Ni Peña ni AMLO

PAULINO CÁRDENAS

Unos por una razón y otros por equis motivo el caso es que un grupo de intelectuales, políticos y académicos coincidieron, en un desplegado aparecido este lunes en varios medios, en impulsar, como parte de una anhelada reforma política, la figura de un gobierno de coalición y que en el Congreso haya el compromiso de las bancadas partidistas de configurar mayorías aliancistas que le permitan al próximo Presidente de la República que sus propuestas de reforma sean aprobadas luego de ser analizadas y estudiadas y no se queden en comisiones durmiendo el sueño de los justos.

Los 46 firmantes de ese desplegado hacen hincapié en que, pese a que tienen distintas posiciones políticas y doctrinarias, comparten la firme decisión de consolidar la democracia constitucional en México, para dar respuestas a las exigencias de justicia, equidad, desarrollo y seguridad. Pero por los tiempos en que sale a la luz ese documento, el trasfondo entraña algo más que una mera coincidencia de propósitos que eventualmente resulta demasiado tardía aunque pudiera funcionar para el periodo 2012-2018.

En la coyuntura la esencia parece estar acorde con lo que no quiere el presidente Felipe Calderón que suceda: que ni Enrique Peña Nieto ni Andrés Manuel López Obrador pudieran, por ningíun motivo, llegar a constituirse en los prospectos más fuertes y adelantados de la contienda electoral del 2012 en donde habrá de elegirse al sucesor de Los Pinos. Lo que dice el texto dará pie a que alguno de los firmantes de la clase política, puedan empezar a llevar agua a su molino.

Uno de ellos es el jefe de gobierno capitalino a quien le cae de perlas el desplegado ya que de ahí se agarrará para bordar su nuevo discurso rumbo a su anhelado sueño de ser el abanderado de una supuesta alianza PRD-PAN, con el apoyo de Nueva Izquierda y acaso del propio presidente Calderón que para nada quisiera que el abanderado fuera Lopez Obrador, como se ha quedado de manifiesto en las encuestas serias.

Se da por hecho que si gana PRI, PAN o PRD la Presidencia de la República en 2012 yendo solos con su propio candidato, el huésped de Los Pinos no tendría condiciones para gobernar en solitario y enfrentar los severos problemas que el país tiene, a no ser con mayorías garantizadas en las cámaras. Por ello la propuesta es que, quien quede como ganador sin importar del partido que sea, el resto de los institutos políticos suscriban el compromiso de formar mayorías en coalición en el Congreso y se trabaje sobre las inciativas presidenciales y no queden en el limbo legislativo.

Entre los firmantes está el líder priísta de la bancada de su partido en el Senado, Manlio Fabio Beltrones –de quien se dice es principal promotor de la idea–, el cual considera que con un gobierno de coalición se garantizarán buenos resultados en el Legislativo con respecto de las iniciativas enviadas por el jefe del Ejecutivo, y de esta manera las políticas públicas que planee se aprobarían en el Congreso sin tanto problema y no habría más gabinetes ‘de cuotas ni de cuates’, sino acuerdos transparentes, ‘porque alejará de iluminados y de quienes creen que este es un juego de habilidades’.

Se dice que una pista de por dónde pudiera andar la ‘bolita’ del trasfondo de ese desplegado de intelectuales, políticos y académicos de diferentes tendencias, aparecido apenas a tres días de que dio inicio formal el proceso electoral del año próximo, fue lo que declaró Calderón en el foro organizado el pasado 7 de octubre por la revista The Econimist, al jefe de a oficina de esa publicación, Tom Wainwright, respecto a cómo ve la sucesión presidencial del 2012.

“Te voy a hablar cómo veo la campaña: un candidato que parece que es invencible…  Un partido que ya se asume como el ganador inefable… Un proceso interno en el PAN realmente democrático e incierto en su resultado y…Finalmente, el resultado es totalmente diferente a lo que la gente pensaba…”

Se supone que estaba refiriéndose a Enrique Peña Nieto, al PRI y al PAN con Ernesto Cordero a la cabeza, ya que para nada sería Santiago Creel ni tampoco Josefina Vázquez Mota. Pero no. Aclaró al interlocutor en tono jocoso: “Estoy hablando de la campaña de 2006”, dijo riéndose. De hecho se refería a López Obrador, a aquel su partido de origen el PRD, y a Santiago Creel que al final quedó fuera de aquella contienda. ¿Por qué Calderón equiparó aquel escenario del 2006 con el del 2012 en ese foro?

Porque quiso mandar el mensaje de que no quiere que Peña Nieto ni AMLO se escapen solos como fuertes y principales aspirantes para el 2012. Y hará todo para evitarlo. Sin duda tendrá aliados en su objetivo, unos gratuitos, pero otros no. Se dice que el mandatario panista está dispuesto a todo para que ni el ex mandatario mexiquense ni el padre de la Morena lleguen fuertes a la contienda. Si es que llegan, dicen los mal pensados.

pcardenascruz@yahoo.com.mx                    Twitter: @paulinocomenta

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