Continuará la intromisión

PAULINO CÁRDENAS

Pocos creen que Felipe Calderón cumpla su palabra que de aquí en adelante será un presidente demócrata respetuoso del proceso electoral y de que ya no volverá a entrometerse en apoyo de su partido y de la precandidata panista Josefina Vázquez Mota. La apuesta de quienes lo conocen más bien es en el sentido de que el jefe del Ejecutivo más temprano que tarde seguirá con su incontinencia verbal, combinando cada vez que le plazca su rol de jefe de campaña de la abanderada de Acción Nacional con el de mandatario de medio tiempo.

Entre otras cosas la oposición le achaca que el michoacano utilizar recursos públicos y tiempo que debería dedicarle a asuntos verdaderamente de trascendencia para el país, en su afán de querer empujar a como dé lugar la candidatura de quien ni siquiera era su preferida para que enrbolara la causa panista con miras a las elecciones de julio próximo para elegir a su sucesor. Eso habrán de esgrimir ante el IFE tanto la cúpula priísta como la perredista, en busca de una medida sancionatoria que nunca llegará en contra del mandatario panista.

La razón es simple: para empezar, el propio titular del Insituto Federal Electoral señaló que no estaba enterado del affaire que suscitó la intromisión de Calderón en el proceso electoral y que se enteró después, lo que es indicativo de que cuando llegue la queja del PRI y del PRD por esa descarada intromisión, Leonardo Valdés Zurita le irá a dar largas al asunto y ninguna sanción habrá de aplicarse al infractor, como lo marcan tanto  el artículo 134 de la Constitución y el 228 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, Cofipe. De hecho Calderón no tiene nada qué perder porque ya va de salida.

Si vuelve a meterse –como lo hizo a su favor Vicente Fox hace seis años y nada sucedió–, para apoyar al PAN y a su candidata, no pasará nada. Él mejor que nadie lo sabe. Por ello, quienes lo conocen aseguran que a la hora que se le pegue la gana le valdrá sorbete volver a empujar a Josefina Vázquez Mota, a quien el pasado jueves quiso hacer creer a los consejeros de Banamex  que de veras la precandidata panista había avanzado tanto en las preferencias en la oscuridad de la noche, que quedó a sólo 4 puntos porentuales del priísta Enrique Peña Nieto por arte de nadie sabe qué magia.

De hecho en el discurso que pronunció en ese sentido durante la ceremonia del Día de la Bandera el viernes pasado en el zócalo capitalino, le dio vueltas al asunto para no mencionar si dijo o no dijo lo que dicen que había dicho un día antes, en la famosa reunión con los consejeros bancarios donde presentó los resultados de una seudoencuesta hecha por encargo, cuyos resultados ni siquiera fueron participados al IFE como mandan las reglas del juego en cuanto a la obligación de las encuestadoras.

Para la oposición lo que causó más revuelo fue Calderón se entrometió indebida y flagrantemente a favor de su partido y su virtual candidata, aunque a decir verdad, de entre los más de 700 asistentes, pocos creyeron las cifras que mostraban el supuesto súbito acercamiento en las preferencias de la abanderada panista respecto al puntero natural. De hecho al precandidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador en esa encuesta ni lo pelaron.

Al respecto el tabasqueño se abstuvo de entrarle a la discusión de lo dicho por Calderón con los consejeros de Banamex. Dijo: “Si comento algo en contra del PRI, el PAN aplude; si digo algo contra el PAN, el PRI lo festeja”. Al final de cuentas, señaló, “PAN  y PRI son lo mismo”. Estimó que lo que digan sobre las encuestas no importa porque, aseguró, su movimiento tiene garantizados 20 millones de votos en todo el país para las elecciones del julio próximo, por lo que considera que ‘volverá’ a ganar la Presidencia.

Durante la ceremonia conmemorativa del Día de la Bandera, el mandatario panista quiso hacer una especie de acto de contrición, al señalar que “como jefe del Estado mexicano he actuado y actuaré en todo momento como demócrata en este proceso electoral que, estoy cierto, debe ser caracterizado por la equidad y la pluralidad”, lo cual un día antes no fue así. Enfatizó que respetará el resultado de los comicios y a quien sea el vencedor a través del voto libre de todos los ciudadanos. ¿Será?

Pocos creen que de la noche a la mañana al Presidente le haya surgido lo demócrata, cuando desde hace meses que su comportamiento ha mostrado lo contrario. A como dé lugar pretende que el candidato del PRI no llegue a ocupar la silla en Los Pinos. Su priísmofobia lo tiene atrapado por lo que sin duda seguirá absorto en la enajenante necedad de seguirse metiendo en el proceso electoral. De hecho es la estrategia que él mismo se ha diseñado para ponerle piedras en el camino al ex mandatario mexiquense, quien todo indica que va derecho a convertirse en su sucesor el primero de julio próximo.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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