En busca de un ‘delfín’

PAULINO CÁRDENAS

Aunque muchos ven a Ernesto Cordero como el ‘delfín’ de Felipe Calderón, para otros el verdadero candidato del Presidente aún no está definido. Acaso está en construcción. Pese a que le dio su coba al despedirlo como ex secretario de Hacienda, igual que hizo con Josefina Vázque Mota al dejar la coordinación legislativa de su partido en la Cámara de Diputados para lanzarse a la conquista de la candidatura panista para el 2012, la verdad, dicen, es que el jefe del Ejecutivo trae la mirada puesta sigilosamente en otro prospecto.

En una de las ediciones especiales de la revista Proceso que lleva por título genérico ‘Los Aspirantes 2012’, aparecen en el caso del PAN, Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota. A ambos los define lapidariamente cada título que acompaña a sus respectivas fotografías que aparecen en la portada. De Cordero dice: ‘El hombre sin atributos’. De Josefina apunta: ‘La mujer sin brillo’. Lo que de ambos se lee en los respectivos textos de esa edición es sólo el desglose de esas descripciones que los dibuja al parecer tal como son.

Hay un tercer aspirante, el del clan foxista, Santiago Creel Miranda, ex aspirante a la candidatura panista a quien no lo dejarán pasar como sucedió hace seis años cuando le ganó la partida precisamente Felipe Calderón. Creel tiene encima la lápida de los casinos cuyas concesiones aprobó antes de renunciar a la Secretaría de Gobernación y que hoy por hoy son motivo de todo un escándalo mediático por los intereses mafiosos que hay en medio, acaso promovido por quienes lo quieren desplazar de la jugada electoral de su partido.

Evidentemente que quien tiene el poder para hacer y deshacer es el jefe del Ejecutivo y hará uso del mismo hasta el último día de su gestión, no sin antes ser protagonista del desbordamiento de ánimos que se avecina dentro del PAN, además de las críticas que tendrá encima por parte de los partidos de oposición.

Por lo pronto, la misión que tiene encomendada Cordero es hacer el trabajo sucio de emprenderla contra el PRI echándole lodo a todo lo que dé, en tanto se afinan más ‘expedientes negros’ contra otros personajes de ese partido, empezando por seguir con el del líder del mismo, Humberto Moreira, a quien buscarán que dimita al cargo antes de que se defina quién será el abanderado de este instituto político, en espera de que llegue alguien más ‘afín’ al frente del tricolor.

Los ajustes que acaba de haber en el gabinete fueron por las renuncias del titular de Hacienda, pero también del de Salud, José Angel Córdova, quien aspira a ser candidato del PAN a la gubernatura de Guanajuato. Pero aprovechando el viaje se hicieron reacomodos poniendo a los cuates en distintas posiciones para cuidarle al jefe varios flancos.

Se presume por ejemplo que el nuevo encargado del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) Alejandro Poiré, lleva la encomienda de monitorear –espiar pues, con la gente que sabe hacerlo–, los movimientos, planes y acciones de los grupos políticos opositores e incluso de las propias células importantes del PAN que pudieran oponerse a los desginios de Los Pinos.

¿Por qué se habla de que podría haber una alianza PAN-PRD para el 2012? Porque Calderón ve que en términos reales no hay en su propio partido quien llene las expecativas de triunfo como candidato del PAN, ante lo que se vislumbra será el avasallamiento del PRI con su prospecto hasta ahora firme, Enrique Peña Nieto, quien en unas horas dejará el cargo como gobernador del estado de México para dedicarse de lleno a preparar el lance con miras a sacar al PAN de Los Pinos.

¿Y quien sería el candidato del PAN en caso de una alianza con el PRD? Se ha dicho repetidas veces que el lógico en la imaginaria de muchos, y de él mismo, sería el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien habría pactado con el presidente Calderón esa posibilidad en Davos, Suiza, en el contexto del XLI Foro Económico Mundial celebrado en enero pasado. Se dice que allá se acordó que el mandatario capitalino podría ser lanzado como el candidato de un Frente Amplio a la presidencia en el 2012, pero que en lo sucesivo tendría que portarse a la altura de esa ambiciosa aspiración.

Verdad o mentira, el hecho es que hay dos signos de buen comportamiento con esa que parece obsesiva idea:  el saludo de Ebrard a Calderón del pasado 2 de septiembre en el museo de Antropología, y el cese fulminante que ordenó de su secretario de Desarrollo Social, Martí Batres, gente allegada a Andrés Manuel López Obrador, lo que fueron señales claras de que sí quiere ser el candidato aliancista, ya que sabe –igual que Calderón– que ni el PAN ni el PRD, solos, alcanzarían el triunfo en las elecciones del 2012. Como sea, serán los hechos los que al final le den la razón a quien la tenga.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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