Doble temor en Washington

PAULINO CÁRDENAS

Mientras que al gobierno de Washington le preocupan el asunto del avance en México del narco, y la advertencia de la ONU de que el mundo estaría al borde de una nueva recesión global y si los problemas que afectan la economía y finanzas de varios países de Europa no se superan en el corto plazo su efecto podría llegar a la Unión Americana, acá esos dos temores de la Casa Blanca le tienen sin cuidado al gobierno mexicano; cree que todo se arregla con la retórica discursiva.

La Organización de Naciones Unidas estimó un crecimiento máximo de la economía mexicana de 2.5 por ciento para 2012, en contraste con el pronóstico de 3.5 por ciento de las autoridades mexicana, quienes seguramente volverán a decir que nuestra economía y finanzas están blindadas y que esos vaivenes le hacen los mandados a nuestro país. En cuanto al tema del narco y su avance dirán que eso está bajo control, con un letrero que dice ‘no disturb’ ya que todos andan en la onda electorera.

Para la Casa Blanca el anuncio de una posible recesión global que pudiera volver a afectar la economía y las finanzas norteamericanas, en pleno inicio de proceso electoral es una mala noticia, ya que a Barack Obama los republicanos le han reprochado su incapacidad para restaurar los efectos del crack de septiembre de 2008, del cual el vecino país del norte no se ha podido recuperar plenamente. Otro golpe a las finanzas norteamericanas por un efecto dominó europeo podría hacer recrudecer la agudización de su crisis y la prolongada falta de desarrollo a causa de la austeridad, obligada por las circunstancias.

La advertencia que el mundo estaría al borde de una nueva recesión global si los problemas que afectan la economía y finanzas de varios países de Europa no se superan en el corto plazo, es un anuncio que para efectos de que Obama prolongue otros cuatro años su mandato vendría a ser su segura virtual derrota anticipada, ya que ese problema pondría en un predicamento al actual gobierno norteamericano ya que la desaceleración se restringiría aún más lo que afectaría a todos los sectores productivos de esa nación.

La ONU dijo que era ‘muy posible’ que la crisis de la deuda se extienda a las grandes economías europeas, lo que resultaría en una contracción del crédito a nivel mundial y una eventual caída de las bolsas. Precisó que una recesión en Europa o en Estados Unidos no es suficiente para provocar una recesión global, pero ‘el colapso de ambas economías seguramente sí lo podría ocasionar’. Esto evidentemente le pegaría también a México cuyo comercio exterior depende de la suerte norteamericana.

En Estados Unidos, una escalada de la disputa política entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto podría dar lugar a medidas de austeridad que reducirían la confianza del consumidor, afectarían al mercado de la vivienda y daría lugar a nuevos riesgos para los bancos. Los especialistas comentan que en un escenario pesimista, el contagio de la deuda soberana podría asfixiar el crédito en el mundo y provocar un crack en los mercados financieros, tal como ocurrió con el colapso de Lehman Brothers Holding en 2008, advirtió el informe dado a conocer en la sede de la ONU en Ginebra.

Pero si algo le faltara a la Casa Blanca, está la preocupación que significa tener en su frontera sur otra grave amenaza como lo es el avance de los capos de narco en México y la latente advertencia de su Departamento de Estado, y de Seguridad Interna, que se toman muy en serio cualquier amenaza relacionada con la seguridad, de que pudieran alguno de los líderes del los cárteles vincularse –como se teme que ya lo estuviesen haciendo desde hace algún tiempo–, con alguna importante célula extremista islámica.

La rama saudí de la red terrorista internacional Al Qaeda ha instado a sus seguidores a atacar las instalaciones petroleras de los países que suministran crudo a Estados Unidos, entre los que citó a México, Venezuela y Canadá. Esto no ha sido tomado en cuenta en México, pero en Washington es una amenaza de primer orden de atención. Las instancias del Pentágono y de inteligencia norteamericana y combate antinarcóticos coinciden en que después de la muerte de Osama Bin Laden por parte de un comando de élite norteamericano en mayo del años pasado, pudiera estarse organizando una venganza.

De ahí que la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, haya dicho hace dos días que sus áreas de inteligencia tienen un ojo puesto en lo que sucede en Oriene Medio y en el Cuerno de Africa, y otro ojo en lo que acontece en México y en Centroamérica con el avance y los movimientos de los capos de la droga, que sabe que se mueven con toda libertad en nuestro país y en las naciones aledañas. En tanto el gobierno mexicano no quiere saber  más que de las elecciones federales de julio.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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