Josefina, de mal en peor

PAULINO CÁRDENAS

No bien acababa de hacer el recuento de daños por lo del estadio medio vacío que ella vio como lleno en su toma de protesta, y de reponerse del fruncido de ceño del titular de Gobernación, dependencia de la que dijo ‘está rebasada’ en el combate a la inseguridad, cuando la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, se metió en más honduras al señalar en una conferencia que dio en el ITAM: “No soy perfecta, estudié en la Ibero”. Y aunque luego precisó que su expresión fue ‘una broma’ y que jamás lo dijo con el ánimo de lastimar a la institución donde hizo sus estudios de economía, los estudiantes de la Universidad Iberoamericana se le fueron encima en las redes sociales.

De por sí la penosa vivencia del ‘fuego amigo’ que tuvo en el Estadio Azul el domingo cuando alguno de sus asesores dio la orden de que los acarreados, agobiados por el sol y la larga espera de casi cinco horas, se retiraran justo cuando iba a iniciar su discurso de toma de protesta, por lo que quedaron  prácticamente semivacías las gradas y su coordinador de campaña, Guillermo Gil Shuartz, ex secretario particular de Felipe Calderón, le presentó su renuncia que ella no le aceptó y que lejos de eso le hizo un reconocimiento en el ITAM.  Otro que quiso renunciar fue Gustavo Madero, codirigente del PAN.

En el momento de los discursos de ese soleado día, al hacer el repaso de aspirantes a la presidencia Madero no mencionó a Manuel ‘Maquío’ Clouthier como una de las figuras de ese partido que participó en las elecciones de 1988 juno con Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Salinas de Gortari. Se dice que quiso dimitir a la dirigencia de su partido porque al tomar la palabra la candidata, ella sí mencionó al ‘Maquío’, padre del aspirante a la presidencia para el 2012, el diputado con licencia Manuel Clouthier Carrillo a quien Madero, por órdenes recibidas de Los Pinos, le cerró el paso al sinaloense para ser senador por Acción Nacional.

Pero volviendo al caso de Josefina Vázquez Mota, su proyección de por sí no levanta. Su monótono discurso no prende ni motiva a nadie. En el Estadio Azul se le escuchó con la voz muy descompuesta, afónica, por lo que tuvo que desgañitarse para dar un discurso que careció de sustancia y pareció hecho sobre las rodillas. Nada le salió bien ese día en el que decepcionó incluso a muchos de sus seguidores. Quienes no la quieren le dijeron hasta lo que no. Se habló de la evidente descoordinación que hay entre su equipo de primera mano y quienes integran el equipo de campaña.

Se ha corrido el rumor de que, como no fue la candidata del Presidente, más bien  prefieren irle poniendo piedritas en el camino para que llegue desgastada y prácticamente sola a las elecciones del primer domingo de julio próximo. Se dice que habría el temor de que, si llegase a ser la primera presidenta de México, sería la primera en arremeter contra Calderón y gran parte de su gabinete. Es público y notorio que ella está más identificada con Vicente Fox, y sobre todo con Martha Sahagún, que con el actual titular del Ejecutivo y su esposa.

Muchas de las críticas que ha recibido es porque siendo titular de la Secretaría de Desarrollo Social, habría desviado recursos para apoyar la campaña de Felipe Calderón, quien al llegar a Los Pinos la nombró secretaria de Educación Pública y luego coordinadora de los diputados panistas en San Lázaro a donde cobró fama entre los partidos de oposición como una legisladora de las más faltistas. Se dice que hasta el look le han querido cambiar ya que ahora luce ropa fashion-fashion y accesorios caros como aretes y collares sencillos pero de marcas superexclusivas. Su afición por la bicicleta no para y sobre su menuda figura sus adversarios la equiparan con la de una gente anoréxica. Aunque para todo sonríe, su candidatura no prende.

Paralelo a todo ello, el PAN comenzó una campaña contra el candidato más adelantado en las preferencias del voto, Enrique Peña Nieto, en la que se critica al priísta por el número de mujeres muertas que se registraron en el estado de México durante su mandato, que la dirigencia del Revolucionario Institucional le reviró de inmediato recordando las cifras de miles y miles de muertos que lleva la guerra de Calderón en lo que va del sexenio.

Todo mundo apuesta que esa campaña denominada ‘Peña Nieto las trae muertas’ –que se atribuye a Antonio Solá Roche que forma parte del equipo de campaña de  Vázquez Mota, a quien se le conoce como el ‘rey de la guerra sucia’ y autor de ‘la campaña de odio’ contra López Obrador que le hizo a Felipe Calderón en el 2006–, le hará más daño a la candidata panista que al el ex gobernador mexiquense. Como sea, lo que ella dijo en el ITAM no se la van a perdonar los chicos de la Ibero, quienes ya la tacharon de su lista. Sólo hay que ver lo que le han dicho en las redes sociales por esa ‘broma’ estudiantil.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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