Janet pudo más que Galván

PAULINO CÁRDENAS

La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, vino a sepultar lo dicho hace unos días por el general Guillermo Galván, secretario de la Defensa Nacional, quien durante la celebración de la Marcha de la Lealtad advirtió del rotundo fracaso de la estrategia de guerra de Calderón. La influyente funcionaria del gobierno de Barack Obama dijo en su visita a México que la fallida estrategia de guerra armada contra los cárteles de la droga “seguirá”, y no sólo eso, “sino que la vamos a profundizar y vamos a perseverar en ella”.

Esto significa una clara afrenta a lo expresado por el general secretario, quien tendrá que rumiar solo sus advertencias hechas de cara a la nación sobre el fracaso de la guerra que emprendió el mandatario panista contra las mafias, por lo que la seguridad interior del país está bajo grave amenaza, lo que equivale a un reconocimiento tácito de que la estrategia gubernamental contra el crimen organizado no ha funcionado no obstante que la señora Napolitano viene con la espada desenvainada a decir que la estrategia seguirá.

Resulta obvio que la influyente funcionaria norteamericana vino a México a tirar línea y a supervisar en corto lo que está haciendo el gabinete de seguridad de nuestro país, que se ha visto obligado a manejarse al compás que le tocan desde el Departamento de Estado norteamericano a través de la Iniciativa Mérida. El que paga quiere mandar. Lo dicho por el general Galván, de reconocer que la estrategia impuesta por la Casa Blanca y que ha seguido al pie de la letra el presidente Calderón, ha sido un rotundo fracaso, no gustó en Washington.

El general secretario habló aquel jueves 9 de febrero como ningún otro funcionario del gabinete de seguridad lo había hecho, incluido el Presidente que comanda las fuerzas armadas, al señalar que en algunas regiones del país la delincuencia organizada se apropió de las instituciones del Estado y diversificó sus poderosas actividades para despojar a la sociedad de lo que por derecho le corresponde, generando un clima de violencia inusitado. De ahí que la visita de la funcionaria fue aprovechado por ésta para ponerle punto a las íes sobre la campaña contra el narcocrimen.

De esta manera, en esa fracasada guerra contra el narco México seguirá poniendo los muertos, mientras que en Estados Unidos el consumo de drogas continuará igual o peor. Para paliar este entuerto, la propia secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, dijo ayer en el Congreso de su país al tratar de defender el presupuesto para la Iniciativa Mérida, que México, junto con Colombia, ‘transitan por un periodo de intensiva inversión de capital en academias de policías, prisiones y tribunales, a equipo y entrenamiento’, como si ignorara la realidad que acontece en nuestro país. Y le volvió a echar flores a Calderón.

De poco sirven los elogios de las funcionarias de la Casa Blanca a favor del mandatario panista  en su lucha armada contra las mafias, cuando los mexicanos están más que conscientes del rotundo fracaso de su estrategia de guerra, que la señora Napolitano viene no sólo a defender sino a dictar la orden de que siga, desdeñando lo que dijo el general Guillermo Galván sobre el peligro que se cierne en México por el avance de los cárteles de la droga y su empoderamiento en el país.

En esta visita ya no hubo resistencia de parte del gobierno mexicano en aceptar que México pudiera ser trampolín de grupos extremistas islámicos, tema en el que ha venido insistiendo Janet Napolitano desde el año pasado, manifestando su temor de que alguno de los grupos pertenecientes a Al Qaeda pudieran establecer alianzas con alguno de los cárteles que operan en México para atacar instalaciones estratégicas norteamericanas, sugiriendo incluso el nombre de Los Zetas. En esta visita el tema salió a relucir.

El gobierno calderonista está dispuesto a colaborar con el de Estados Unidos para prevenir la presencia del terrorismo internacional en nuestro país. A la señora Napolitano se le preguntó si la firma de dicho convenio entre ambos países respondía a una preocupación del gobierno estadunidense porque la violencia en la frontera mexicana favoreciera el tránsito de terroristas hacia su país, y se limitó a responder que el documento se firmó “para prevenir” que eso pudiera ocurrir, a partir de la cooperación binacional.

Por cierto que fue criticada la Secretaría de Gobernación al dar por bueno lo que no dijo la señora Napolitano sobre ‘El Chapo’ Guzmán. La traductora achacó palabras a la funcionaria no dichas por ella y así se difundió a los medios, no obstante que a solicitud de su oficina, Gobernación se vio obligada a corregir el dislate y enviar por la noche la versión textual en inglés de la parte correspondiente a la equivocación que casi nadie atendió.

Así pues, la versión de que ‘El Chapo’ caerá como Osama Bin Laden, atribuido a Janet Napolitano, no se ajustó a la realidad. Plan con maña de un asunto que sonó más a sueño guajiro del gobierno calderonista. Otro más.

pcardenascruz@yahoo.com.mx




Anuncios

Los comentarios están cerrados.