Afinan detalles para juicio

PAULINO CÁRDENAS

Los académicos, intelectuales y periodistas que buscan acusar al presidente Felipe Calderón y sus socios de guerra por crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional de La Haya, siguen avanzando en la integración del dossier respectivo que será llevado el 25 de noviembre a ese tribunal. La intención es la de enderezar un proceso en contra de los principales responsables de la lucha armada contra el narco, la cual ha dejado más de 55 mil muertes en menos de cinco años, además de miles de desaparecidos y otros tantos que se han visto en la necesidad de desplazarse con sus familias de sus lugares de origen para preservar sus vidas, ya que se ubican en las zonas de conflicto.

Esa Corte es el órgano judicial principal de la Organización de las Naciones Unidas  encargado de decidir conforme al Derecho Internacional las controversias de orden jurídico entre Estados y de emitir opiniones consultivas respecto a cuestiones jurídicas que pueden serle sometidas por órganos o instituciones especializadas de la ONU. No obstante, este organismo mantiene una férrea confrontación con gobiernos como Estados Unidos, Rusia, China o Israel, quienes no sólo desconocen sus facultades, sino que pueden llegar a intervenir en contra de esa Corte si algún aliado suyo es juzgado.

De esta forma, la tablita de salvación de Calderón y sus aliados de guerra sería teóricamente Estados Unidos, gobierno que tiene injerencia directa en el tema de la narcoguerra mexicana, por los dineros que aporta a través de la Iniciativa Mérida. Alguna gestión desde Washington en La Haya pudiera mojar la pólvora para que esa bomba no estalle, que sin duda así sería en caso de que ese tribunal internacional le dé entrada a la acusación y se inicie un juicio que sería inédito. Eso, si Barack Obama no anda muy ocupado tratando de evitar su casi inminente derrota en los comicios del año próximo para ser reelegido otros cuatro años.

Incluso el gobierno federal panista intentó empujar la candidatura del procurador fiscal de la Federación, Javier Laynez para ocupar una vacante en la Corte Internacional de La Haya, ‘tal vez a causa del riesgo de que Calderón se acusado de crímenes de lesa humanidad’, según apunta un reportaje aparecido en la revista Proceso de esta semana, firmado por Arturo Rodríguez García, quien documentó que el funcionario no pasó la prueba. De hecho los resultados de esa guerra han sido prácticamente nulos, ya que el avance y el poder de las mafias no se ha visto mermado y en cambio el número de víctimas sigue creciendo.

Además del Presidente, mencionaban en la lista de corresponsables de la acusación de crímenes de lesa humanidad a los secretarios de la Defensa, Guillermo Galván y de Marina, Francisco Sáynez; a su prinicipal asesor civil bélico, Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, y también al capo más buscado del mundo, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera, entre otros mafiosos a quienes se señala como los causantes de tanto baño de sangre e el país. Los promotores del juicio piden que sean enjuiciados todos aquellos ‘quienes resulten responsables’.

En en un documento que hicieron público a mediados de octubre pasado, manifestaban que “México vive un estado de emergencia y atraviesa por la crisis humanitaria más dramática de su historia reciente que ha dejado ya más de 50 mil muertos, 230 mil desplazados, 10 mil desaparecidos y mil 300 jóvenes y niños asesinados”. Añadían: “Existe también una constante violación a los derechos humanos de la población civil, en particular de los grupos más vulnerables como las mujeres y los migrantes quienes constantemente son victimizados por las autoridades y el crimen organizado”.

Además de este recuento, señalaban que desde que el mandatario panista emprendió la lucha contra las mafias en diciembre de 2006, “ha ordenado continuar con dicha guerra a pesar de que organismos internacionales le han solicitado dejar de emplear al Ejército en funciones que deberían desarrollar los cuerpos policíacos”. Se agregaba que tan sólo en cuatro años en México se han registrado más muertes y crímenes de guerra que en los conflictos armados emprendidos por Estados Unidos en Afganistán y Paquistán.

Manifiestaban también que la lucha contra los narcos al final del año pasado había dejado alrededor de 120 mil personas desplazadas debido a la violencia generalizada en el país, y que  la situación de los jóvenes y niños era particularmente vulnerable y señalaban cifras: mil 226 de los muertos que habían perecido en fuego cruzado o ataques directos, de diciembre de 2006 a diciembre de 2010, son niños, niñas y adolescentes. Obviamente que al cierre de 2011 esas cifras habrán crecido.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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