¿La mafia expropió Pemex?

PAULINO CÁRDENAS 

La periodista Ana Lilia Pérez, en su reciente libro ‘El cártel negro’, afirma que desde hace una década –lo que es igual a los dos regímenes federales panistas–, en Petróleos Mexicanos ha venido operando lo que llamó el ‘crimen organizado corporativo’, integrado por funcionarios venales y empresarios corruptos que trabajan de la mano con líderes de los cárteles de la droga que actúan en México, y que ‘han formado una industria paralela a Petróleos Mexicanos’ que abastece franquicias otorgadas por esa empresa con la ordeña de pipas, exporta crudo y sus derivados, y mucho más.

Esto debería preocuparle no sólo al gobierno del presidente Felipe Calderón –que anda en busca de razones-narcas ante la derrota de la hermana, Luisa María Calderón, y del candidato del PRD, Silvano Aureoles, en los comicios del pasado día 13 celebrados en Michoacán–, sino a los Poderes Legislativo y Judicial, para que se indague cuanto antes, y a fondo, esas revelaciones que resultan más que preocupantes, muy graves, y cuyas repercusiones que las mismas tendrán en el país y fuera de él, obligará a que se abran más temprano que tarde varias líneas de investigación.

Ana Lilia Pérez dio a conocer ayer en entrevista con Carmen Aristegui en su programa de radio, un adelanto sobre su libro que presentaría por la tarde-noche titulado ‘El cártel negro’, el cual es una recopilación sobre el involucramiento del crimen organizado en Pemex, escrito con base en documentos que le dio esta empresa. Refirió algunos de los temas que aborda en su libro, entre las cuales refiere a trabajadores drogados y en posesión de bolsas de marihuana y cocaína, alcoholizados y armados en las plataformas petroleras, así como ordeñamiento de pipas por parte del cártel de Sinaloa.

Menciona entre otras cosas la Cuenca de Burgos y plataformas petroleras en alta mar que han quedado en manos de varios de los cárteles de la droga, con el auspicio y complacencia de funcionarios altos y medios a cargo de esas instalaciones. El escándalo no será para menos por la afirmación de que hay presencia criminal en Pemex, una industria que históricamente, desde la expropiación de 1938 decretada por Lázaro Cárdenas del Río, ha sido todo un símbolo para los mexicanos y que al parecer sufrió otra expropiación, pero del crimen organizado.

Expresa la periodista que lo que aparece en su publicación está soportado con documentos oficiales que logró obtener después de un litigio ante el IFAI para que Petróleos soltara la información que se le solicitaba, la cual llegó a sus manos en siete carpetas, con muchas partes tachadas, pero que aún así pudo construir escenarios reales con la ayuda de otras indagaciones.

Señala que lo más inquietante es que encontró que en Pemex opera un ‘crimen organizado corporativo’, es decir una organización en la que participan funcionarios venales de muy alto nivel y trabajadores sindicalizados, en concordancia con ‘todos’ los cárteles de la droga que operan en México, entre los que mencionó al cártel de Sinaloa, al de Los Zetas, el cártel del Golfo y también el cártel de La Familia Michoacana, entre otros.

Dijo que la ‘asociación’ delictiva integró una industria petrolera paralela a Pemex, que incluso compite con ésta, no obstante que los recursos naturales se extraen del subsuelo cuyo patrimonio, como reza el estribillo oficialista, es ‘de todos los mexicanos’, exportando a través de ella hidrocraburos no sólo condensados, sino gasolina con la que se surte a las franquicias, pero que es gasolina que se obtiene por ordeñas de ductos.

También habla de lavado de dinero del narco a través de ‘compañías fachada’ que son empresas  ‘que hoy son contratistas’ de Petróleos Mexicanos. Señala que en su libro se documenta cómo es posible lavar dinero sucio a través de las franquicias. Señaló que ‘El cártel negro’ va a ser muy doloroso para aquellos trabajadores petroleros de antaño que traían la camiseta de Pemex ‘bien puesta’.

Por ahora, el gobierno federal anda en busca de justificar la derrota de la candidata panista Luisa María Calderón y del perredista Silvano Aureoles, con el supuesto involucramiento, a base de amenazas, de uno de los cárteles de la droga que opera en Michoacán, al parecer los Caballeros Templarios, del cual, según una grabación dada a conocer por Grupo Milenio, una voz de ese cártel amaga a la ciudadanía de un poblado de aquella entidad de que o votaban por el candidato priísta o quemarían sus casas.

Apenas unas horas después de saber de su derrota, la candidata panista ofreció una conferencia de prensa en la que, sin mencionar su nombre, le pedía al virtual ganador de la contienda electoral, el priísta Fausto Vallejo, “no arrodillarse frente a los grupos armados que decidieron parte del resultado electoral, quienes muy probablemente vengan pronto a cobrarle sus servicios”. Enseguida ‘apareció’ la grabación con la voz del supuesto narco. Mientras tanto, la periodista Ana Lilia Pérez con su nuevo libro, sin duda parará de cabeza a los dos gobiernos federales panistas, el de Fox y el de Calderón.

pcardenascruz@yahoo.com.mx



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