El régimen ‘está podrido’

PAULINO CÁRDENAS

Mientras que el secretario de Gobernación, Francisco Blake, se pronunció en contra de las coaliciones y propone mejor que haya segunda vuelta, el ex candidato presidencial y otra vez aspirante a llegar a Los Pinos, Andrés Manuel López Obrador, dijo en Washington que ir en alianza con el PRI o con el PAN sería una simulación ya que el régimen presidencial ‘esta podrido’ y lo que hay que cambiar es el régimen.

En tanto en el PRI, mientras que Manlio Fabio Beltones como principal promotor de la idea está a favor, el ex mandatario mexiquense y prospecto más avanzado entre todos los aspirantes a ocupar la máxima silla de mando del país, Enrique Peña Nieto, propone que lo que lo debe de haber es un ‘gobierno eficaz’. “De las coaliciones hablaré más adelante” dijo.

Pero a quien mejor le vino el saco del desplegado aparecido el lunes pasado con ‘abajofirmantes’ del mundo académico, intelectual y político, fue al jefe del gobierno capitalino Marcelo Ebrard. Señaló que sin coaliciones se daría paso a que se reinstale ‘el viejo régimen’, lo que sería un desastre. Manifestó que el país enfrenta dos caminos ante la elección del próximo Presidente: transitar hacia un gobierno de coalición o regresar al viejo régimen priísta. Habría que recordarle que de ese viejo régimen priísta que hoy critica salió él.

Ebrard está de acuerdo en que es preferible ir en coalición entre partidos, no sólo para evitar que el PRI regrese a Los Pinos, sino para que en el Congreso haya alianzas a la hora de empujar las iniciativas presidenciales además de las que proponga el propio Legislativo. En esa misma frecuencia está el senador priísta Beltrones, quien es el que de hecho ha impulsado la idea de las coaliciones.

Se supone que ese habría sido tema de la charla de café que sostuvo con Ernesto Cordero hace unos días, en la que a modo de chascarrillo dijeron que habían hablado de futbol. Beltrones, junto con el perredista Carlos Navarrete, son quienes han empujado en el Senado de la República la idea de hacer alianzas en el Congreso para sacar adelante las propuestas presidenciales, lo que, si se agenda como parte de la reforma política ese tema y se llegase a aprobar, entraría en vigor hasta el siguiente sexenio.

Al respecto, el propio titular de Gobernación, en respuesta al desplegado de los 46 firmantes que proponen las coaliciones, dijo que una idea mejor sería buscar una segunda vuelta en la elección presidencial. “Estaría pensando que, si vamos a ir a procesos de coalición, lo hagamos a partir de una segunda vuelta”. Además hizo ver que ya no hay tiempo para instrumentar ninguna de las dos opciones para los comicios de 2012.

Muy tardíamente empezó la cargada a favor de las coaliciones, por lo que lo más probable es que el asunto no prospere y las cosas queden como están. Aún si se llegara a incluir en la reforma política el tema de las alianzas para las elecciones del 2012 y las coaliciones en el Congreso para empujar iniciativas y no se queden en el deliberado olvido, y se aprobaran ambas propuestas, estas habrían de implementarse después de las elecciones de julio de 2012.

Por lo pronto el mensaje que ha estado mandando López Obrador a Marcelo Ebrard no lo escucha porque está obnubilado por su ilusión de querer ser el candidato de una supuesta alianza PRD-PAN. El mensaje es que la izquierad unida podría ser mucho más competitiva en las elecciones del año próximo, que si esos dos partidos fueran unidos contra el candidato inevitable del PRI.

Es lo que el tabasqueño le está mandando decir, pero que Ebrard no capta por andar encampanado con una idea que se ve difícil de concretar. Hacer esa alianza sería tanto como mandar al caño las esperanzas de Ernesto Cordero quien creen ser el que abanderará al panismo para las proximas elecciones. Muchos no lo ven así. Incluso Calderón se le ve cara de que tampoco él le ve espolones.

De ahí la tardía cargada a favor de las coaliciones. Muchos piensan que si se juntaran los partidos de izquierda –PRD, PT, ex Convergencia, y Morena- sería un hueso duro de roer y sí le haría mella a las aspiraciones de un Peña Nieto, a quien el PAN-gobierno se alista a ponerle todas las piedras en el camino para que no llegue a sacar al PAN de Los Pinos. Como lo dijo Roy Campos el encuestador, ni juntos ganarían el PAN y el PRD.

Por lo pronto en el Senado, de donde surgió la idea de las coaliciones, los representantes del PRI, el PAN y el PRD, expresaron su rechazo a la denominada ‘Ley Peña’ que pretende revivir la cláusula de gobernabilidad y entregar la mayoría del Congreso al que gane la Presidencia que, si no hay sorpresas en el todavía largo camino para las elecciones del 2012, habría de ser el ex gobernador del estado de México.

pcardnascruz@yahoo.com.mx

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