Holder oculta información

PAULINO CÁRDENAS

El Procurador General de Justicia norteamericano, Eric Holder, podría ser acusado de desacato por el Congreso de su país, al negarle información confidencial a los integrantes de la comisión que están a cargo de analizar hasta sus útlimas consecuencias lo que hay detrás del operativo ‘Rápido y Furioso’, cuya revelación pública considera el fiscal que ‘tendría un negativo efecto’ entre agencias del gobierno norteamericano y por ende también con las de México. Lo que resulta obvio es que sabe todo sobre ese plan, fraguado con la anuencia del Departamento de Justicia y operado por la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, conocida por sus siglas en inglés como la ATF.

Lo que también es cierto es que el cártel más favorecido por ese tráfico ilegal de armas, desde que el operativo se llamaba ‘Receptor Abierto’ en la administración de George W. Bush, ha sido el de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quien desde hace once años, después de que sobornó a autoridades para que pudiera escapar de la cárcel de Puente Grande, Jalisco a tan solo 40 días de que el panista Vicente Fox tomara posesión como Presidente, ha venido ampliando sus operaciones, además de México, en algunas naciones de Sudamérica, Centroamérica, Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia.

No hay que olvidar que Vicente Zambada Niebla, alias ‘El Vicentillo’ –hijo de Ismael ‘Mayo’ Zambada, socio del ‘Chapo’– quien fue extraditado a Estados Unidos donde será juzgado por vínculos con el crimen organizado, dijo a través de sus abogados que existía un pacto entre la DEA y el cártel de Sinaloa supuestamente para dar información a esta agencia antinarcóticos de otras organizaciones criminales, a cambio de poder pasar droga a Estados Unidos sin ser molestados ni detenidos.

Señala el fiscal estadounidense que existen datos clasificados de evidencias reunidas tanto en su país como en el nuestro que pueden ser utilizadas en juicios en cortes estadounidenses contra capos de las mafias, por lo que no sería prudente hacerlos públicos ya que son documentos internos muy delicados. “Administraciones anteriores han reconocido que una comunicación interna robusta y la habilidad del poder ejecutivo para responder a requerimientos legislativos se vería afectado si se revelaran nuestras comunicaciones internas”, dijo recientemente.

El fiscal norteamericano pudiera ser acusado de desacato. La mayoría repubicana en la Cámara de Reprsentantes del vecino país considera que Holder estaría ocultando información que le han estado exigiendo los representantes populares, para saber bien a bien que hay detrás de ese operativo de tráfico ilegal de armas, aprovechando que en Estados Unidos hay manga ancha para que cualquiera vaya y compre armas como si se tratara de comprar tamales en México, gracias a la Segunda Enmienda a la Constitución norteamericana que otorga el derecho a cualquier ciudadano estadounidense a poseerlas.

Hay indicios claros que el beneficiario de ese tráfico de armas ha sido el dirigente del cártel de Sinaloa. Acaso por ello ‘Rápido y Furioso’ se ha convertido en un gran problema y un agudo dolor de cabeza para la administración de Barack Obama, heredada de algún modo por su antecesor George W. Bush, cuando ese programa llevaba el nombre de ‘Receptor Abierto’, el cual tenía el mismo objetivo de hacer pasar armas ilegalmente a México, dizque para seguirle la pista a los capos que operan en nuestro país. ¿Por qué Eric Holder oculta información?

Según reportaban en noviembre pasado los periodistas Andrew Kennis y Jason McGahan en un texto para la revista Proceso en base a la conclusión de un informe realizado por los congresistas estadunidenses Darrell E. Issa y Charles E. Grassley, el cártel de Sinaloa fue el principal destinatario de las armas de la operación estadounidense ‘Rápido y Furioso’; es decir que ese operativo acabó por beneficiar al cártel del ‘Chapo’.

Señalan los periodistas que hasta el 27 de febrero de 2010 habrían terminado en manos del mencionado cártel un total de mil 26 armas de Rápido y Furioso, de las más de 2 mil que habrían entrado ilegalmente a Méxio. Esto habría sido con la intervención directa de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, supuestamente con el conocimiento, la anuencia y quizá la ayuda de autoridades mexicanas. De otro modo no se explicaría cómo tantas armas pudieron pasar ilegalmente de Estado Unidos a México por la frontera durante varios años.

El asunto está muy complicado para Holder. ¿Acaso no querrá dar más información al Congreso de su país, entre otras cosas porque el asunto salpicaría a los dos gobiernos federales panistas? Por lo pronto el Congreso norteamericano está a punto de fincarle responsabilidades por desacato, lo que sería un escándalo y le pegaría de frente a las aspiraciones de Barack Obama de repetir otros cuatro años como Presidente de aquella nación. Mientras tanto los miembros del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes de su país, no le quitan la mira al fiscal general.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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