Finaliza el año muy mal

PAULINO CÁRDENAS

México acabará el presente año envuelto en una especie de círculo negro trazado por las circunstancias que le han dado vida a las desavenencias políticas y al olvido de las verdaderas necesidades que requiere el país en lo económico y en lo social, que debieron ser atendidas con atingencia y oportunidad por el régimen sexenal pero que el presidente Felipe Calderón ha dejado rezagadas por darle todo a su infructuosa guerra contra el narco y las mafias criminales, la cual ha acumulado dramáticas cifras de violencia y muerte que serán las máculas que lo seguirán por siempre una vez que termine su periodo.

Además de la inseguridad que sin la menor duda seguirá en el país, la peor herencia para los mexicanos en 2012 será la distancia entre gobierno y gobernados que cada vez continuará ahondándose por no atender sus necesidades, por seguir anteponiendo las ambiciones de poder de los grupos políticos, unos dispuestos a retener el mando federal y otros buscando reconquistarlo o por primera vez probarlo, pero todos dispuestos a cumplir su propósito sin importarles lo que la ciudadanía diga o piense, y dejando que el país se desmorone y se vuelva un peligroso polvorín que pudiera estallar en cualquier momento.

Este 2011 que termina volvió a quedar de manifiesto la incapacidad de la administración calderonista para frenar la corrupción e impunidad que todo corroe y que está presente en menor o mayor grado en prácticamente todas las áreas del sector público y privado; esto por no hablar del reiterado tema de la lucha armada que en 2012 traerá consigo el aumento de las espantosas cifras de muertos, desaparecidos, torturados, gente violada o vendida a las mafias, decapitadas, ejecutadas, enterradas en fosas clandestinas, y familias enteras desplazadas de sus lugares de origen por temor a morir, todo a causa de la guerra y la necedad de seguir con la misma estrategia de combatir la violencia con violencia.

En lo económico y lo social no hay nada que se avizore en el horizonte que pudiera ser de aliento y esperanza para los millones de mexicanos que siguen en espera de que las políticas públicas les solucionen el cúmulo de rezagos que hay en el país en esos dos importantísimos rubros, cuya desatención ha provocado que haya una mayor desigualdad de oportunidades, un mayor número de desempleados, una creciente pobreza en casi todo el país, que ha motivado que muchos pequeños y medianos empresarios –y aún los dueños de grandes negocios–, cierren sus puertas y se sumen al comercio informal o en el mejor de los casos se vayan de México.

En lo político en el 2012 este negro panorama se verá colmado por la lucha para retener el poder federal por parte del PAN-gobierno con su aspirante o para que el PRI lo reconquiste con un candidato venido a menos, en cuya descarnada lucha, por el hartazgo de la gente, podría resultar beneficiado el abanderado de las izquierdas quien hace seis años era considerado ‘un peligro para México’. Será una lucha en la que, como estan poniéndose las cosas, hasta pudiera haber víctimas mortales. No se trata de magnificar las cosas sino de ver en perspectiva el futuro inmediato con base a los hechos presentes y una mirada en retrospectiva sobre lo que ha padecido el país en los últimos cinco años.

Quizá para antes de que se realicen las elecciones en julio próximo, México podría estar viviendo una etapa inédita de su historia contemporánea, ya que existe la sospecha de que el gobierno que encabeza Calderón pudiera darle luz verde a Washington para que agentes de la DEA, el FBI, la ATF o el ICE, actúen –como ha trascendido que sucede desde hace tiempo–, para sumarse a los los operativos contra los sicarios de los capos en muchas regiones del país. Incluso se habla de que podrían, en un momento dado, venir tropas de la Fuerza Delta y otras similares a combatir a los narcos.

Esto no se descarta ya que el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Interna norteamericanos, insisten en que los cárteles de la droga que operan en México pudieran estar en tratos con grupos extremistas islámicos y reuniéndose en países cercanos al nuestro, para planear posibles ataques a instalaciones estratégicas de Estados Unidos con aliados que la inteligencia norteamericana considera que ya estarían del lado americano. Las sospechas de que Al Qaeda pudiera estar detrás de esos planes secretos, no cesan en la Casa Blanca.

Igual que Vicente Fox, quien sacó al PRI de Los Pinos con la promesa de un ‘cambio’ que nunca llegó, el también panista Felipe Calderón prometió las perlas de la virgen durante su campaña y no cumplió. El michoacano había prometido terminar con la creciente polarización entre ricos y pobres, había prometido reformas económicas, financieras y políticas que permitirían a todos acceso a créditos, prometió que bajarían los impuestos para la gente de menores ingresos, y prometió ser el ‘Presidente del empleo’. Sobre el proceso de cambio, tampoco hubo tal. No siquiera el intento.

No obstante, prefirió comprar la idea de declararle la guerra a la mafias para reivindicarse ante los mexicanos que no votaron por él y con los que se sintieron robados con la elección del 2006 que consideran que ganó Andrés Manuel López Obrador. Pero esa decisión, tomada sin consultarle a nadie ni pedir opiniones sobre los riesgos que entrañaba, lo ha llevado con el tiempo a un callejón sin salida. El optimismo con el que inició esa guerra contra los capos y sus sicarios pronto empezó a venirse abajo. Hoy esa infructuosa lucha significa para él una encrucijada de vida.

Al final, igual que su antecesor, prefirió emular los vicios del priísmo que tanto había criticado cuando fue legislador y dirigente de su partido. Constantemente invoca en sus discursos la democracia y afirma que en aras de ella actúa; pero la democracia no es garantía de un buen gobierno. Ni él, ni su antecesor, han tenido el vigor ni la energía ni el talento político que se requiere para revertir la tendencia y hacer un buen gobierno. Ahora habrá que esperar lo que sucede en los últimos meses de su sexenio, aunque nadie cree que lo que no logró hacer en cinco años, lo pudiera hacer en el poco tiempo que le queda. Si para algunos el 2011 finaliza muy mal, para otros el 2012 creen que será una pesadilla en lo político, en lo económico y en lo social.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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