Nadie le cree al ‘Coqueto’

PAULINO CÁRDENAS

Por más que le quieran dar visos de verdad, la historia que cuenta ‘El Coqueto’ sobre la forma en que según él logró escapar de la Subprocuraduría de Barrientos lanzándose desde un tercer piso por una ventana después de zafarse de las esposas y quitarse un grillete que lo tenía inmovilizado de pies y manos, nadie la cree. Tanto cuento chino empieza a parecerse a las explicaciones que se daban con el caso de la niña Paulette y que le costó el cargo al procurador Alberto Bazbaz a quien sustituyó el actual fiscal estatal mexiquense Alfredo Castillo, quien tiene en sus manos el caso del asesino serial de mujeres.

Todo lo que se ha dicho sobre su detención, su fuga y su reaprehensión y lo que él mismo ha declarado, nadie lo cree. La historia de la zafada de esposa y grillete, y la descolgada, resulta inverosímil. Quien haya sufrido una fractura sabe la intensidad del dolor que se siente por lo que la lesión requiere atención médica de urgencia. El cuento de que cayó cuando trataba de bajar desde un tercer piso colgándose de unos cables de teléfono y de una computadora, nadie lo cree. En cuanto a por qué se fugó, o dizque, el propio procurador mexiquense dijo que fue por ‘un acto de negligencia y no de corrupción’.

Lo que resulta inevitable es comparar el caso de ‘El Coqueto’ con el de la niña Paulette, hija de Mauricio Gebara y Lisette Farah, a quien habían dado por secuestrada y después de varios días de búsqueda en su casa y en varios lugares aledaños, apareció muerta al pie de su cama sin que nadie se haya percatado del cadáver, lo cual nadie creyó ese cuento que le costó el cargo al entonces procurador Alberto Bazbaz, después de las detenciones de las sirvientas y de los papás de las niñas, quienes al final quedaron en libertad. El caso de esa muerte quedó impune porque se dijo que la niña solita se había atorado al rebalarse y caer en la piecera de su cama.

El asunto lo manejó de hecho el entonces subprocurador regional en Cuautitlán Izcalli, Alfredo Castillo Cervantes, hoy titular de la Procuraduría de Justicia del estado de México, quien atiende directamente el caso del mutiasesino que ha resultado ser tan increíble como el de la niña Paulette. Una historia la del asesino serial, que nadie cree y que se da por hecho que no quedará impune. Ojalá.

El cuento del multiasesino de que se fracturó un pie al caer de unos ocho metros y que el impacto con el suelo le afectó algunas vértebras, y que aún así se pudo arrastrar por detrás del edificio de la Subprocuraduría de Barrientos, llegar a la carretera, pedir ayuda diciendo que lo habían atropellado y quien se paró a ayudarlo, dizque, según él, no quiso que lo llevaran a la Cruz Roja, sino que pidió que lo condujeran a la casa de un pariente, y el angel de la guarda accedió. Resulta absurdo creer que en el estado en que se hallaba, soportando el intenso dolor, en silencio, aguantándose como los machos, haya podido hacer lo que dijo cuando fue recapturado. Cualquier traumatólogo puede contradecir el tamaño de la mentira.

El feminicida César Armando Librado Legorreta, alias “El Coqueto”, tiene indignado al país. Pero no es sólo él, sino lo que cuentan las autoridades que ha habido alrededor de su caso. El sábado pasado, el gobernador del estado de México, Eruviel Avila, dio a conocer a través de su cuenta de Twitter, la recaptura del multiasesino por parte de policías ministeriales de la Procuraduría, tras cinco días de ser buscado, luego de que se fugara de la Subprocuraduría de Tlalnepantla. Dijo que pedirá al juez que se le aplique la pena máxima que es la prisión de por vida. El video ha sido repetido dia y noche casi como el de Héctor Bonilla. Algunas madres de las víctimas tiene su dudas de que el que fue recapturado sea el mismo que se fugó.

Ayer apareció otro factor que ahonda las sospechas de la ciudadanía sobre lo que pudo haber pasado en realidad en torno a la detención, fuga y recaptura del multiasesino. A través de una entrevista en MVS con Carmen Aristegui, ahora se sabe que ‘El Coqueto’ tiene una tía que es funcionaria de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. El nuevo dato está vinculado con el caso de uno de los custodios que está prófugo, Saúl Antonio Sánchez Ortega, quien al parecer tiene amistad con la tía del asesino, de nombre María del Rocío Legorreta, que trabaja en la Fiscalía de Procesos Norte.

Se dijo que el presunto feminicida y violador podría quedar paralítico tras sufrir lesiones en las vértebras al caer del tercer piso de la Subprocuraduría del estado de México ubucada en Tlalnepantla, de donde escapó la madrugada del pasado lunes 27 alrededor de las cinco de la mañana. Aunque se evaluaba la posibilidad de ser intervenido qirúrgicamente, no se descarta que pudiera quedar paralizado de las piernas. Hasta ayer se encontraba recluido en el área de atención medica del penal de Barrientos.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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