AMLO, el rival de Peña

PAULINO CÁRDENAS

Ayer se definió oficialmente que Andrés Manuel López Obrador será el virtual candidato de las izquierdas para contender por la Presidencia de República el año próximo, quien sin duda será el rival más aguerrido que tenga Enrique Peña Nieto una vez que llegue el momento de realizar un ejercicio similar para que los militantes y adherentes del tricolor y la ciudadanía simpatizante con este partido, lo definan en votación abierta como el abanderado del PRI, con miras a sacar al PAN de Los Pinos, si todo va como hasta ahora.

Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, el perdedor de las encuestas realizada por las firmas Covarrubias y Nodos, aceptó su derrota ante el tabasqueño, quien resultó favorecido con tres de las cinco preguntas formuladas por ambas empresas a 6 mil ciudadanos, en un ejercicio consensual abierto cuyos resultados fueron dados a conocer ayer en una concurrida conferencia de prensa, efectuada en la capital del país.

Al final de la ceremonia y después de pronunciar cada quien su discurso, el mandatario capitalino se resistió a levantarle el brazo al tabasqueño, lo que muchos interpretaron que fue por amor propio, otros que por mera dignidad y la mayoría porque cree que Ebrard simplemente cumplió con lo acordado el lunes con su rival de encuestas, ya que obviamente conocía desde antes el resultado. Pocos lo ven de veras como pieza clave de López Obrador aunque ambos hayan expresado veladamente esa posibilidad ante los medios.

Los partidos PRD, PT y Movimiento Ciudadano que apoyarían en alianza al virtual candidato de las izquierdas, deberán apurar los trámites para los registros respectivos ante las autoridades electorales, para unirse  al Movimiento de Renovación Nacional, Morena, del que es líder el tabasqueño, para ir aliados en su apoyo en campaña. Esta coalición llevaría el nombre de ‘Frente progresista’ en la que supuestamente participará el jefe de gobierno capitalino una vez que deje el cargo.  López Obrador señaló que la idea de crear ese frente fue de Ebrard.

Dijo del mandatario capitalino que “además de ser un buen amigo y compañero, es un dirigente político excepcional, ha demostrado con hechos poner por encima de sus legítimos intereses la unidad en la izquierda para que sea posible la transformación”. Añadió que Ebrard ‘no se dejó llevar por el canto de las sirenas’ refiréndose supuestamente al coqueteo que sabe que le andan haciendo desde Los Pinos para ir en una una posible alianza con el PAN.

Respecto a Acción Nacional, las cosas andan divididas, de cabeza, y mal. Uno de las razones es que el candidato que aparentemente apoya Calderón, el ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, sigue sin levantar en las encuestas; Josefina Vázque Mota andaría de puntera pero no es de las referencias del Presidente; y de Santiago Creel ni hablar, ya que más bien es el prospecto de la ex pareja presidencial. Otra razón es que con el fallecimiento de Francisco Blake Mora, en la búsqueda de sustituto para nombrar a su quinto secretario de Gobernación, la gallera panista anda alborotada por la serie de nombres que empiezan a circular y por los llamados a Los Pinos de quienes pudieran llenar la vacante o el cargo de quien sea designado como nuevo titular en el antiguo Palacio de Covián.

Los nombres que se andan barajando, además del de Luis Felipe Bravo Mena que al parecer se autodescartó, están el de Germán Martínez, ex dirigente de su partido, el de Roberto Gil Zuarth quien es su secretario particular pero que había sido subsecretario de Gobierno en la Secretaría de Gobernación, así como el de Alejandro Poiré, ex vocero de la narcoguerra y actual director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, el Cisen, dependiente de Gobernación.

También se menciona, aunque en voz baja, a la aspirante a la candidatura del PAN, Josefina Vázquez Mota –cuyo apoyador principal era Blake Mora–, y hasta suena el nombre de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal, quien ha sido el principal asesor bélico del mandatario panista, en virtud de que la prioridad de su gobierno seguirá siendo hasta el final del sexenio la guerra contra el narcotráfico.

Enrique Peña Nieto sigue siendo el prospecto más adelantado del PRI para sacar al PAN de Los Pinos y tendría en Andrés Manuel López Obrador a un rival de campaña más duro en la disputa por el poder presidencial, que cualquier aspirante del PAN, partido cuyos bonos acaban de bajar hasta el sótano con la derrota de la hermana del Presidente en Michoacán, que perdió frente al candidato del Revolucionario Institucional, cuya victoria le cortó de paso la racha al PRD en su pretensión de retener el mando estatal por tercera vez consecutiva.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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