El Presidente ‘patriota’

PAULINO CÁRDENAS

Felipe Calderón se considera ahora un Presidente ‘patriota’ y en eventos públicos sigue regodeándose como instrumentador de la guerra contra las mafias las cuales, a pesar de la enorme cantidad de recursos que su gobierno le ha inyectado a esa lucha armada a lo largo del sexenio y pese a los miles y miles de efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Federal que hay distribuidos en todo el territorio nacional, no han mermado sus actividades criminales  y sí en cambio ha subido el número de muertos por esa aventura bélica.

Los cárteles siguen haciendo de las suyas todos los días, sobornando a las autoridades para poder distribuir drogas, cometer extorsiones, secuestros, cobros de derecho de piso, realizar ejecuciones, atacando instalaciones policiales y matando a sus mandos en diferentes estados y municipios, entre otras de sus actividades criminales, todo lo cual ha dejado un baño de sangre inédito desde la Revolución Mexicana, con más de 60 mil muertos en el haber de esa guerra.

No obstante, durante un desayuno de fin de año con miembros de las Fuerzas Armadas y la titular de la Procuraduría General de la República, el mandatario panista señaló, respecto de esa lucha armada, que tiene la conciencia de haber “obrado como patriota”, en busca del bien de México; en busca del bien de los demás. Manifestó que serán las próximas generaciones las que hagan el juicio de esa decisión que tomó desde el inicio de su administración.

“Independientemente del juicio que merezca para este tiempo, las generaciones venideras, por lo que a mí respecta y, estoy seguro, por lo que toca a cada una y a cada uno de ustedes”, serán las que realicen esa tarea, añadió el Presidente. Dijo que a final de cuentas, “esa es, precisamente, la única acción posible en la conciencia de cualquiera patriota: actuar pensando en el bien de México”.

Añadió: “Veo con satisfacción que lo que hemos hecho, con aciertos y con errores, dejará después de nosotros una casa mucho más limpia, una casa mucho más segura, una casa que será digna de ser habitada por los mexicanos. Eso será un esfuerzo que, desde luego, no podría hacerse sin ustedes y sin las fuerzas armadas”.

Sin embargo, tal parece que para el Presidente el número de muertos no cuenta. Igual que dijo el mandatario norteamericcnao Barack Obama durante la ceremonia en la que decretó ‘el fin histórico’ de la guerra en Irak y ordenar el regreso de las tropas antes de que finalice el año, a quienes anticipadamente les dio la bienvenida a casa.

El número de víctimas “no cuenta, ni de lejos la historia de la guerra de Irak”, que se cobró más de 4 mil 400 vidas estadounidenses, causó 30 mil heridos y en la que han participado un millón y medio de soldados norteamericanos. Obama aseguró que Estados Unidos responderá por sus soldados como ellos respondieron por el país y prometió “cientos de miles de puestos de trabajo para aquellos que sirvieron” en el Ejército con el compromiso de las empresas privadas.

Por lo pronto en Washington sigue creciendo el temor de que la violencia y la estela de muerte que han dejado los encuentros armados en nuestro territorio, llegue a cruzar su frontera y esos eventos de sangre, extorsiones, secuestros, torturas y ejecuciones o las matanzas como las de San Fernando que sufrió un numeroso grupo de migrantes, se empiecen a dar en la Unión Americana.

El Departamento de Estado sigue advirtiendo a Obama de la posibilidad que los capos de algunos cárteles mexicanos pudieran establecer vínculos con células extremistas islámicas que pudieran estarse asentando clandestinamente en México, de lo cual las agencias de inteligencia de aquel país han dicho tener pistas sobre  la intención de una o varias alianzas entre capos y rebeldes de Al Qaeda. Se teme por la seguridad nacional norteamericana.

Esto, según algunos observadores, podría significar que en fechas no muy lejanas miembros del Ejército estadunidense y ‘marines’ norteamericanos, de los que habrían andado en Irak o Afganistán, pudieran empezar a ‘turistear’ en México, más bien con el propósito de sondear ‘in situ’ el ambiente que priva en el país sobre las bandas criminales que, por razones no muy claras, el gobierno mexicano no ha podido someter. Por otro lado se sigue insistiendo en que la violencia de los cárteles se verá incrementada en 2012, año de elecciones.

Lo cierto es que pese a los diarios anuncios de detenciones de supuestos líderes criminales, los encuentros armados siguen siendo cotidianos y la suma de muertos aumenta, mientras que los mandos y efectivos militares continúan sufriendo un desgaste tal, que tiene a muchos al borde de la frustración, la baja estima, la deserción y hasta del suicidio. Todo, en aras del bien de México, según ha dicho el Presidente y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas quien, según afirma, ha estado obrando ‘como patriota’ con su guerra que lleva más de 60 mil muertos.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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