¿Podrían sustituir a Peña?

PAULINO CÁRDENAS

Nada que ver con el Día de los Inocentes. Se habla de que a raíz de las pifias que ha cometido Enrique Peña Nieto en las últimas semanas, el PRI podría estar planeando sustituirlo como su abanderado para la contienda electoral del 2012, en donde se sigue asegurando que de cualquier modo, con él o sin él, el partido tricolor sería el triunfador en las elecciones de julio próximo. La maestra Elba Esther Gordillo podría ser un factor determinante, y se menciona de que quien pudiera ocupar el lugar del mexiquense sería el senador sonorense Manlio Fabio Beltrones, quien declinó participar en la interna ‘por la unidad del partido’.

Se empieza a hablar de un ‘Plan B’ por los desaciertos que ha tenido el ex mandatario del estado de México, que le podrían pegarle  duro a su imagen en los próximos sondeos de opinión, lo que le estaría allanando el camino, no tanto al candidato del PAN, sino al de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador. Se dice que en el cuarto de guerra del mexiquense, aunque abiertamente no se manifiesta, hay preocupación porque en las cúpulas de los partidos aliancistas del tricolor se empieza a hablar en voz alta de  la falta de habilidad en la improvisación del mexiquense.

Esto quedó en evidencia en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y en posteriores foros y entrevistas, lo que estaría cambiando la idea entre un buen número de sus fieles seguidores –que en mucho representan el voto duro de ese partido–, por lo  que la cúpula priísta habría que ponderar seriamente la posibilidad de tener un sustituto a la mano para cambiarlo en caso de extrema necesidad, si el impacto de las críticas que recibió por twitter movió considerablemente las cifras de las preferencias.

Eso dependerá, dicen, de las consultas de opinión que empezarán a realizarse al inicio de año, y la manera como habrán afectado en las preferencias populares los olvidos de autores de libros y el desconocimiento de datos de productos básicos por parte del candidato más adelantado para sacar al PAN de Los Pinos, en las que el ex mandatario mexiquense ha llevado siempre una amplísima ventaja por sobre sus más cercanos adversarios de otros partidos. Se cree que si esos sondeos de opinión llegasen a mostrar una sensible baja en las preferencias de su candidato, estaría encendiéndose la  alerta roja en la cúpula priísta.

Muchos de los que creyeron que Peña Nieto sería un excelente candidato ya no están tan seguros, lo que proyectado en términos de alcanzar la Presidencia el año próximo, las dudas serían muchas sobre si sería el hombre capaz de hacer un buen papel al frente de los destinos de la nación. La gente común y corriente, en sus comentarios de sobremesa, en tertulias familiares, reuniones de amigos e incluso en las pláticas de cantina en donde se suele arreglar el mundo, sus opiniones empiezan a estar divididas sobre si el PRI no se habría equivocado con su candidato.

Claro que la discusión de muchos estriba en que qué es lo que requiere México, si un Presidente preparado, culto, y que sea una enciclopedia andando para saber quién es quién en los precios o alguien que con habilidad, sensibilidad y pragmatismo político y un buen equipo en el gabinete, venga a resover la enorme cantidad de pendientes que ha dejado la actual administración que encabeza Felipe Calderón para quien no ha habido otra prioridad que la guerra contra las mafias, una lucha armada que tiene hasta la madre a millones de mexicanos por tanta sangre derramada –se calcula que la cifra se encamina hacia los 70 mil muertos en lo que va del sexenio–, y porque las actividades de la delincuencia organizada y del narcotráfico siguen como si nada.

Son varios los factores por los que se habla de una posible sustitución de Peña, aunque el propio dirigente de ese partido, Pedro Joaquín Codwell, ha dicho y reiterado que eso no está considerado para nada en la cúpula del tricolor, no obstante que se sabe que el nuevo dirigente y el candidato no han tenido un trato estrecho políticamente. Aunque se sabe que ese ha sido siempre el estilo de ser del ex mandatario quintanarroense, ha llamado la atención que no ha salido en defensa de Peña, como sí lo hizo en su momento y en varias ocasiones su predecesor Humberto Moreira.

Dentro de las filas del tricolor hubo cuestionamientos porque el ex mandatario de Coahuila había llegado a ocupar la dirigencia del Revolucionario Institucional, como retribución de Peña Nieto de garantizarle el apoyo del partido de Elba Esher Gordillo para ‘amarrar’ el triunfo en las elecciones del 2012, lo mismo que gestionó con el Partido Verde. Es sabido que hubo disgusto a interior del PRI al no estar de acuerdo con eso, ni con el compromiso que suscribió con los representantes del Panal y del Verde Ecologista para garantizarles anticipadamente curules en el Congreso, dejando de lado a gente que había hecho méritos para lograr un lugar el Legislativo.

Tan motivaron enojo esas componendas, que entre las cosas que declaró Joaquín Codwell al llegar a la dirigencia del tricolor fue que se revisarían las alianzas acordadas con el Panal y el PVEM, lo que, dicen, a la dirigente magisterial le cayó en la punta del hígado esa declaración, y más porque Peña no salió a defender con vehemencia y de inmediato  lo ya pactado con la maestra. En las listas de legisladores plurinominales de Chiapas y de Sinaloa están –o estaban– en primera fila la hija de la lideresa magisterial, Mónica Arreola, y su yerno, Fernando González Sánchez.

Se afirma que si el PRI no respeta el acuerdo de Moreira y obligan a que el candidato no apoye a los familiares de Elba Esther Gordillo, ésta podría retirar su apoyo ofrecido a Peña y a su partido, hacer una declaración tronante e irse con su música a otra parte, lo que pondría en un predicamento no sólo al ex mandatario mexiquense sino al tricolor en pleno, y esto sería usado por el PAN-gobierno para festinarlo, criticarlo y hacer escarnio de lo que pudiera significar ese golpe político inesperado para el Revolucionario Institucional, justo en vísperas de que se inicien las campañas en abril próximo.

Frente a ese panorama real, ¿el PRI estará preparando un ‘Plan B’? ¿Pese a todo ese partido se la jugará con el mexiquense? Por lo demás, para los fieles seguidores del tricolor y quienes están con él, especialmente sus admiradoras y sus fans, Peña Nieto sigue siendo un candidato sólido y consideran que pese a todo, ganará en 2012.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Anuncios

Los comentarios están cerrados.