Aumenta violencia en México

PAULINO CÁRDENAS

La razón por la cual a ojos del Big Brother norteamericano existe la percepción de que México no va ganando la guerra que emprendió el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico y el crimen organizado, y la violencia sigue creciendo, es porque no existe lógica entre el discurso oficial sobre esa lucha armada y los hechos que acontecen cotidianamente en nuestro país en donde han sido desplegados miles y miles de efectivos militares, marinos y policías federales para enfrentar a los sicarios al servicio de las mafias en más de la mitad del territorio nacional.

Al comparecer ante el comité para las fuerzas armadas del Senado de su país, el general Charles H. Jacoby, responsable del Comando Norte estadounidense encargado de la defensa armada interna de Estados Unidos ante las nuevas amenazas surgidas de enemigos no convencionales, señaló que es “inaceptable” que la lucha contra el narcotráfico en México haya dejado cerca de 13 mil muertes en 2011 y admitió que la captura de capos del narcotráfico no ha tenido un efecto positivo en la percepción pública sobre la violencia.

Es tan incontrolable el avance de los capos que el alto funcionario militar aceptó que varios de ellos incluso ‘están operando’ en territorio norteamericano, cuando el senador republicano John McCain lo cuestionaba sobre el avance de los narcotraficantes en México y el peligro que eso significaba para la seguridad de Estados Unidos. Al respecto el general comentó:  “Sabemos que algunos miembros de los cárteles (mexicanos) están operando en Estados Unidos”, en algunas ciudades, relacionándose con bandas callejeras; un problema en el que se está “trabajando”, aseguró.

El titular del Comando Norte dijo que las autoridades mexicanas han sido exitosas al capturar o eliminar a 22 de 37 jefes narcotraficantes identificados, “pero eso no ha tenido un efecto apreciable positivo. La violencia ha seguido aumentando. No fue un incremento tremendo este año, pero son cifras inaceptables”. Dijo que “es prematuro estimar si están ganando o perdiendo” la lucha contra el crimen organizado.

Añadió que “la violencia volvió a crecer de nuevo en 2011. Comenzó a disminuir hacia finales de año, pero no creo que se puedan sacar todavía conclusiones al respecto”, puntualizó. Estas declaraciones del general Jacoby habrían caído como balde de agua helada en Los Pinos, en donde el discurso ha sido el de ‘vamos ganándole’ a las mafias.

Al general le asiste la razón cuando afirma que la captura de capos del narcotráfico no ha tenido un efecto positivo en la percepción pública sobre la violencia. Son varias las causas que motivan esa falta de efecto positivo. Una de ellas es que las autoridades exhiben inconstitucionalmente en la pasarela televisiva a presuntos culpables como si lo fueran, mostrándolos públicamente como criminales sin haber sido procesados ni juzgados, para que en los hogares mexicanos se crea que hay un efecto positivo del gobierno en esa frustrada lucha.

Es por esa torcida tendencia de hacer un show de cada detención, por lo que la gente duda que sea verdad todo lo que se exhibe en los medios y se dice en los discursos sobre el combate a los criminales, cuando hay hechos contradictorios como las cifras de muertos que van en aumento cada año, con respecto a los supuestos capos detenidos que se exhiben en la pantalla chica todos los días como si se tratara de una telenovela policial capitulada, en la que se quiere hacer creer que la guerra de Calderón la va ganando el gobierno, cuando eso dista de ser cierto frente a los hechos cotidianos que corren a cargo del crimen organizado.

Sólo hay que darle un repaso a los últimos acontecimientos sucedidos en Jalisco, Michoacán, Durango, y Coahuila por sólo mencionar algunos, en donde siguen las mafias del crimen organizado imponiendo su ley. La violencia en México sigue a pesar de las diarias detenciones de supuestos cabecillas criminales con lo que se quiere hacer creer que los capos están siendo sacados de la jugada, lo cual a juzgar por los hechos no resulta cierto. Lejos de realizar una tarea que requiere hacerse con responsabilidad y seriedad para ser creíble, se ocurre cotidianamente al show mediático.

Dos casos dramáticos que han sido pauta de preocupación de las autoridades norteamericanas dedicadas a combatir al crimen organizado, fueron las muertes de los secretarios de Gobernación mexicanos, Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora. Ambos murieron en condiciones similares. Sobre  esos accidentes aéreos, vox populi sospecha que habrían sido víctimas del sendos atentados del crimen organizado.

Hay quienes aseguran que la inseguridad es un problema estructural que se puede tratar en función del olvido que ha existido en las últimos sexenios en el país, incluidos los dos últimos regímenes panistas, al no propiciar una serie de políticas públicas y concatenarlas para lograr una política social justa. Pero otra cosa que resultaría mucho más grave es provocar la inseguridad ficticiamente, para crear la sensación de que se lucha por la seguridad, que es lo que parece estar pasando en México.

pcardenascruz@yahoo.com.mx


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