‘Son cuatreros’ los del PAN

 PAULINO CÁRDENAS

Aunque los lambiscones de oficio y alguna que otra figura menor del PAN salieron corriendo a querer minimizar las causas de la renuncia a este partido de la aspirante a jefa delegacional de la Miguel Hidalgo, Lía Limón, el hecho es que ella le puso el cascabel al gato y dijo que renunciaba por las diversas irregularidades registradas durante las elecciones internas del pasado domingo, y llamó ‘pandilla de cuatreros’ a los dirigentes del blanquiazul. Afirmó que entre otras ‘cochinadas’ cambiaron el padrón original, de lo cual dijo tener constancia fedataria.

Esa renuncia y las declaraciones de la precandidata panista hechas en conferencia de prensa ayer, vuelve a poner de manifiesto los conflictos internos que hay dentro de ese partido, el cual lleva récord mundial de juicios promovidos ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –40 mil 147 más los que se acumulen esta semana–, que habla de la descomposición interna existente en ese insituto político por ambiciones políticas que se afirma son alentadas desde Los Pinos, por lo que el PAN ha perdido la brújula y los principios que le dieron vida.

Además de las disputas por los poderes y posiciones para elegir candidatos delegacionales, estatales y municipales, así como para obtener un escaño o una curul en los congresos locales o en el federal, están sucediendo prácticas fraudulentas en los procesos internos con la imposición de candidatos, dejando a un lado a quienes en buena lid venían ostentando los primeros lugares en las preferencias del voto según las encuestas, que es otra de las quejas que dio a conocer Lía limón.

Pero no es sólo ella. Están los casos de otros panistas que a nivel estatal han sido víctimas de esas mismas prácticas de ambición de poder por parte de facciones que imponen su ley, por encima de quienes aspiran por la vía democrática interna, alcanzar una candidatura para senador o gobernante, echando por la borda los principios, sin cuidar formas para lograr a toda costa y a todo costo, colocar a ‘los suyos’.

Están los casos de Jorge Zermeño quien fue desplazado por un fraude electoral para alcanzar la precandidatura a senador por Coahuila. Se dice que quien se encargó de orquestar el juego sucio fue el senador Guillermo Anaya, compadre del Presidente, que hizo ganar a Luis Fernando Salazar, su amigo quien había sido delegado de la Secretaría de Desarrollo Social en ese estado. Quien fuera embajador de México en España y alcalde de Torreón impugnó la elección y exige su nulidad.

Otro caso es el de  Chihuahua en donde Javier Corral se quedó chiflando en la loma igual que Zermeño. El ex senador por su estado había ganado la elección interna de Chihuahua para ser candidato a diputado federal por el blanquiazul por la vía plurinominal y de esta manera quedar en primer lugar. Pero no fue así. El más izquierdista de los líderes de la derecha quedó out en la jugada el pasado 19 de febrero.

Había sido diputado local al Congreso de su estado y diputado federal al Congreso de la Unión. Fue senador por su estado y pretendía ser nuevamente diputado federal. Incluso estaba arriba de las preferencias según las encuestas. Sucede que hubo ‘mano negra’ de la cúpula panista para sacarlo de la jugada. Iba en la disputa para ser precandidato al Senado de la Repúbica con Cruz Pérez Cuéllar y Carlos Borruel. Pero quedó fuera. Corral había criticado fuertemente en octubre de 2010 al entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, en una comparecencia en la que le sacó a relucir el tema de la guardería ABC. El controvertido político cree que esa ‘mano negra’ lleva el nombre y apellido del ex director del IMSS.

Pero el hecho de que el PAN lleve en su haber más de 40 mil juicios ante el Tribunal Electoral por violar los derechos de sus propios militantes, es botón de muestra de lo que está pasando en ese partido y el malestar que hay entre sus miembros que parece estar llegando al límite, aunque en los discursos se repita que hay respeto por las decisiones que se ventilan internamente. Eso dista de ser verdad ya que se habla de que aquella mística y valores que dieron vida a Acción Nacional en nada se parece a lo que viven ahora sus militantes. Fraude, engaños y triquiñuelas es lo que más se escucha internamente.

La propia candidata Josefina Vázquez Mota acaba de ser víctima de esas pugnas internas y evidente descoordinación entre su equipo directo y el de campaña, el domingo 11 de marzo en el acto de toma de protesta en el Estadio Azul, que la hizo quedar en ridículo ante propios y extraños. Hasta en los partidos de oposición hubo pena ajena por lo que tuvo que pasar la abanderada albiazul. Las campañas formales comenzarán el 30 de este mes; ahí se empezará a ver la verdad. Hay quiene insisten en que en Los Pinos prefieren que Josefina pierda las elecciones de julio. ¿Será? De ese tamaño andan las cosas.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

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