Beatriz va por el DF

PAULINO CÁRDENAS

Si Enrique Peña Nieto y Beatriz Paredes Rangel ganan, uno la Presidencia de la República, y otra el Distrito Federal, el poder del país entero volverá de hecho, para bien o para mal, a manos del PRI. Habría que decir que ella, desde que en 2006 aspiró a ser jefa de gobierno y quedó en tercer lugar frente a Marcelo Ebrard y Demetrio Sodi, no pensaba bien a bien volver a intentarlo, aunque en su fuero interno seguía latente el anhelo. Fue hasta que el ex mandatario mexiquense pronunció su nombre como la mejor para contender por la capital del país, que le latió fuerte el corazón. Aunque algo ya sabría de antemano la noticia la tomó por sorpresa.

El virtual ‘destape’ fue el 25 de septiembre pasado, en el contexto del quinto informe de labores del ex perredista –ahora senador por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)– René Arce, cuando en entrevista el ex gobernador del estado de México aseguró que si ella aceptaba participar en la contienda por la jefatura del Distrito Federal, él la respaldaría. Esto lo mencionó minutos después de que Arce había expresado su apoyo a las aspiraciones del político mexiquense en su candidatura presidencial.

Al concluir el acto, se le preguntó a Peña Nieto a quién preferiría para el GDF, si a Arce o a Paredes, y comentó que aunque había que escuchar los pronunciamientos que hicieran quienes aspiraban a la jefatura, “es claro que mi identificación es con Beatriz Paredes. Es correligionaria, es mi amiga, y habrá que escuchar pronto si hay definición por parte de ella por participar, y de ser así, pues evidentemente tendrá todo mi respaldo y todo mi apoyo y toda mi simpatía”.

En una de sus primeras declaraciones sobre el pronunciamiento que hizo sobre ella el precandidato único del PRI a la Presidencia de la República, la ex legisladora indicó que la ciudad de México requiere una alternancia en la forma de gobernar y que es hora de un cambio en el que se escuche a todos los habitantes de la megametrópoli mexicana.

Muchos dan por hecho que Paredes Rangel podría recuperar el último bastión que le queda al PRD –el cual ha tenido bajo su mando desde 1997–, debido en gran parte a que muchos capitalinos están hartos de los gobiernos demagógicos y autoritarios con los que ha manejado la ciudad de México, sin desdoro de la larguísima experiencia que tiene en su amplia carrera política la ex diputada.

Ni juntos, sus otros dos contrincantes –Miguel Angel Mancera, ex procurador capitalino que representará a las izquiedas capitalinas, y la activista Isabel Miranda de Wallace designada por ‘dedazo’ por la cúpula del PAN que se maneja desde Los Pinos–, le llega a los tobillos a la virtual candidata única al gobierno del Distrito Federal.

La ex gobernadora de Tlaxcala ha sido senadora y diputada federal y local en varias ocasiones; presidenta nacional de su partido; subsecretaria de Gobernación y Reforma Agraria; lideresa de la CNC y embajadora de México en Brasil y Cuba, entre otros cargos. Presidió el Congreso en tres ocasiones, 1979, 2001 y 2002; la Cámara de Diputados en la LIII Legislatura, y el Senado en la LVII.

Por sus pugnas internas, el PRD acabó eligiendo al ex procurador Mancera, quien no es perredista ni pertenece a ninguno de los otros partidos de izquierda a los que representará en la contienda para suceder a su jefe en julio próximo. Además,su experiencia administrativa es reciente como lo señaló Beatriz Paredes. “Lo que conoce es su materia (la procuración de justicia), porque tiene muy poco de haberse incorporado a la función pública”, resaltó.

Sobre la señora Miranda de Wallace, la ex gobernadora de Tlaxcala sostuvo que “el PAN tomó una decisión y seguramente los militantes activos de ese partido deben haberse sorprendido, pero es una decisión de ellos y no la juzgo”. Dijo que “el Distrito Federal merece capacidad, experiencia y honradez, y nosotros tenemos todo eso”. La ex legisladora se avocó de inmediato a armar su equipo con el que podría arrebatarle al PRD su útimo bastión de donde se provee no sólo de votos sino los recursos económicos de las campañas de los jefes de gobierno.

La penúltima columna que sostenía al perredismo era Michoacán, pero el pasado viernes 20 de enero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación avaló la legitimidad de la elección de gobernador de ese estado celebrada el domingo 13 de noviembre pasado, y ratificó el triunfo del priísta Fausto Vallejo Figueroa.

Por lo pronto, Beatriz Paredes habrá de demostrar que, aún sin infraestructura ni las redes de complicidad que ha ido desde hace tres lustros tras el dinero en el DF, el PRI puede lograr el triunfo para el tricolor. Y si a la par gana Peña Nieto la Presidencia en julio próximo, México quedaría de hecho en poder cuasi absoluto del Partido Revolucionario Institucional, para bien o para mal.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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