capital del país, por lo que la camioneta en que viajaban fue detenida.  Algún transeúnte grabó la escena de la agresión con su teléfono celular cuya toma con audio fue subida a la redes sociales y en cosa de minutos el video le dio la vuelta al mundo.

El asunto se ha convertido en el escándalo citadino del momento, no sólo por la forma en que el servidor fue víctima del bullying de par de tipejas desquiciadas, sino porque nadie se explica por qué si llegaron otras patrullas a asistir a su colega policía nadie quiso hacerse cargo, y más por las peregrinas explicaciones que al respecto dio el mandamás de la policía capitalina, Manuel Mondragón y Calb, quien declaró que es preferible la tolerancia de los uniformados a su cargo a verse involucrados en posibles jaloneos y agresiones contra mujeres lo que mediáticamente se convertiría en un escándalo.

No tardó mucho en saberse quién era la desquiciada mujer que junto con otra tipa que dizque es una ex miss, agredió al uniformado. Se trata de una artistilla que alguna vez, allá por 2002 participó en el reality show nada edificante llamado Big Brother de Televisa, conocida como Azalia, quien ‘ni canta, ni baila, ni actúa, ni es una mujer que destaque por su belleza o por un talento en especial’, como apunta una nota en ‘sin embargo.mx’.

“No tengo por qué dar explicaciones. Si soy yo o no ¿qué?” Así respondió en su cuenta de twitter, al conocerse que ella es una de las mujeres ebrias o drogadas que tuvieron un altercado con el policía en Polanco este fin de semana y que se ha convertido en uno de los videos más vistos de YouTube. En esa misma cuenta escribió: “A seguir ladrando perros!”. Luego, en mensajes sucesivos, la ex Big Brother acusó a los policías de robarle la cartera y asegura que ella “sólo se defendió”.

En varias entrevistas de radio y televisión, Mondragón y Calb quiso justificar que el pobre policía no actuara porque, de haberlo hecho, ‘se hubiese convertido en un escándalo mediático’, ya que a par de ellas habría sido necesario someterlas por la fuerza. El funcionario ha preferido que el mundo entero sepa que la policía metropolitana no es capaz de someter a par de borrachas o drogadictas. Y si esa policía no es capaz de eso, ¿qué se puede esperar la ciudadanía si se tratara de un comando armado?

Ahora los capitalinos saben que el gobierno del Distrito Federal tiene una Policía dulce y comprensiva. !Qué ternura! ¿De cuándo a acá? Le preguntaba López Dóriga al funcionario policiaco en su programa nocturno que qué hubiera pasado si ese mismo evento se hubiese dado en Estados Unidos y Mondragón se la sacó diciendo, ‘bueno, Joaquín, es que sabemos de lo que son capaces los policías de allá’. Afirmó que el asunto no quedará en la impunidad porque el par de pelafustanas serán citadas y se llegará ‘hasta las últimas conscuencias’, es decir, a nada.

Hace no mucho, el 5 de junio pasado, Paulina Rubio, la llamada ‘Chica Dorada’, artista que todo mundo conoce, hizo algo parecido en Miami, Florida, después de un leve incidente de tránsito que tuvo en la zona céntrica de aquella ciudad. Llegó una patrulla, le pidieron que no se bajara del vehículo, no hizo caso, salió del mismo, empezó a lanzarle improperios al uniformado gringo con el clásico ‘es que no sabe usted con quién se está metiendo’, y cuando quiso volver a su auto, fue esposada.

Además de vociferar contra el policía gringo, la Rubio no había querido mover su auto que obstruía la circulación cuando se lo solicitó el uniformado. Sólo que no estaba en México. Cuando iba a ser remitida a la Corte, ella pidió clemencia argumentando que tenía un bebé que amamantar. La dejaron ir, pero fue citada para que respondiera, como lo tuvo que hacer, por las faltas y agravios al policía norteamericano.

Acá es otro rollo. Es el país del valemadrismo, de un lado y de otro. De ciudadanos y ciudadanas como el par de borrachas o drogadictas –que nadie sabe por qué las llaman ‘Las Ladies de Polanco’ si son un par de sátrapas que no respetan a los uniformados que simplemente cumplen con su deber–, y de los policías que no hacen nada para que se les respete incluso porque es la instrucción de su jefe arguyendo de que deben ser ‘prudentes’ para evitar escándalos mediáticos. Vaya explicación. Ebrard anda en campaña. Y no hay que hacerle olas.

pcardenascruz@yahoo.com.mx





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