Ni juntos podrían ganar

PAULINO CÁRDENAS

El dilema desde ahora empieza, no sólo para la dirigencia del PRD sino también para la del PAN, respecto de cómo ganarle al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, claro, una vez que se oficialice lo que es un secreto a voces. Según Roy Campos el encuestador de Consulta Mitofsky, ni juntos podrían ganarle al candidato inevitable del tricolor. Ni aunque fuera Marcelo Ebrard el abanderado de esa alianza, no obstante que el jefe de gobierno capitalino dice, para disimular, que no considera deseable ni factible esa posibilidad.

Y para acabarla, López Obrador ya anunció en días pasado en un acto multitudinario celebrado en el Auditorio Nacional, que su Movimiento Regeneración Nacional, Morena, va que corre para convertirse en partido, y con la visita que hará la próxima semana a Washington como representante de la izquierda mexicana, se da por hecho que sus bonos subirán sustancialmente con respecto a su contrincante, el mandatario de la capital de la República. El handicap que le lleva es mucho.

De cómo le vaya dependerá su futuro político. Aventurado como es, nadie duda que López Obrador echará toda la carne al asador en la capital norteamericana y en las otras ciudades de la Unión Americana que habrá de recorrer. Sabe que los reflectores estarán sobre él esa semana y no lo irá a desaprovechar. Incluso se cree vestirá de corbata, que su discurso será bastante moderado y cuidará los adjetivos que use. Será otro, puej.

Durante su gira, AMLO seguramente hablará de su proyecto de nación en el que plantea 50 acciones y repasará pasajes de su libro La Mafia que se Adueñó de México para demostrar que el peligro para México es otro y no él y sin duda le pedirá a los migrantes mexicanos que le den su voto para ganar ‘por segunda vez’ la Presidencia de la República.

La diferencia en las preferencias es abismal entre el ex mandatario mexiquense y los más cercanos suspirantes. Quien sería el más peligroso en la contienda sería Andrés Manuel López Obrador con su Morena, y muy atrás le seguiría la panista-no-calderonista Josefina Vázquez Mota. Los demás aspirantes de uno y otro partido, al parecer se quedarán con las ganas, una vez que se acerquen las fechas de enfrentar la cruda realidad. Sin embargo, no todos los aspirantes están de acuerdo con las encuestas.

El presidente de Consulta Mitofsky ha señalado que aunque a los ciudadanos se les conoce a través de las encuestas, no acepta que los estudios de opinión se vuelvan fuente de conflicto entre partidos. Ha reiterado que si se dan conflictos no es por culpa de las encuestas; las encuestas en sí no generan problemas. Pueden generarlos cuando los políticos las usan como armas, cuando las toman de pretexto para afirmar que influyen a los votantes, pero eso no es cierto: la encuesta no influye al votante, lo que influye al votante es la campaña electoral.

Incluso en las mismas filas del priísmo, en donde se dice que ya se prepara un debate entre Peña Nieto y el senador Manlio Fabio Beltrones, hay diferencias de opinión porque no todos están con el ex mandatario mexiquense. No obstante, para el candidato inevitable, dicen los que saben, sería como un round de sombra para quien lleva una amplísima ventaja no sólo ante su contrincante del tricolor, sino sobre los que aspiran de otros partidos a ocupar la silla de mando en Los Pinos. Los que están con el esposo de La Gaviota no cambiarán su preferencia.

De esta manera, todo hace suponer que los tres que irían en las boletas para las elecciones de julio del 2012 serían Peña Nieto por el PRI, Andrés Manuel por Morena, PT y Convergencia, y Josefina por el PAN. Eso no ha variado. Otra cosa sería una verdadera sorpresa, que en política no suele suceder, aunque en esos avatares nada está escrito.

Nueva Izquierda que hoy maneja uno de los Chuchos, Jesús Zambrano, parece tener ‘aconchavado’ a Ebrard para que no se vaya a echar para atrás si pierde ante López Obrador, en caso de que la selección para saber quién será el abanderado de las izquieradas, que se hará a través precisamente de encuestas abiertas, los resultados no  le favorezcan y se enfile entonces a ser el candidato de una alianza PRD-PAN.

A muy pocos mexicanos les interesaría votar en el 2012 por un gobierno federal de coalición, porque sería un peligroso experimento, y menos si esa coalición sería entre los dos partidos que han venido perdiendo las elecciones en este sexenio, como las intermedias en las que arrasó el PRI e incluso en los comicios del año pasado donde fueron en alianza panistas y perredistas en Puebla, Oaxaca y Sinaloa, en los cuales triunfaron ex priístas.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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