Crece la ola de sangre

PAULINO CÁRDENAS

Hoy se estrena oficialmente en el canal estadounidense Vme de la cadena CBS la serie promocional sobre México llamado The Royal Tour que tiene como principal protagonista al presidente Felipe Calderón, quien hace el rol de guía de turistas y lleva de la mano al conductor Peter Greenberg en un recorrido por varios destinos de nuestro país, mostrándole algunas de las indiscutibles bellezas naturales que tiene tanto en sus litorales como tierra adentro.

Con ese documental, que habría tenido un costo de alrededor de un millón y medio de dólares, el mandatario panista pretende hacer creer al público al que está dirigido –en primera instancia al de Estados Unidos pero que se hará extensivo a otras naciones de Europa y Asia–, que la violencia que vive México es a causa de las disputas entre bandas de narcotraficantes que operan en el país pero que para nada afecta a los lugares turísticos a los que invita a visitar en el promocional.

Esto a unas horas de que en la zona conurbada de Boca del Río y el puerto de Veracruz aparecieran esparcidos 35 cadáveres, uno de los lugares que suele ser vistado por los turistas no sólo nacionales sino extranjeros. Es indudable que el problema de inseguridad afecta a muchos otros destinos turísticos, como el puerto de Acapulco en donde se han registrado una serie de ejecuciones, secuestros, robos y extorsión realizados por los sicarios que trabajan para las mafias del crimen organizado.

En otros destinos turísticos como Cancún (Quintana Roo), Mazatlán (Sinaloa), Puerto Vallarta (Jalisco) o Manzanillo (Colima), la ola de violencia y sangre o la presencia de grupos delincuenciales ha sido motivo de preocupación en lo referente a ocupación hotelera y que ha afectado a otros prestadores de servicios turísticos. De hecho, nadie va a desasociar a México con los más de 50 mil muertos que ha cobrado la guerra de Calderón, cuyo número aterra al más pintado.

Lo mismo que ha sucedido con el hallazgo de narcofosas en San Fernando (Tamaulipas), en Culiacán (Sinaloa) y en Ciudad Juárez (Chihuahua) entre otras entidades del país donde han encontrado decenas y decenas de cadáveres o las matanzas en Morelia y otras plazas de Michoacán, o el incendio realizado por manos criminales que provocó la muerte de 53 personas en el Casino Royale de la capital de Nuevo León.

Todas esos hechos son muestras, entre otras muchas, de que la violencia, ejecuciones, extorsiones y ola de sangre que priva en el país, ha sido suficiente motivo para que Estado Unidos, entre otros países del mundo, lancen constantes advertencias de viaje a sus connacionales que pretenden viajar a México.

Otro hecho que desalentó la visita de extranjeros a México –que no se olvide– fue cuando Calderón anunció ‘urbi et orbi’ que en México había aparecido el virus de la influenza porcina, una epidemia que no fue de tal magnitud como la pintaron las autoridades sanitarias, pero que provocó que nuestro país quedara prácticamente aislado del mundo dese abril de 2009 hasta finales de ese año, lo que provocó un grave daño al sector turístico.

En el marco del IX Foro Nacional de Turismo, celebrado en Playa del Carmen en  marzo pasado, Eugene Rybiki, vicepresidente de Apple Vacations, de Estados Unidos, presentó una encuesta aplicada a sus clientes acerca de México y concluyó que  “los norteamericanos están pensando dos veces antes de viajar a México”, debido a las preocupaciones sobre la seguridad y la violencia.

La encuesta, aplicada a 14 mil personas, indicó que 70 por ciento de los estadounidenses que no viajaron a México en 2010 indicaron que fue porque tenían preocupaciones sobre la seguridad y la violencia y que el 39 por ciento no visitaría el país este año por la misma razón.

No obstante a finales de agosto la secretaria de Turismo, Gloria Guevara, dijo que ‘a nivel país hay un crecimiento, pero vemos que hay movimiento hacia otros destinos’ distintos al nuestro. Señaló que de enero a julio, un total de 14.5 millones de personas tomaron un vuelo nacional, mientras que 8 millones volaron desde otro país con destino México.

“Es importante que redoblemos los esfuerzos sabiendo el reto al que nos estamos enfrentando. El reto crece debido a las situaciones recientes”, dijo de manera sesgada para no mencionar la ola de violencia y sangre que priva en el país, “y por eso hay que trabajar en conjunto para lograr los objetivos”.

De ahí que Calderón, haciéndole de Indiana Jones, optó por protagonizar él mismo la promoción turística de México a través de un costoso documental realizado por una empresa norteamericana. En él busca dejar como mensaje que las matanzas que se registran día con día en el país por la guerra contra los cárteles que él mismo promovió, no debe desalentar a los turistas estadounidenses y de otros países a que visiten México. Eso, no obstante que la ola de sangre sigue creciendo en el país.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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