Los buenos deseos del año

PAULINO CÁRDENAS

Todo mundo inició el año nuevo con los tradicionales buenos deseos para que las cosas marchen mejor que en los pesados doce meses que acaban de concluir. No obstante la necia realidad parece tener listas algunas sorpresas y escollos para que esos sueños de bienaventuranza no lleguen a concretarse. Se da por hecho que el clima de inseguridad y violencia no cambiará, sino al contrario, se acendrará más por las hostilidades entre las fuerzas gubernamentales y los comandos criminales al servicio de los capos, con los consecuentes resultados de sangre y muerte por el cobro de más vidas en todo el país en esa lucha armada, cuya estrategia seguirá siendo la misma.

A eso habrá que sumarle el ambiente político que cada vez se irá descomponiendo más conforme se acerca la fecha de la elección presidencial, al grado de que no es descartable que por la lucha del poder pudieran registrarse hechos inéditos, ya que las cosas se irán poniendo cada vez más al rojo vivo, no sólo por el tono de las declaraciones y acusaciones como se ha visto hasta ahora, porque para nada el PAN-gobierno quiere que el PRI llegue a Los Pinos. Incluso dicen que para evitarlo, en la casa presidencial estarían dispuestos a empujar el triunfo del Señor de las Izquierdas. De ese tamaño las cosas.

Este panorama nada alentador, aunado a las circunstancias que seguirán prevaleciendo en detrimento de la economía de millones de familias mexicanas, podrían constituirse en el despropósito del nuevo año, que echaría por tierra  los buenos deseos de la gran mayoría de los mexicanos lanzados al aire  la noche del 31 de diciembre para ellos y los suyos, para este año que apenas comienza. No es cosa de echarle a perder el optimismo a nadie, sino simplemente de echar una somera mirada al ayer y otra al mañana sexenal que para efectos prácticos comienza hoy.

En las filas del partido albiazul están muy conscientes de que la población ya no está dispuesta a votar por tercera vez por su candidato, no obstante la lucha que se haga con quien resulte triunfador en la elección interna de febrero próximo; menos si se empeña el máximo mando en que sea Ernesto Cordero el abanderado. Los resultados tan pobres de los dos sexenios panistas ha sido suficiente para que la gente prefiera otra opción, aunque sea la de volver a darle al PRI su voto, lo que quedó de manifiesto en las elecciones intermedias del 2009.

Tanto Enrique Peña Nieto del PRI, como el candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, han asegurado aseguraron que arrasarán en la contienda de 2012 para sacar al PAN de Los Pinos. Para ellos el PAN no cuenta. El ex mandatario mexiquense afirmó que “para que los tribunales no se equivoquen” –refiriéndose al caso de la anulación de las elecciones en Morelia–, el tricolor prepara un triunfo contundente en las elecciones del próximo año.

López Obrador afirmó que el próximo 1 de julio él ganará con una amplia ventaja a sus adversarios pues, a diferencia de 2006, hoy tienen una organización electoral fuerte. “Yo creo que vamos a obtener una ventaja mayor. En 2006 teníamos mucho apoyo, mucho entusiasmo de la gente, pero no teníamos organización. Ahora hay cuatro millones de protagonistas del cambio verdadero, porque es insoportable ya la situación actual”.

Ambos precandidatos coincidieron en señalar que evitarán que el narcotráfico pretenda inmiscuirse en el proceso electoral o que algún cártel quiera influir a favor de un candidato, tanto en lo que respecta al PRI y sus aliados, como por parte de las izquierdas unidas. Ese mismo llamado ha hecho el IFE a todos los partidos que participarán en la contienda electoral que se avecina a mediados de año.

Para el PAN-gobierno, el narco marcó la agenda política en Michoacán en donde perdió las elecciones para gobernador la hermana del presidente Felipe Calderón, Luisa María. Incluso con su influencia se logró que las autoridades electorales anularan la elección de Morelia, la capital, por supuestas graves anomalías en el proceso. No obstante, cuando sucedió el crimen del candidato priísta Rodolfo Torre en Tamaulipas en víspera de las elecciones, no hubo el mismo tamaño de alharaca mediática por parte de los panistas y su jefe supremo.

Se cree que esa estrategia de culpar al narcocrimen en el proceso electoral de este año será parte fundamental de la campaña de quien resulte candidato de Acción Nacional, ya que la propia perdedora de la contienda michoacana del año pasado, y su hermano el Presidente, dieron la pauta de que por ahí caminará la campaña de ese partido con miras a las próximas elecciones de este año. Esto, junto con el empeoramiento de la guerra armada contra el crimen organizado, daría la pauta que se busca para justificar la petición a las autoridades electorales para suspender los comicios, por no haber garantías para los votantes. Suena descabellado aunque nada irreal ese escenario.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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