9/11: las contraversiones

PAULINO CÁRDENAS

La administración del ex presidente estadunidense George W. Bush tomó ventaja de los ataques a las torres gemelas del World Trade Center del 11 de septiembre de 2001, para justificar la ocupación militar estadounidense en Afganistán e Irak y matar a gente inocente, dijo el domingo el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, al conmemorarse los diez años de esos ataques. Los atentados en Nueva York y Washington fueron un “juego” diseñado por Estados Unidos a fin de tener un pretexto para atacar a los Estados musulmanes, manifestó el mandatario iraní.

Señaló que “el 11 de septiembre fue realmente un juego previsto para provocar sentimientos de la comunidad humana y encontrar una excusa para lanzar ataques en las regiones musulmanas y la ocupación de Irak y Afganistán, que condujo a la matanza de un millón de inocentes”. En el marco del décimo aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el mandatario iraní reiteró su teoría de que los ataques fueron parte de un plan para proteger los intereses de Estados Unidos e Israel.

Indicó que dos años después del ataque, Estados Unidos tuvo el pretexto de invadir dos países (Afganistán e Irak) para matar, herir y desplazar a millones de personas inocentes. El presidente iraní ha reiterado que los atentados del 9/11 fueron una “gran mentira” y una “conspiración”. Dijo  Ahmadinejad que algún día “esa verdad” saldrá a la luz y llamó a la comunidad internacional a abrir una investigación “seria e independiente” de lo sucedido hace 10 años. Como sea, esos atentados, por inéditos, han originado decenas de teorías conspiratorias.

A partir de supuestos episodios oscuros del 9/11, hay una corriente que afirma que la administración Bush hijo estaba al corriente del ataque pero que no hizo nada para evitarlo. Según esta teoría, bautizada como LIHOP -Let It Happen On Purpose-, Dich Cheney (vicepresidente con Bush Jr.), Donald Rumsfeld (Secretario de Defensa también en la administración de W. Bush) podían justificar su posterior guerra contra el terrorismo internacional. El propio Noam Chomsky (lingüista, filósofo y activista estadounidense, considerado por The New York Times como “el más importante de los pensadores contemporáneos”) ha dado verosimilitud a esta hipótesis.

También hay quien sostiene que el 9/11 forma parte de una conspiración contra China, con el fin de arrebatarle la construcción de oleoductos en Afganistán. Otras teorías apuntan a Israel, ya que previamente al 11-S existió un escándalo de espionaje israelí que fue tapado por los atentados. Hay cosas inexplicables en torno a esa teoría de la conspiración, como es el video –uno de los más vistos de los útlimos años  en YouTube – donde una periodista de la BBC da la noticia del derrumbe del edificio siete del World Trade Center,  20 minutos antes de caerse.

Por otra parte, los defensores de la teoría de la conspiración dicen que es imposible que las torres se derrumbaran por el impacto de los aviones y aseguran que se detonaron cargas controladas. Incluso un ex consejero de Bush, el profesor emérito de la Universidad de Texas Morgan Reynolds, defiende que “únicamente una demolición profesional puede explicar el desplome”. Después de una larga investigación, los informes oficiales culpan del derrumbe a la debilidad de las columnas diseñadas.

Otro hecho es el del cuarto avión secuestrado en el 11-S, cuyo objetivo supuestamente era el Capitolio, que se estrelló “accidentalmente” en un campo de Shanksville, Pensilvania. La primera versión oficial, minutos después de los atentados, aseguraba que se había abatido la nave para evitar males mayores. Días más tarde, el Pentágono afirmaba que el avión cayó después de que los pasajeros intentaran tomar el control del avión. Varios testimonios aseguran haber visto reactores del ejército persiguiendo a la nave.

Y está lo del Pentágono, en donde una hora y cuarto después del primer impacto en el World Trade Center, un avión comercial chocó contra la sede del ejército más poderoso del mundo. Muchos investigadores cuestionan la vulnerabilidad de ese búnker y aseguran que un piloto amateur es incapaz de realizar esa maniobra. Algunos investigadores incluso sostienen que fue un misil, y no un avión, lo que impactó contra el inmueble, pese a que se habló de que el FBI encontró la caja negra de la nave.

Y la caída de la torre siete del World Trade Center que albergaba el búnker de emergencia de la alcaldía y las oficinas del servicio secreto de Estados Unidos es otro misterio. Según el ex ministro de Defensa alemán Andreas von Bülow, el edificio fue demolido para destruir las pruebas de que los atentados fueron perpetrados por los servicios secretos. Un grupo de científicos encontraron restos de material inflamable entre los escombros. La versión oficial explica que el edificio se derrumbó a causa de los incendios sin control.

En torno a las contraversiones de los atentados terroristas se han escrito muchos libros y mucho se ha comentado en foros internacionales. ¿Cuál es la verdad? Vayaustéasaber.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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