¿Zedillo sin inmunidad?

PAULINO CÁRDENAS

El juez español Baltasar Garzón aseguró que la inmunidad no aplica para el ex presidente Ernesto Zedillo, quien enfrenta una demanda por crímenes de lesa humanidad tras la matanza de 45 personas en Acteal, Chiapas, en diciembre de 1997. El gobierno de Felipe Calderón envió en noviembre pasado una nota diplomática al Departamento de Estado norteamericano en la que solicita se reconozca la inmunidad legal en su calidad de ex jefe de Estado para que no se le dé curso a la acusación presentada por un prestigiado bufete de abogados de Estados Unidos, invocando la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera. Se está en espera de una respuesta.

El magistrado –famoso por ser azote de los abusivos del poder– señaló que aunque no conoce a profundidad el caso, desde su punto de vista no es válido aplicar la “inmunidad soberana” a la que apela el ex mandatario, pues ésta no comprende a las personas que ya dejaron de ejercer el poder presidencial. Y a pregunta expresa, señaló que aunque la Corte Penal Internacional de La Haya –de la que fue miembro hasta hace poco–, tenga una denuncia en contra del presidente Calderón por crímenes de lesa humanidad, no significa que vaya a poner bajo investigación al actual mandatario mexicano, al cual tampoco se le puede endilgar, dijo, el calificativo de “genocida”.

¿Por qué esa petición al Departamento de Estado norteamericano del gobierno caderonista a favor de Zedillo? ¿Fue de motu proprio? ¿Fue a solicitud del ex mandatario? ¿No osbante el deslinde que quiso hacer el juez español, no deja de preocupar a Los Pinos su opinión ya que en esa Corte de La Haya está radicada una acusación similar contra el mandatario panista por los miles de muertos, las desapariciones forzadas, las violaciones a los derechos humanos y la impunidad que ha privado en torno a su guerra contra el narco? ¿Qué pudiera pasar cuando Calderón deje el cargo a finales de noviembre, y aún después de años de haber sido Presidente?

La denuncia contra el ex mandatario mexicano fue presentada en septiembre pasado ante la Corte Federal en Hartford, Connecticut, ya que en ese estado de la Unión Americana reside. Supuestos familiares de algunas de las 45 víctimas de la masacre de Acteal, entre ellas 15 niños, demandaron al ex mandatario por acciones y omisiones durante los hechos sucedidos el 22 de diciembre de 1997, así como de encubrimiento de los responsables. El grupo de Las Abejas, de origen maya-tzotzil cristiano y pacifista, cuyo objetivo es promover la paz, se deslindó de esa demanda.

Como se sabe al inicio del sexenio de Zedillo se dio el llamado ‘error de diciembre’ llamado así por su antecesor Carlos Salinas de Gortari, a lo que aquel respondió que éste había dejado prendido con alfileres la economía. Incluso sus abogados sugieren que la acusación en su contra en la Corte Federal estadounidense podría tratarse de una venganza. Como sea, en septiembre del año pasado un supuesto grupo de familiares de las víctimas que dizque prefirió quedar en el anonimato, interpusieron una demanda en el estado donde Zedillo es profesor en la Universidad de Yale, a través de la prestigiada y muy cara firma de abogados Rafferty, Kobert, Tenenholtz, Bounds & Hess.

En noviembre pasado, no se sabe si de motu proprio o a petición expresa del acusado, la cancillería mexicana solicitó oficialmente al gobierno norteamericano inmunidad soberana a favor del ex mandatario que gobernó México de diciembre de 1994 a noviembre de 2000. Aunque esa dependencia se negó a proporcionar detalles sobre la petición realizada ante el Departamento de Estado, autoridades diplomáticas dijeron que la Embajada de México a cargo de Arturo Sarukhán se encargó de presentar la solicitud, entre otros argumentos, por el carácter de ex mandatario del demandado.

Trascendió que esa solicitud invocaba la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera (FIAS por sus siglas en inglés), que entró en vigor en 1976. No obstante, los abogados de los supuestos familiares de las víctimas señalaron que la denuncia era viable, ya que existe la Ley de Protección a Víctimas de Tortura, que data de 1991, así como la de Protección y de Reclamos por Agravios a Extranjeros, de 1992, las cuales permiten a ciudadanos de otros países emprender acciones legales en las cortes de Estados Unidos contra presuntos responsables.

Después que el gobierno de Calderón solicitó en noviembre al de Estados Unidos que se aplique la inmunidad soberana a Zedillo, el 6 de enero pasado sus abogados pidieron también al Departamento de Estado pronunciarse sobre esta inmunidad legal en su calidad de ex jefe de Estado y a rechazar su responsabilidad en los delitos que se le imputan. ¿Qué pasaría si a Zedillo se le declara culpable de crímenes de lesa humanidad? ¿Se le juzgaría? ¿Iría a la cárcel? ¿Ese es el temor en Los Pinos con la acusación en La Haya contra el mandatario panista, pese al capotazo del juez Garzón? Porque su guerra lleva más de 60 mil muertos, no 45 como la masacre de Acteal.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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