Los engaños del poder

PAULINO CÁRDENAS

Lo de ayer marcó otra pauta en el conflicto de Mexicana de Aviación, al echarle los granaderos a los trabajadores de esa empresa aérea cuando realizaban un mitin en las afueras de la SCT, en donde se armó la gresca. El jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard quiso quedar bien con su nuevo amigo en Los Pinos con el que quiere para el 2012 políticamente hablando, al autorizar que un nutrido escuadrón de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina impidiera que los manifestantes obstruyeran el carril confinado del Metrobús. Al menos ese fue el pretexto.

Los mismos uniformados aprehendieron arbitrariamente a Fernando Perfecto Cruz, líder de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores y ocho personas más. Todo como parte de los engaños del poder panista y del Presidente ‘del empleo’, quien ya cuenta con un nuevo aliado en el Distrito Federal que busca a toda acosta congraciarse con él para promverlo como abanderado de una coalición PAN-PRD el año próximo, en caso de que, como muchos ya lo aventuran, pierda ante Andrés Manuel López Obrador en las encuestas de mayor aceptación para saber quién representará a las izquierdas en los comicios del año venidero.

De siempre México ha carecido de una política aeronáutica de Estado. La aviación comercial nacional ha padecido problemas de estructura, especialmente en los dos sexenios panistas cuyos gobiernos no han tenido visión en la materia; tanto la administración Fox como la de Calderón han considerado a la industria aeronáutica como un subsector dependiente de la voluntad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. En la era priísta más de una vez fueron ayudadas las aerolíneas con problemas financieros.

El retraso que ha presentado el país con respecto a otras naciones en materia de normatividad, concesiones y operación de las empresas, ha sido manifiesto. El mejor ejemplo de esa dejadez y negligencia ha sido el dejar morir sola a Mexicana de Aviación, una lejendaria empresa que desde antes de entrar en la etapa final de su existencia –que fue el 4 de agosto de 2010 cuando dejó de vender y emitir boletos–, estuvo sujeta a una presión paulatina contra los líderes sindicales en turno y contra las bases trabajadoras, con el pretexto de analizar la situación real de la empresa y la necesidad de alcanzar acuerdos laborales.

Desde el principio quedó claro que el gobierno de Calderón no metería las manos. El entonces titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, había declarado que el gobierno federal no volvería a tomar el control de ninguna aerolínea como lo hizo en el pasado, cuando varias de ellas quebraron. Comentó entonces que lo que se buscaría era a ‘empresas fuertes’ en caso de que las empresas perdieran liquidez y margen de maniobra para equilibrar sus finanzas. La posición del gobierno calderonista ha sido que, en México, no caben dos aerolíneas banderas, ‘porque el mercado no es suficiente’. Pero sí caben más líneas extranjeras.

Incluso los trabajadores de Mexicana estarían en vías de demandar a Gastón Azcárraga, quien fuera accionista mayoritario de esa empresa aérea, quien empezó a hacer modificaciones con la intención de ahorra costos. En julio de 2010 los administradores de la aerolínea convocaron a la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México  para hacerles un planteamiento sobre la conducción que tendría la empresa y se les daría a conocer la situación financiera por la que atravesaba la empresa.

El líder sindical Fernando Perfecto comentó entonces que en caso de que decidieran vender la empresa sin el sindicato sería una idea “aventurada”, sobre todo porque tenían un contrato colectivo vigente. “Hemos apoyado a la empresa en todo momento e incluso otorgado concesiones laborales, por lo que rechazaríamos que nos hicieran a un lado”. Dijo que no permitirían que por conveniencia de los administradores se intentara desaparecer el contrato colectivo para deshacerse del sindicato como ASPA. Pero la historia fue otra.

Hoy los pilotos, azafatas y empleados de tierra de Mexicana, sin trabajo y sin ingresos, están hasta la madre de tantas engañifas de los representantes del gobierno calderonista, quienes dizque se mantienen en pláticas con tal y cual grupo de inversonistas que vendrán al rescate de Mexicana y que en cada caso han sido puras mentiras. Pocos creen que los intentos de Iván Barona, otro tirador para dizque recatar a la empresa, prospere.

Lo que han hecho el secretario del Trabajo, Javier Lozano, ex aspirante a la candidatura presidencial, así como con el actual secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez Jácome, al igual que con su antecesor, Juan Molinar Horcasitas, han sido puras faramallas. Igual que sucedió con los trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, los de Mexicana de Aviación andan arrastrando la cobija sin empleo, por culpa del ‘Presidente del empleo’. Son los engaños del poder panista.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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